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Evangelización Urbana – Parte 2 de 2

*Esta es la continuación del artículo publicado en la entrada anterior.

Debemos ser una presencia continua en nuestra ciudad.

Jeremías continúa su profecía y les dice a los israelitas que casen a sus hijos y que se multipliquen. Estamos hablando de un impacto generacional en la ciudad – nuestro evangelismo debe producir transformación y cambio que serán visibles a las generaciones en la ciudad.

Para impactar generaciones a través de métodos evangelísticos, debemos abrazar una postura que desafíe los sistemas sociales de hoy en día. Debemos empezar a conocer a los jóvenes que están siendo invitados por las pandillas en nuestros vecindarios, a los niños que están siendo forzados y utilizados en la trata de personas, a las familias rotas que están buscando sanidad en el alcohol y las drogas. Vamos a tener que ensuciarnos las manos. El evangelismo urbano no es fácil – es desgarrador. Cuando empecemos a ver a las personas que NECESITAN las buenas noticias de Jesús, empezaremos a responder diferente a esos ambientes.

Hace poco hablé con algunos plantadores de iglesias urbanas que se encuentran en un área que está llena de edificios de apartamentos. Me contaron acerca del edificio en el que ellos se sienten más cómodos – el edificio donde la pandilla del vecindario está a cargo de quién entra y quién sale. Al principio, ellos estaban nerviosos cada vez que pensaban en ir a ese edificio. Pero como ahora ellos son conocidos por los vecinos como “buenas personas que están sirviendo a Dios,” la pandilla les protege. Sonrío al pensar en el día cuando escuchemos que los miembros de la pandilla han rendido sus vidas a Cristo, y que ellos empiezan a ver cambios sociales y generacionales en sus vidas.

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Debemos orar por nuestra ciudad.

Quizá la instrucción más evidente que podemos tomar de Jeremías es: procuren la paz de la ciudad y rueguen por ella.

Orar por la ciudad es una de las partes más importantes del evangelismo urbano. Las fuerzas espirituales que están trabajando en la ciudad, están luchando cada día, y cada vez que pisamos su territorio estamos participando en una guerra espiritual. Debemos orar y de verdad anhelar el SHALOM, el bienestar holístico, de nuestra ciudad. Y para orar eficazmente, debemos conocer profundamente nuestra ciudad. Necesitamos conocer sus ritmos, sus heridas, y su gente.

Dios ya está trabajando en la ciudad, y la oración es nuestra conexión con él y con su trabajo. Cuando nos comprometemos con la oración pidiendo paz para la ciudad, Dios empieza a guiar nuestro camino hacia los encuentros diarios que Él quiere que tengamos, y Él sustituye el miedo por el amor. Será entonces cuando, en lo supuestamente mundano y secular, Dios nos use para evangelizar: para traer sus buenas noticias a la gente de nuestra ciudad.

El evangelismo en la ciudad no se trata de la técnica más nueva o más grande (¡ojalá fuera así de fácil!). El evangelismo urbano está basado en crear relaciones interpersonales que sean estratégicas e intencionales. Y, simplemente, eso lleva tiempo. Si estás siendo llamado al evangelismo urbano, estás siendo llamado a una visión de largo plazo. Considera mudarte a un vecindario donde ves que Dios ya está trabajando. Pasa tiempo con personas en sus lugares de trabajo y tiempos de entretenimiento. Conoce a las personas que están involucradas en pecados sistémicos y hazte amigo de ellos. Sobre todo, ora por la paz en tu ciudad. Confía en que tu ciudad está en el corazón de Dios y que Él desea usar tu testimonio y tus interacciones cotidianas para traer paz a tu ciudad.

 

Evangelización Urbana – Parte 1 de 2

Por Scott y Emily Armstrong

La ciudad tiene todo, ¿verdad? Escuelas y universidades, hospitales y consultorios médicos, teatros y centros comerciales – la lista ¡sigue y sigue! Con más oportunidades de empleo y acceso a servicios de salud y educación, es obvio por qué la gente quiere vivir en la ciudad. Las estadísticas globales nos dicen que la Región Mesoamérica ya es URBANA. Más del 80% de nuestra gente vive en una ciudad muy poblada, y muchas de estas personas no pertenecen a la Iglesia.

