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Jeff: Otra Perspectiva de Misiones por Acceso Creativo

a20fd3de035d24470c23d6f1bb8e0a87-grandeJeff sirve de día como un consultor de negocios en un país cerrado al trabajo tradicional de misiones.  Por la noche y en los fines de semana, Jeff es un codiciado profesor de Biblia.  En el país donde sirve existe una garantía constitucional de libertad religiosa. Pero en la actualidad diaria los cristianos sufren una variedad de acoso y persecución: la policía vigila las casas y arresta y detiene a pastores y evangelistas, confiscando propiedades de casas donde se reúnen cristianos.

Después que Jeff terminó sus estudios en el seminario, el sirvió como pastor asociado en una iglesia mediana.  Además él iba a la escuela medio-tiempo para obtener su título en negocios.  Él tenía 30 años cuando su familia finalmente fue designada a un país en el sureste de Asia.  Pero su extendida preparación lo equipó para especializarse en el ministerio dentro de la ventana 10/40.  Aunque Jeff trabaja tiempo completo como consultor, él todavía se considera misionero de tiempo completo por la junta de misiones de su denominación.  Su trabajo de consultoría es un plataforma – un trabajo que le permite residir dentro del área de acceso creativo y servir a la gente local.London Prayer Vigil

Debido a que los creyentes tienen ningún acceso a profesores de Biblia, la gente como Jeff son de gran demanda.  Él se reúne semanalmente con un grupo de jóvenes creyentes.  Los está guiando a través de estudios básicos de la Biblia, designados a ayudarles a aprender el núcleo de la doctrina cristiana, descubrir sus dones espirituales y conocer como presentar el evangelio a otros.  Jeff se reunirá con este grupo por no más de seis meses, y después los dejará para que crezcan mientras él se mueve a otro grupo similar.  Sus materiales de estudio son simples, fácilmente reproducibles, y escritos en ambas lenguas, la local y el inglés.  Los jóvenes han estudiado inglés en la escuela y se gozan estudiando la Biblia en ambos idiomas.

En otras ocasiones, Jeff se reúne con los líderes de las iglesias durante eventos de entrenamiento intensivo que se realizan en apartamentos, casas rurales, almacenes de fábrica – cualquier lugar que sea razonablemente seguro de los vigilantes.  Los pastores y maestros que asistan entienden que ellos son responsables de tomar lo que han aprendido y pasarlo a otros que podrán enseñar otra vez.  Estos hombres y mujeres son valientes y discípulos comprometidos que están apasionados al cumplimiento de su llamamiento.  Como misionero en el área de acceso creativo, es un honor para Jeff compartir con ellos las bendiciones que recibió como resultado de su educación teológica y su experiencia del ministerio.

Cada Momento Oportuno

Regresando de mi viaje a Juchitán, México, conocí a un canadiense en la frontera. Él estaba un poco nervioso porque muchos “ayudantes” allá estaban hablando a él, pidiendo propinas, intentando ayudarle con su pasaporte, su equipaje, etc. Él no hablaba bien español y me vio cuando yo estaba a punto de subir el bus. ¡Agradecido por ver alguna persona que supuestamente hablaba inglés, casi me agarró pidiendo socorro! Le ayudé a comprar su boleto al lago más bello en el mundo (Lago Atitlán) y él subió el bus conmigo.

Empezamos a hablar y descubrí que su nombre fue Joe. Él había dejado su trabajo en Canadá para viajar por siete meses. No sabía a dónde iba y no tenía un plan (¡me sorprende cuántas personas hay como Joe en el mundo!). Había escuchado de las ruinas y las playas en México y además del Lago Atitlán en Guatemala y decidió viajar a esos sitios para empezar su aventura. En cada lugar él buscaba las fiestas, los clubes, y el alcohol. Después de una hora de contarme estas cosas, me preguntó, “¿Y vos? ¿Por qué vives acá?” Jajajaja. Con una sonrisa le dije que era misionero con la Iglesia del Nazareno y él asintió con la cabeza mientras que se sonrió afectadamente. ¡No podía creer que me había compartido todos sus deslices! Sinceramente fue fascinante escucharle y hablar con él.

Llegó un momento cuando me estaba contando sobre una experiencia que había tenido en Nicaragua hace cinco años. Estaba en un hotel tomando y bailando cuando se levantó una tormenta enorme en el lago. Él trató de explicarlo, pero sólo pudo decir, “Fue una de las experiencias más espirituales en mi vida.” Yo le pregunté sobre la tormenta y él empezó a hablar de ella y de otras experiencias que había tenido, pero nunca volvió a hablar de ese sentimiento “espiritual” que tenía.

Diez minutos después me dio cuenta que yo había perdido una oportunidad magnífica. El Espíritu Santo estaba abriendo la puerta y yo no estaba orando, esperando el momento para hacer una pregunta sabia o para explorar junto con él esa experiencia. El bus paró en un pueblo pequeño y él tuvo que rápidamente bajar sus cosas. Nos despedimos y abrazamos, pero cuando el bus salió con él en la orilla de la carretera, oré, “Oh, Dios, ¿qué he hecho? ¿Qué NO he hecho? Perdóname por no darme cuenta en el momento. Perdóname por no estar atento y alerto para este momento divino que estabas orquestando.” Me sentí un poco enfermo y resolví nunca perder alguna oportunidad divina con alguien más de allí en adelante.

¿Te ha pasado? ¿Cómo vivimos nuestras vidas cotidianas? ¿Vamos a vivir nuestras vidas teniendo remordimientos o vamos a “aprovechar al máximo cada momento oportuno”?

“Compórtense sabiamente con los que no creen en Cristo, aprovechando al máximo cada momento oportuno. Que su conversación sea siempre amena y de buen gusto. Así sabrán cómo responder a cada uno” (Col. 4:5-6).

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