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Conferencia Regional Misionera – 100 Años de la MNI

MNI Centenario

En las Naciones: Una Cruzada Asombrosa

Dr. Nina Gunter, Superintendente General Emerita en la Iglesia del Nazareno

Dra. Nina Gunter, Superintendente General Emerita en la Iglesia del Nazareno

Predicando de su tema, “En las Naciones: Una Cruzada Asombrosa”, La Superintendente General Dra. Nina G. Gunter construyó su mensaje el domingo, 28 de junio, 2009 en la 27º Asamblea General de la Iglesia del Nazareno sobre la historia de la cruzada del pueblo de Israel por el Río Jordán.

Haciendo una comparación entre la nueva generación de Israelitas en el ambiente de la Escritura y esta nueva generación de nazarenos, Gunter dijo:

“Para el pueblo de Israel, había dos opciones en el río llamado Jordán: (1) Tomar el paso y entrar el agua y cruzar a la Tierra Prometida, o (2) Instalarse allí y llegar a ser un monumento en la historia.  Los desafíos son buenos – nos arrancan de nuestros baches. Requieren que salgamos de nuestras zonas de comodidad. Los desafíos nos giran hacia Dios y hacia nuestro hermano en amor y confianza. Nos invitan a un nuevo nivel de fe – una fe que reconoce que a veces Dios escoge obrar de nuevas maneras.”

Luego ella proclamó: “¡La Iglesia no está en crisis, está en Cristo!”

“Hoy es la despedida a nuestro centenario de la Iglesia del Nazareno. Nosotros nazarenos, personas de 155 áreas mundiales, estamos parados en la orilla del río con más de un siglo de bendición y logros detrás, y ahora miramos hacia el otro lado del río, hacia nuestro futuro.

“Y en este momento crucial, preguntamos a Dios, ‘¿Qué viene?'”

Desde el Inicio–Compasión

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En Octubre de 1895, Phineas F. Bresee, Joseph P. Widney y otras 100 personas aproximadamente organizaron la Iglesia del Nazareno en Los Ángeles, California. Desde el principio ellos vieron a esta iglesia como la primera de la denominación que predicaba la realidad de la entera santificación recibida mediante la fe en Jesucristo. Ellos sostuvieron que los cristianos santificados por fe deberían seguir el ejemplo de Cristo y predicar el evangelio a los pobres. Consideraron haber sido llamados especialmente para este trabajo. Ellos creían que su inversión de tiempo y dinero debería darse a ministerios a la semejanza de Cristo, para la salvación de almas y la ayuda para los necesitados. Organizaron la Iglesia acorde con estos propósitos.

Compasión es una parte integral de la misión holística de la iglesia estar con el menor de estos… cuidar de aquellos que no pueden cuidarse por si mismos… ser una manifestación de la gracia de Dios, esperanza y amor en el mundo.

Compasión, por supuesto, no es la única parte de nuestra misión. Vivir compasivamente por otros está íntimamente ligado con quienes somos como cristianos y está entretejido profundamente en el tejido que forma la iglesia. Es el amor y compasión de Dios en Cristo que nos motiva a hacer lo mismo.

Si te gustaría conseguir algunos recursos esenciales para la iglesia y para el cristiano compasivo, te invito a bajar un calendario que nos desafía a vivir para que otros (muriendo de hambruna, de guerras y de enfermedades) puedan por lo menos sobrevivir. Además, te animo que leas esta MNC Revista Español que contiene una variedad de testimonios y reportes de personas impactadas por el evangelio y muchas manos generosas.

Sigamos siendo una Iglesia del Nazareno viva, unida, santa, y creciente…que impacta a la comunidad a través de la compasión y el amor de Cristo…

Nuestros Fundadores Todavía Hablan

En este blogspot, he dedicado un mes completo a nuestro Centenario como una denominación. Debemos celebrar de verdad 100 años de ministerio misional y predicación de santidad. En este último día de octubre 2008 (también Aniversario de la Reforma Protestante), quiero dejar contigo, como lector fiel, las siguientes citas de algunos de nuestros fundadores. Que lo que ellos predicaron y creyeron nos forme y transforme en el siguiente siglo también.

“La Iglesia del Nazareno ha afirmado su rostro hacia la Estrella del Norte que es el amor perfecto, y no desviaremos a la derecha ni a la izquierda” (P.F. Bresee; 1904).

“El llamado de Dios a nosotros es predicar santidad, juntarnos en comunión íntima donde la experiencia del bautismo con el Espíritu Santo se pueda disfrutar, donde hombres y mujeres se puedan establecer en santidad” (Bresee; 1902).

“¿Qué es el trabajo de la Iglesia? Asegurar la conversión de gente y su establecimiento en santidad” (Bresee; 1900).

