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¿Qué Pasaría Si La Iglesia Diezmara? – Parte 2 de 2

diezmar_472_314Esta es la segunda parte del artículo anterior. Escrito por: Mike Holmes, y traducido por: Ariadna Romero.

La verdad es que dar es un asunto del corazón, no de cantidades de dinero.

Cuando Pablo habló sobre la legendaria ofrenda de la iglesia en Macedonia, le pedía a los Corintios que probaran su amor como los Macedonios habían probado el suyo:

“Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia. No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por medio de la diligencia de otros, también la sinceridad del amor vuestro” (2Cor 8:7-8).

Luego fue un paso más allá y habló sobre los más altos estándares en cuanto a dar y amar:

“Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” (2 Cor 8:9).
 
Dios ha tenido siempre un lugar especial para los dadores radicales.

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Cor 9:7).

Así que, ¿cómo es un dador alegre?

Aquí hay algunas sugerencias, pero quiero advertirte: esto no es para aquellos que están satisfechos con una vida ordinaria y normal:

  1. Empieza a diezmar. Con base en las estadísticas, la Iglesia en verdad podría hacer cosas maravillosas si tan solo empezáramos a diezmar consistentemente. Pero ten en cuenta cuando empieces a diezmar que hay una diferencia entre la ley del diezmo y la gracia del diezmo. El poder del diezmo se encuentra en la gracia, no en el temor. Es algo que debemos hacer, en lugar de algo que tenemos que hacer.
  1. Enseña a diezmar. Este es un asunto delicado y tiene el poder de dividir iglesias por la mitad. Esto es por lo que la gente se desanima o bien, reciben amenazas. Pero diezmar es algo que, dicho con sabiduría y tacto, puede ser un gran sermón.
  1. Lleva el diezmo al siguiente nivel. Diezmar es solo el fundamento. La ofrenda que de verdad cambia el mundo es aquella que da más de lo que es requerido.

Artículo publicado originalmente en: http://www.relevantmagazine.com/god/church/what-would-happen-if-church-tithed

¿Qué Pasaría Si La Iglesia Diezmara? – Parte 1 de 2

Cómo dar el 10 %  puede cambiar el mundo

diezmo

Escrito por: Mike Holmes. Traducido por: Ariadna Romero.

La Iglesia de hoy no es muy buena para dar.

Y esto no es una novedad, son hechos estadísticos:

  • Los diezmeros conforman solamente entre el 10% y el 25 % de una congregación normal.
  • Solo el 5% de los norteamericanos diezman, con el 80% de americanos dando solo el 2% de sus ingresos.
  • Los cristianos están dando solo un 2.5% por persona, cuando durante la Gran Depresión daban un 3.3 % en cantidad promedio.

Cifras como esas pueden provocar mucha culpa, lo cual no es realmente el punto. Lo principal es preguntarse qué pasaría si los creyentes incrementaran su ofrenda al mínimo, o digamos, al 10%. Habría un adicional de $165 mil millones  para que las iglesias usaran y distribuyeran. El impacto global sería fenomenal. He aquí algunas cosas que la Iglesia podría hacer con ese dinero:

  • $25 mil millones podrían aliviar el hambre global, la desnutrición y las muertes por enfermedades prevenibles en 5 años.
  • $12 mil millones podrían eliminar el analfabetismo en 5 años.
  • $15 mil millones podrían resolver el problema mundial del agua y la higiene, específicamente en lugares del mundo donde mil millones de personas viven con menos de 1 dólar por día.
  • Mil millones podrían financiar el trabajo de misiones transculturales.
  • De $100 a 110 mil millones quedarían todavía adicionales para la expansión del ministerio.

 Los números son impresionantes.

Entonces, ¿Por qué no damos?

El verdadero problema cuando se trata de dar, no es acerca del dinero. De hecho, la Biblia dice que es sobre nuestros ojos. Es lo que Jesús llama “el ojo maligno”.

“Porque donde esté tu tesoro, ahí estará también tu corazón. El ojo es la lámpara del cuerpo. Si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz. Pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? (Mateo 6:21-23).

El “ojo maligno” es un término judío. Mientras que el “ojo bueno” en el Judaísmo se refiere a la buena voluntad, la benevolencia y el ser genuinamente feliz cuando los demás prosperan,  el ojo maligno es exactamente lo contrario.

La persona que tiene un ojo maligno se siente afligido cuando otros prosperan, se regocija cuando los demás sufren, ama su dinero y no hace nada con respecto a las obras de caridad.

Así que cuando Jesús habló sobre los ojos, estaba hablando a una gran audiencia Judía que sabía a lo que Él se estaba refiriendo. Sabían que un ojo bueno era una persona generosa y un ojo maligno era un tacaño, avaro.

Este artículo continuará en la próxima entrada.

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