Tal vez estás pensando que la evangelización en la ciudad no es diferente a la de los suburbios o áreas rurales, pero estarías equivocado. ¿Cómo hacemos discípulos de personas que viven una vida acelerada y no tienen tiempo para Jesús? ¿Cómo creamos relaciones y ganamos la confianza de alguien que trabaja 7 días a la semana? ¿Cómo se ve la esperanza en medio de la drogadicción, las pandillas y la pobreza?

Primero lo primero: Dios tiene un plan para la ciudad. Tú tienes que creer esa verdad si quieres ser un evangelista urbano exitoso. A menudo cuando pensamos en la ciudad, pensamos en los problemas que se encuentran ahí – todo, desde el tráfico, la contaminación atmosférica, los horarios atareados, hasta las pandillas. Sin embargo, debemos empezar a ver la ciudad como Dios la ve: un lugar de influencia, donde la justicia y la paz se pueden obtener. Imaginemos por un minuto la visión revelada a nosotros en Apocalipsis 7:9-10,

“Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.”

Este pasaje se desarrolla en ¡la CIUDAD de SION! La historia infinita de Dios continúa para siempre EN UNA CIUDAD. ¡Nos reuniremos con cada nación, tribu y lengua, y alabaremos a Dios para siempre! ¿No es interesante cómo nuestras ciudades ya se están convirtiendo en el hogar de tantas culturas al mismo tiempo? ¿Podríamos pensar que tal vez, solo tal vez, Dios ya nos está dando la oportunidad de experimentar un vistazo del cielo en el corazón de nuestras ciudades?

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Jeremías 29:4-7 es otro pasaje que nos habla acerca de Dios y su deseo de usar a su pueblo para impactar la ciudad:

“Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia: Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos. Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis. Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.”

Este pasaje nos ofrece tres principios que debemos tener en mente al evangelizar en la ciudad:

Debemos vivir en nuestra ciudad para amar nuestra ciudad.

Debemos ser una presencia continua en nuestra ciudad.

Debemos orar por nuestra ciudad.

Debemos vivir en nuestra ciudad para amar nuestra ciudad.

Jeremías les dice claramente a los exiliados de Jerusalén (quienes por cierto eran ¡habitantes de una ciudad!) que “edifiquen casas y las habiten…” Él no les dice que disfruten de un breve descanso ahí o que lo vean como un destino turístico temporal. Él les dijo que habitaran ahí.

Recientemente estuve en un taller escuchando a plantadores de iglesias urbanas quienes contaron sus experiencias, y uno de ellos dijo, “Si tú te estás transportando a la ciudad, significa que trabajas ahí, no que te preocupas por el vecindario.” Él se refería a que la ciudad es un ambiente acelerado, de ir y venir, para tanta gente que solo está ahí por 10 horas durante una jornada laboral. ¿Pero las personas que VIVEN en la ciudad? ¡Ellas siempre están ahí! Las decisiones que son tomadas por el gobierno local afectan sus vidas personales, los sistemas educativos moldean a sus hijos, la falta de transporte público ahí afecta su capacidad de empleo.

¿Cómo es que vas a preocuparte por todas las dinámicas de la ciudad si no vives ahí? Muchas veces vemos el evangelismo como una tarea por cumplir, pero este modelo no funcionará en la ciudad. Si solamente estás llegando a la ciudad para evangelizar de vez en cuando, los vecinos empezarán a ver tu evangelismo como TRABAJO y no como amor. Y cada vecindario es diferente: una sola ciudad puede ser el hogar de cientos de comunidades diferentes quienes tienen su propia cultura y oportunidades. Por lo tanto, es muy importante vivir en el lugar donde estás evangelizando, porque son las interacciones cotidianas las que hablan más fuerte.

Puesto que la vida se mueve tan aceleradamente, nuestras relaciones en la ciudad son típicamente construidas alrededor de actividades económicas. A menudo compramos nuestra comida mientras vamos al mismo supermercado, y así llegamos a conocer a los empleados locales. Vamos a un evento deportivo y conocemos a otros compañeros aficionados que tienen intereses similares. Disfrutamos la comunidad de un centro comercial local y entramos en contacto con otros quienes también están disfrutando de entretenimiento gratuito. Cada día, nuestras interacciones con otras personas son numerosas, pero convertirlas en un encuentro intencional es la clave para hacer evangelismo en la ciudad. Un contacto – o incluso una docena de contactos – no necesariamente permiten una relación duradera. Debemos vivir en la ciudad, lo que nos permite vivir la vida con nuestros vecinos, y que abre la puerta para conversaciones espirituales más profundas y para un evangelismo continuo a través de nuestro testimonio cotidiano.