“Nuestro trabajo entero es misionero” (Bresee; 1915).

“Nuestra iglesia es una iglesia preeminentemente misionera. No sabe ninguna diferencia entre campos locales y extranjeros. En estos días, todos los campos están cerca” (Bresee; 1906).

“Santidad de corazón y celo misionero nunca se pueden separar. Fue cuando los labios de Isaías fueron tocados con la llama purificadora desde el altar celestial que él escuchó la voz diciendo, “¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?” Y su respuesta es típica de todo corazón santo: “¡Heme aquí; envíame a mí! ” (H. Orton Wiley; 1933).

“El primer milagro después del bautismo del Espíritu Santo ocurrió a un mendigo. Eso significa que el primer servicio de una iglesia bautizada por el Espíritu Santo es a los pobres, que su ministerio es a los más bajo, que sus dones son a los que los necesitan más. Como el Espíritu estaba sobre Jesús para predicar el evangelio a los pobres, también el Espíritu está sobre sus siervos para el mismo propósito” (Bresee; 1901).

“Ya es tiempo para una gran cruzada mundial y si somos dignos de ser clasificados como descendientes de Wesley quien declaró el mundo como su parroquia, debemos liderar esa cruzada y no permitir que el avance de sus carros nos empuja desde atrás” (J. B. Chapman; 1944).

¿Un Lecho de Rosas? ¡Ja!

Les escribo desde Nashville, Tennessee, EEUU donde Emily y yo estamos compartiendo en nuestra gira misionera sobre lo que Dios está haciendo en la Región MAC. Especialmente estamos compartiendo los testimonios de los misioneros voluntarios en Proyectos Caleb e Isaías. Ellos representan la nueva cara de misiones en el sentido de que los misioneros nazarenos ahora no están únicamente siendo enviados desde los EEUU (y Canadá y partes de Europa) al mundo. Al contrario, ahora estamos viendo guatemaltecos y salvadoreños en el Medio Oriente, costarricenses y mexicanos en España y Ucrania—esencialmente estamos viendo “misiones de todo el mundo a todo el mundo” (Samuel Escobar).

Este mes (octubre 2008) estamos celebrando nuestro Centenario en la Iglesia del Nazareno. Emily y yo hemos tomado el tiempo este mes de re-leer las historias de los primeros misioneros nazarenos—pioneros y héroes de la fe. Ellos sufrieron mucho; muchos murieron y fueron sepultados en sus nuevos países a tempranas edades. Varios tuvieron que mandar a sus hijos a un “boarding school” o un internado muchas horas lejos de su lugar de ministerio, sólo viéndoles una vez cada año. En cada historia nos dimos cuenta de la perseverancia y convicción inquebrantable que Dios les había llamado al campo y él iba a sostenerles.

Cuando Richard y Maude Anderson llegaron a Guatemala en 1904, contrajeron la fiebre amarilla. Dios los sanó, aunque por muchos años padecieron de los afectos de esta enfermedad desoladora. Su primer año, ellos predicaron en una casa sin ningún resultado. ¡Nadie estaba adentro! ¡Aun llamaron a la gente inexistente al altar durante cada servicio! Esto es perseverar sin desesperar, hermanos.

Ellos siguieron predicando y gradualmente los guatemaltecos llegaron para conocer que estaba pasando. Pero no entraron por muchos meses. Había una franja vacía entre el piso de la casa y la pared que sirvió como ventana y los Anderson sólo podían ver los pies descalzos de la gente mientras que dirigieron los cultos. Eventualmente dos de aquellos pies entraron la casa durante el llamado al altar y un hombre se hincó y entregó su corazón a Cristo. ¡Ahora hay casi 600 Iglesias de Nazareno organizadas en Guatemala, no incluyendo las misiones y células!

Me topo con varias personas que quieren ser misioneros pero quieren hacerlo con condiciones—sólo van a cierto lugar, o sólo van si hay buen sueldo, o sólo van si no tienen que aprender otro idioma. Algunos salen al principio con grandes deseos de servir al Señor, pero después de experimentar la locura inicial que es vivir y ministrar en otra cultura, se rinden. No es su expectativa.

Ser misionero no es un lecho de rosas. Contestar el llamado de Dios no significa que todo va a ser pan comido. Que nuestra historia misionera de los últimos 100+ años nos informe y nos impulse en el siguiente siglo también.

¿Sabías Que? [Centenario]

Sabías que:

La recientemente fusionada Iglesia del Nazareno principió en el 1908 con 10,034 miembros, 228 congregaciones, 11 distritos, y 19 misioneros.

Sabías que:

En el 2007, había 1.7 millones de miembros, casi el 7 por ciento de incremento sobre el 2006.

Sabías que:

Estamos localizados en 151 áreas del mundo.

