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La Multiplicación de la Iglesia

La Multiplicación de la Iglesia

Por: Jerry D. Porter, Superintendente General de la Iglesia del Nazareno

¿Por qué estamos tan apasionados por la multiplicación de las iglesias?

El libro de Hechos en su capítulo 16 registra el anuncio del Apóstol Pablo a su recién formado equipo misionero, a quienes comunicó que iban a plantar iglesias en Asia.  Sin embargo, “el Espíritu Santo bloqueó esa ruta.”Macedonian vision

Después, Pablo les anunció que plantarían iglesias en Bitinia; “Pero el Espíritu de Jesús no se los permitió”.  Pablo estaba avergonzado, confundido… y entonces:

Pablo tuvo una visión: No plantamos iglesias porque el Superintendente del Distrito, la Junta de Oficiales o las encuestas demográficas nos lo demanden. Debemos tener una visión de parte de Dios. ¡Estas nuevas iglesias están en el corazón de Dios! 

Pablo tuvo una visión que involucraba a una persona: No somos movidos por la visión de un proyecto, por una estrategia, un eslogan, un diagrama de flujo o un programa. ¡Plantamos nuevas iglesias porque hay personas que necesitan escuchar las buenas nuevas de Jesús!

Pablo tuvo una visión sobre una persona de Macedonia: Esta era una persona con una ubicación en particular, una cultura, un lenguaje y una historia. Dios nos dará una visión sobre un grupo de personas en particular o una comunidad. Dios no quería que Pablo fuera a Asia o a Bitinia. Hay una persona específica, un lugar y un tiempo en el corazón de Dios. Solamente necesitamos descubrir y obedecer la visión de Dios para nosotros. 

Pablo tuvo la visión de una persona de Macedonia que estaba de pie: Esta persona no es inferior a mí; esta persona está de pie.  Nos vemos cara a cara.  No soy paternalista, ni puedo crear dependencia con los macedonios.  Son dignos de mi respeto.

Pablo tuvo la visión de una persona de Macedonia que estaba de pie y clamaba: “ven y ayúdanos”: Esta es la visión que nos impulsa. Vemos la súplica Macedonia para nosotros, “Por favor, ven a mi ciudad, barrio, clan, tribu y familia. Por favor ¡trae a Cristo a mi mundo!”

Oramos para que cada congregación Nazarena se reproduzca en respuesta a una visión de parte del Señor. Hay muchas personas perdidas y quebrantadas más allá del alcance de las iglesias existentes. Lidia fue la primera persona macedonia convertida. La nueva congregación de Filipos se reunió en su casa y ella gentilmente acogió a los misioneros. Cuando se trasladaron a plantar la siguiente iglesia, ella se convirtió en el pastor de esta comunidad de fe. Los recursos de plantación de iglesias que necesitamos nos esperan en Macedonia.

¡Las nuevas congregaciones alcanzan nueva gente!

Esto es lo que nos motiva a multiplicar las iglesias.

Las Finanzas y las Confianzas

Recientemente he estado pensando en varios líderes quienes han tenido una debilidad muy grande en una área importante de sus ministerios.  Quizás sobresalen en muchas áreas y Dios sin duda les ha usado para tocar a miles de personas.  Pero, no saben cómo manejar finanzas.  Reciben ofrendas para su ministerio y no lo anotan inmediatamente; compran cosas y no entregan los recibos a tiempo; cuando sus jefes, sus empleados, o sus congregantes piden un reporte de cuentas, no saben donde está el dinero o dónde se usó.

En muchos casos estos líderes no están intencionalmente buscando aprovecharse de la iglesia, del ministerio, etc.  Son buenos hermanos.  Pero su inhabilidad de manejar finanzas deja una duda en la mente de todos y muchos de ellos han tenido que ser despedidos por sus fracasos con el dinero.

Estaba leyendo en 2 Corintios el otro día y las palabras saltaron de la página.  Pablo y sus compañeros llevan una ofrenda generosa de las iglesias empobrecidas de Macedonia a Corinto.  Pablo describe a su compañero que lleva la ofrenda como “el hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas las iglesias” y que él fue “designado por las iglesias…para llevar este donativo” (2 Cor. 8:18-19).  Es interesante que añada, “Evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos, procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres.”

Dios no nos ha llamado a todos a ser contadores profesionales.  Algunos de nosotros podemos manejar números y documentos en Excel fácilmente y otros no (¡gracias a Dios por mi esposa!).  Pero en el ministerio manejar finanzas es un requisito, sin mencionar un privilegio.  Como cristianos somos mayordomos–y debemos ser aun mejores mayordomos como misioneros o líderes en la iglesia.  Todo un ministerio puede caer sin poner el énfasis en rendir cuentas y manejar finanzas bien.  Procuremos hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres.

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