 

*Este artículo continuará en la próxima entrada

Iglesia Vida Real en Quito, Ecuador

Algunos de nuestros amigos y colegas de ministerio han plantado una nueva iglesia en el corazón de Quito, Ecuador. Hace algunas semanas compartieron cómo han sido sus primeros meses, sus estrategias y filosofía en un artículo publicado por Ardeo Global. ¿Qué es lo que notas acerca de su enfoque? ¿Podría esto funcionar en tu ciudad?

¡Saludos desde Quito, Ecuador! Nuestro equipo comenzó el trabajo de plantación de iglesias con un primer servicio en septiembre, 2018. El nombre de nuestra iglesia, Iglesia Vida Real, refleja nuestra misión para mostrar cómo el mensaje del evangelio y del amor de Jesucristo provee soluciones de la vida real a problemas de la vida real. Yo creo que esa es la meta de cada iglesia, pero nuestro enfoque puede nublarse con nuestras logísticas de iglesia, y podemos empezar a enfocarnos en el mantenimiento de un edificio o templo y sus programas. Nuestro equipo está buscando plantar una iglesia desde una filosofía diferente. Hemos estudiado el ministerio de Jesús y hemos encontrado que Él pasó la mayoría de su tiempo ministrando a personas no religiosas fuera de edificios religiosos. Nuestra meta es liberarnos de tradiciones no bíblicas para enfocarnos en lo que de verdad importa: amar a las personas como Jesús lo hizo.

¿Y, cómo se ve eso? Lo más notorio, no nos reunimos en un templo. Queremos que nuestra área de influencia no sea restringida por la ubicación geográfica de nuestra iglesia, queremos ser libres de la distracción del trabajo y los recursos requeridos para mantener un edificio de iglesia, y queremos que las personas que nunca se sentirían cómodas entrando a una iglesia se sientan bienvenidas. Nuestra meta, eventualmente, es tener varios puntos de enseñanza en toda la ciudad para que cada persona nueva que conozcamos pueda asistir a un servicio de adoración y estudio bíblico cerca de donde ellos viven.

Actualmente nos estamos reuniendo en un lugar realmente agradable cerca del centro comercial de Quito. Es un área de cómida rápida con un área central para conciertos y otros eventos. También tiene un área de juegos y un área separada donde los niños se pueden reunir. El dueño de este lugar nos está permitiendo realizar nuestros eventos ahí ¡totalmente gratis! Hasta ahora hemos tenido un servicio de iglesia ahí, e hicimos lo mejor que pudimos para que se sintiera verdaderamente como una celebración. Tuvimos música alegre, globos y hasta confeti. Al final del servicio, el Pastor Josué cerró con una oración pero no cerró los ojos, así que la gente se sorprendió un poco cuando se dieron cuenta de que él estaba orando. Pero ¿por qué no hablar con Dios como si estuviera ahí con nosotros, si sabemos que es así? En las grandes cosas, y en las pequeñas cosas, queremos momentos como ese en nuestra iglesia. Queremos llegar a la raíz de por qué hacemos las cosas y desafiar las ideas de las personas acerca de lo que es la iglesia. Simplemente queremos ser las manos y los pies de Cristo, amando y sirviendo a las personas de Quito incondicionalmente.

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¿Cómo vamos a servir y conocer exactamente las necesidades de las personas aquí? Primero tenemos que saber cuáles son las necesidades, y para hacer eso tenemos que comenzar por conocerles a ellos. Quito es la capital de Ecuador y en muchas maneras es muy moderna. Hay un gran centro lleno de negocios y personas viviendo un estilo de vida metropolitano. Hasta ahora hemos encontrado que muchos de los problemas de las personas son muy similares a los de la gente en Estados Unidos: los matrimonios necesitan ayuda, los adolescentes necesitan guía sobre lo que hacen con sus vidas, y es difícil para las familias pasar tiempo de calidad juntos en medio de las demandas de la vida diaria. Sin embargo, Ecuador es también un país con una economía en desarrollo donde muchas personas enfrentan el desempleo y luchan para simplemente proveer para sus familias. Los problemas con drogas y los embarazos adolescentes van en aumento, el crimen hace que sea peligroso estar afuera después de que oscurece, y los refugiados venelozanos aquí enfrentan un racismo flagrante cada día.