Sabías que:

En 2007, había 170,045 nuevos nazarenos (144,643 por profesión de fe).

Sabías que:

En 2007, había 136,888 nuevos nazarenos en áreas de Misión Mundial y 33,157 en los EE.UU. y Canadá.

Sabías que:

En 2007, había 20,958 iglesias de las cuales 15,359 están organizadas.

Sabías que:

En 2007, 1,032 nuevas iglesias fueron organizadas.

Sabías que:

En 2007, 774 misioneros y voluntarios fueron financiados por el Fondo de Evangelismo Mundial.

Sabías que:

En 2007, Un número récord de hombres y mujeres fueron ordenados como presbíteros y diáconos.

Sabías que:

En el 1980 había siete congregaciones nazarenas de más de 1,000 personas. Hoy en día, 51 congregaciones informan 1,000 o más de asistencia al servicio de adoración.

Centenario: Nuestra Misión y Valores Medulares

Una Iglesia en la Tradición Wesleyana: Nuestra Misión

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones…

La Iglesia del Nazareno es una iglesia de la Gran Comisión.

Como tal, nuestros miembros procuran testificar fiel y atractivamente a todas las personas, para que la vida de Cristo en uno atraiga otros al amor, la adoración y el servicio de Dios.

Somos llamados, especialmente, a predicar el evangelio al pobre.

Los vehículos básicos por medio de los cuales llevamos nuestra misión son los siguientes: adoración colectiva, evangelismo, ministerio de compasión, discipulado cristiano, y educación.

Debido a que todo el pueblo de Dios constituye “la Iglesia” y porque cada cristiano es llamado al ministerio por virtud de su bautismo, cada creyente en la Iglesia del Nazareno tiene parte en la misión a la cual somos llamados como cuerpo.

La Iglesia del Nazareno sustenta tres valores esenciales importantes:

1. Somos un Pueblo Cristiano: Como miembros de la iglesia universal, nos unimos a los verdaderos creyentes en la proclamación del señorío de Jesucristo y en los credos trinitarios históricos de la fe cristiana.

Apreciamos nuestra herencia wesleyana de santidad y la consideramos la manera de comprender la fe verdadera de acuerdo con la Escritura, la razón, la tradición y la experiencia.

2. Somos un Pueblo de Santidad: Dios, quien es santo, nos llama a una vida de santidad.

Creemos que el Espíritu Santo desea efectuar en nosotros una segunda obra de gracia, conocida con varios términos incluyendo “entera santificación” y “bautismo con el Espíritu Santo” limpiándonos de todo pecado; renovándonos a la imagen de Dios; dándonos el poder para amar a Dios con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerza, y a nuestro prójimo como a nosotros mismos; y produciendo en nosotros el carácter de Cristo. La santidad en la vida de los creyentes se entiende más claramente como semejanza a Cristo.

3. Somos un Pueblo Misional: Somos un “pueblo enviado” que responde al llamado de Cristo y es capacitado por el Espíritu Santo para ir al mundo, a testificar del señorío de Cristo y participar con Dios en la edificación de la iglesia y la extensión de su reino (2 Corintios 6:1). Nuestra misión (a) principia en la adoración, (b) ministra al mundo en el evangelismo y la compasión, (c) anima a los creyentes a la madurez cristiana a través del discipulado, y (d) prepara a mujeres y hombres para el servicio cristiano a través de la educación cristiana superior.

Centenario: Lo que Creemos y Enseñamos

Una Iglesia en la Tradición Wesleyana: Lo que Creemos y Enseñamos

Creemos que nosotros somos solamente una parte de la Iglesia Universal de Cristo y compartimos con otros creyentes de otras tradiciones a un Señor, una fe y un bautismo.

Junto con otros protestantes afirmamos la prioridad de salvación por la sola gracia por medio de la fe en Cristo, el sacerdocio de todos los creyentes y la Biblia como la regla final de la fe cristiana y práctica.

Creemos que el Antiguo y Nuevo Testamento revelan la voluntad de Dios para todas las personas concernientes al pecado, la salvación y la nueva vida en Cristo.

Afirmamos que la muerte de Cristo expía los pecados de todas las personas, y que su gracia es efectiva para la salvación de cada persona que la acepta.

Creemos que los cristianos son justificados y santificados por la fe solamente.

Creemos que la gracia santificadora de Cristo se recibe inicialmente en el nuevo nacimiento (regeneración) cuando el Espíritu Santo imparte un nuevo principio de vida espiritual, y la gracia santificadora se incrementa conforme vivimos una vida por el espíritu. Afirmamos que la entera santificación es una provisión de gracia y una posibilidad para todos los creyentes, en donde el corazón es limpio de todo pecado y se llena con amor para Dios y el prójimo.

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