En un principio, cuando comenzamos a planear nuestras estrategias de alcance, esperamos que pudiéramos alcanzar a las personas en el área de Quito que es moderna, post-cristiana y enfocada en los negocios; y basados en la ubicación de nuestro primer punto de enseñanza definitivamente tendremos oportunidades de ministrar a ellos. Sin embargo, en nuestras interacciones del día a día hemos encontrado personas de todos los ámbitos sociales con varias necesidades, tanto espirituales como físicas.

La necesidad de esperanza y amor es universal; no discrimina entre diferencias socioeconómicas, y nosotros tampoco lo haremos en nuestros esfuerzos por alcanzar a cualquiera que esté listo para escuchar del inmenso amor que Dios tiene para ellos, ya sea que eso resulte en desarrollar un seminario para matrimonios o pagar para que alguien que no puede pagar por sí mismo pueda ver a un médico especialista. Nuestro desafío diario es mantenernos flexibles y abiertos hacia dónde y hacia quién Dios nos está dirigiendo.

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Este artículo fue publicado originalmente en Ardeo Global.

De Nuevo en Casa

Nazareno y Yamila crecieron siendo parte de la iglesia en Buenos Aires, Argentina, pero dejaron de asistir cuando comenzaron a ser adultos. Después de un grave accidente de auto, Nazareno luchó con sentimientos de depresión. Fue hasta que un vecino les presentó a la Iglesia del Nazareno que sus corazones fueron renovados por el Señor.

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Mira el siguiente video para conocer la historia de esta familia transformada por Dios: 

 

Ayuda a Migrantes en México

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En el mes de octubre más de 7,000 hondureños entre ellos niños, mujeres, hombres y adultos mayores, comenzaron la travesía, que ha llevado varios días, desde la frontera sur hasta la frontera norte de México, con el objetivo de llegar a Estados Unidos; ellos han dejado atrás su país a causa de la violencia y la pobreza.

La Iglesia del Nazareno ha dado respuesta a diferentes necesidades de esta caravana migrante a través de Ministerios Nazarenos de Compasión, para cumplir con el llamado de Dios a dar de gracia lo que por gracia hemos recibido. 

Haz clic en el siguiente video para ver cómo la Iglesia se está movilizando: 

Ofrenda de Acción de Gracias: Compartimos el Amor de Cristo en 162 Áreas Mundiales

Como seguidores de Cristo somos llamados a ser embajadores del Reino en todo el mundo y, como Iglesia del Nazareno global, estamos haciendo precisamente eso. No solamente al demostrar el amor de Cristo en nuestro vecindario, sino que también a miles de kilómetros de distancia.

El aporte de su iglesia a este fondo hace posible las iniciativas de la Iglesia del Nazareno para alcanzar a las personas en el nombre de Jesús, y hacer de ellas verdaderos discípulos semejantes a Cristo en todas las naciones.

La historia de redención de Nargiza comenzó después de sobrevivir dos intentos de suicidio cuando ella tenía 13 años. Poco tiempo después, una compañera de clases la invitó a la iglesia, mostrándole un camino que cambiaría su vida para siempre.

“La razón por la que quería suicidarme era porque creía que nadie me amaba”, dijo Nargiza. Pero cuando conocí a Cristo, me di cuenta de cuánto me ama. [Así que] no solamente iba a la iglesia por ir, sino que realmente le entregué mi vida a Jesús”.

Hoy, Nargiza no solamente está viva y saludable, sino que también es un ministro de la Iglesia del Nazareno.

“La diferencia entre mi vida antes de Cristo y después de recibirlo es que ahora tengo esperanza. En medio de todas las dificultades, Dios está conmigo y siento su amor en mi vida.”

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Cuando usted ora por la iglesia, contribuye con la ofrenda para misiones nazarenas, o participa en viajes misioneros, usted comparte el amor de Cristo en 162 áreas mundiales y más allá, dando como resultado vidas transformadas. 

Promueva la Ofrenda de Acción de Gracias en su congregación utilizando los materiales que estamos poniendo a su disposición.

El sitio web de la ofrenda, nazarene.org/es/givethanks, incluye materiales promocionales, como gráficos para redes sociales, carteles, folletos, un gráfico de PowerPoint y material para insertar en los boletines para apoyar a la iglesia local.

Asegúrese de seguir la página oficial de la Iglesia del Nazareno en Facebook, Twitter, e Instagram para compartir las publicaciones de la ofrenda con sus seguidores en las redes sociales.

Para más información, visite Ofrenda de Misiones Nazarenas 2018.

Fondo de Evangelismo Mundial

Una de las cosas que nos caracteriza como denominación es nuestro corazón misionero.  La manera principal de impulsar la obra misionera alrededor del mundo economicamente es por el Fondo de Evangelismo Mundial (FEM). ¿Pero qué es el FEM?

El Fondo de Evangelismo Mundial sostiene la misión de la Iglesia del Nazareno uniendo las ofrendas de cada persona e iglesia para financiar ministerios en todas partes. A cada iglesia se le pide que ofrende una porción de sus fondos anuales para aportar a la meta de hacer discípulos semejantes a Cristo en todas las naciones.

¿Por qué existe el Fondo de Evangelismo Mundial?

En el año 1923, la Iglesia del Nazareno se movió a un sistema de financiamiento centralizado llamado Presupuesto General. En el año 1997, el nombre fue cambiado a Fondo de Evangelismo Mundial, pero el propósito se mantuvo igual: sostener ministerios valiosos por medio del financiamiento constante de la misión. El Fondo de Evangelismo Mundial provee la red misional y el dinero no designado que todos los ministerios nazarenos necesitan. Sus ofrendas crean y sostienen ministerios, y permiten que el personal ministerial extienda el evangelio.

¿Cómo funciona el Fondo de Evangelismo Mundial? 

Cuando usted ofrenda, el dinero va a la Oficina del Tesorero General donde los fondos son distribuidos a varias regiones, misioneros y ministerios alrededor del mundo. El Fondo de EvangelismoMundial no solo le provee a los ministerios activos el dinero que necesitan, si no que también se utiliza este dinero para asegurar que se está cumpliendo con proveer para las necesidades legales, federales y de apoyo para que los ministerios estén asegurados lo mejor posible y puedan sostenerse en los años venideros.

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Aquí hay algunos ejemplos de ministerios que funcionan bajo el financiamiento directo o la red de ministerios del Fondo de Evangelismo Mundial:

Puede leer Engage Magazine para conocer las historias de personas que han sido ayudadas por ministerios nazarenos. ¡Todo esto es posible gracias a las ofrendas de personas como usted!

¿Cómo se recibe el Fondo de Evangelismo Mundial?

Mucho del dinero recibido viene directamente de iglesias locales como parte del plan de Financiamiento de la Misión. Cuando usted ofrenda, su iglesia da el diezmo de ese dinero a la Iglesia del Nazareno a nivel global. La meta del Fondo del Evangelismo Mundial para cada iglesia es de 5.5% de sus ingresos del año, excluyendo las ofrendas misioneras.

Algunas iglesias deciden recaudar fondos por medio de la Ofrenda de Semana Santa y la Ofrenda de Acción de Gracias para el Fondo para la Evangelización Mundial. Estas dos ofrendas se colectan todos los años y los Ministerios de Mayordomía proveen recursos promocionales e informativos para ayudar a las iglesias a promover las ofrendas con sus congregaciones. Las iglesias también usan las Promesas de Fe para recaudar fondos durante el año. Animamos a las iglesias a que activamente involucren a sus congregaciones en conocer acerca del trabajo misionero y responder donando a través del Fondo de Evangelismo Mundial. Muchas iglesias escogen invertir más de la meta de 5.5% para el ministerio y esas ofrendas hacen una gran diferencia. 

Gracias

Cuando una iglesia cumple su meta de diezmo para el Financiamiento de la Misión, incluyendo el 5.5% para el Fondo de Evangelismo Mundial, es reconocida como una Iglesia de Evangelismo Mundial. Todas las Iglesias de Evangelismo Mundial reciben un agradecimiento especial por su fiel generosidad a la misión. Además, Misiones Nazarenas Internacionales reconoce a las iglesias que han cumplido con su meta de 5.7% para el Fondo de Evangelismo Mundial. Haga clic aquí para leer más acerca del reconocimiento de estas iglesias.

Ningunos de los ministerios sostenidos por el Fondo de Evangelismo Mundial serían posibles sin las ofrendas de personas como usted. Es un placer colaborar con usted para llevar el evangelio alrededor del mundo. Le damos las gracias por su fidelidad al dar y orar por la obra misionera nazarena en todas partes. 

Esta información fue publicada originalmente en el sitio web de la Iglesia del Nazareno.

El FEM y la Región Mesoamérica

Hace una semana estuve en la Ciudad de Panamá para nuestras reuniones del Concilio Regional Consultivo. Uno de los temas que se mencionó varias veces durante los cuatro días fue nuestra respuesta como región al ofrendar para el Fondo de Evangelismo Mundial. El Fondo de Evangelismo Mundial (FEM) apoya a casi 700 misioneros nazarenos y respalda el trabajo de la Iglesia en 162 países alrededor del mundo. El FEM es crucial para financiar las misiones en nuestra denominación. En futuros artículos, explicaremos más lo qué es el FEM y cómo comenzó, de igual manera compartiremos recursos para la Ofrenda de Acción de Gracias, uno de nuestros métodos más significativos para apoyar el FEM.

Durante la última década, la meta establecida por nuestros líderes ha sido que cada iglesia nazarena local dé 5.5% del total de sus diezmos y ofrendas al FEM. Como frecuentemente dicen nuestros Superintendentes Generales, la meta no es igualar la cantidad que se ofrenda (respecto a la cantidad total de dinero que levanta cada iglesia), sino igualar el sacrificio. Imagina lo que se podría hacer si todas las 26,000 congregaciones nazarenas en cada uno de esos 162 países apoyaran ofrendando de esta forma. ¡Nuestro alcance sería exponencial!

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Me ha animado escuchar que en años previos hemos visto a los Distritos de EE. UU. y Canadá involucrarse al 100% en el FEM. ¡Esto es increíble! ¡Gloria a Dios! Pero aquí viene la patada en el estómago: en nuestra Región Mesoamérica estamos viendo solo un 37% de involucramiento. En otras palabras, aproximadamente una de cada tres iglesias en el Caribe, México y Centroamérica está dando NADA al Fondo de Evangelismo Mundial. No estamos diciendo que casi dos tercios no están dando completo el 5.5% de su ingreso. Estamos diciendo que casi dos tercios no están dando ni un solo peso, ni un solo dólar, ni un solo gourde. ¿Y adivina qué? Fuera de EE. UU. y Canadá, esa participación del 37% ¡es la más alta comparada con las otras regiones!

No quiero ahogarte en estadísticas, pero quiero poner esto de otra forma:

  • 200 iglesias locales alrededor del mundo proveen 70% del FEM.
  • 6,000 iglesias locales proveen el resto del FEM.
  • 20,000 iglesias locales no proveen nada para el FEM.

Inconcebible.

No puedo hablar por otras regiones, pero en nuestras reuniones del RAC nos unimos como líderes de toda la región Mesoamérica para comprometernos a hacer nuestra parte. Nuestra meta regional para 2030 es llegar a ofrendar $1.5 millones de dólares al FEM. Si hacemos eso, se predice que sea un poco más alto que 5.5% (actualmente estamos dando 2.7%). ¿Orarías con nosotros para que podamos alcanzar esta meta? Queremos dar generosamente para otros, así como otros han provisto generosamente para nosotros a través de los años.

Me gustó mucho lo que el Dr. Gustavo Crocker dijo hace algunos meses: “Antes de 1990, el lema de las misiones era, ‘El Oeste para el resto.’ Pero ahora tenemos un nuevo lema: ‘Lo mejor para el resto.’” Realmente no importa de dónde vengas; Dios está llamando misioneros de todo lugar a todo lugar.

Y eso también significa que todo lugar tiene el privilegio de enviar y apoyar económicamente a los misioneros. En la Iglesia del Nazareno, el Fondo de Evangelismo Mundial es la forma principal en que hacemos eso. El FEM ha sido una estrategia impresionante y exitosa para alcanzar las naciones. Ahora nosotros, como las naciones, tenemos el honor de retribuir también para ver un asombroso impacto global.

Pero ustedes, así como sobresalen en todo —en fe, en palabras, en conocimiento, en dedicación y en su amor hacia nosotros —, procuren también sobresalir en esta gracia de dar.” (2 Co. 8:7).

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