Archivo del sitio

5 Pasos que Ayudan a los Líderes de la Iglesia a Mantenerse Fuera de Problemas

Escrito por Dan Reiland. Trad. por Yadira Morales.

Nadie nunca comienza en el ministerio esperando arruinarlo, fallar o renunciar.

Todos comenzamos con una gran visión, entusiasmo y sueños de cambiar el mundo para bien.

Entonces, ¿qué va mal?

¿Por qué los líderes buenos y piadosos (personal de la iglesia y voluntarios) terminan estrellándose en el ministerio, y acaban fuera de él?

La respuesta a esa pregunta es, obviamente, complicada, pero en esencia no somos capaces de anticipar y prepararnos para tiempos y/o temporadas difíciles en el ministerio.

Esto no tiene el propósito de crear paranoia. No hay ninguna necesidad de vivir en miedo o quemar energía con una preocupación innecesaria. El liderazgo nunca está libre de riesgos. Pero podemos saber que la presión, la tentación y los errores vendrán. Podemos ser inteligentes y anticiparlos. Podemos permanecer cerca de Dios y seguir siendo fuertes.

Hay un viejo dicho en el boxeo que afirma: El golpe que no ves venir es el que te deja fuera. Eso es tan cierto.

Mi amigo Carey Nieuwhof escribió un libro nuevo y fantástico titulado: “No lo vi venir: Superando los siete desafíos más grandes que nadie espera y todo el mundo experimenta.” Es un gran libro. El título lo dice todo.

La intencionalidad es la clave.

Recuerdo bien mi servicio de ordenación. Realmente fue un momento sagrado. El mensaje, el compromiso y la oración al final, todo eso me marcó. Hay un recuerdo después de la ceremonia que todavía me hace sonreír.

El Superintendente de Distrito, a quien amo y respeto, se acercó a mí en la recepción para transmitir unas palabras de sabiduría y ánimo. Él dijo: “Dan, Dios te ha dado la capacidad y la oportunidad, quiero que me prometas que harás tu mejor esfuerzo para no echarlo a perder.” ¡Eso fue todo! No estaba seguro de cómo responder en ese  momento. Me preguntaba si él se lo decía a todos, o solo a mi. Pero todos estos años más tarde, veo la sabiduría. Tenemos que ser intencionales, o lo echaremos a perder.

pexels-photo-750225.jpeg

Quiero ofrecer algunas recomendaciones que serán útiles para ti así como lo han sido para mí durante muchos años en el ministerio. Estos cinco pasos te ayudarán a ser intencional.

5 pasos que te ayudarán a ti y a tu equipo a mantenerse fuera de problemas:

1) Reconoce que te puede suceder a ti.

Los líderes de la categoría de mayor riesgo son aquellos quienes creen que eso no les puede pasar a ellos. Operan con un enorme y peligroso punto ciego.

La verdad es que cualquiera de nosotros puede quedarse fuera del ministerio. Una vez más, sin intención de causar paranoia – solo es la realidad. Ninguno de nosotros está por encima de la posibilidad arruinar algo a gran escala. Y rara vez se da el caso de saltar directamente a una crisis moral o un incumplimiento ético de carácter. Comienza lenta e inocentemente. Detéctalo a tiempo.

El enemigo trabaja horas extras para tentarte. No lo tomes a la ligera.

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.” Proverbios 4:23

Este es un consejo muy grande y sabio.

2) No coquetees.

Todos sabemos que es mejor no jugar con fuego. Cuando nos descuidamos, el fuego tiene ventaja y nos quemamos. Coquetear es como jugar con fuego, las llamas te hipnotizan y te arrastran. Entonces, antes de que te des cuenta, la situación se pone demasiado caliente, y te conviertes en pan tostado.

El coqueteo no se trata solo de un comportamiento inapropiado con el sexo opuesto. De hecho, para algunos líderes coquetear con el poder, la fama y la fortuna es una tentación mucho mayor.

La opción de no coquetear es tuya. Es una elección. No ves lo cerca que se puede bailar del precipicio. El coqueteo no vale la pena. En el mejor de los casos es una experiencia hueca, en el peor…bueno, todos sabemos las historias.

3) Conocer tu debilidad.

Todos tenemos un punto débil donde somos más vulnerables. Cuando se trata de postres, mi debilidad son las galletas de chocolate. Son tan buenas; ¡es difícil comer solo una!

El azúcar de comer galletas en exceso puede hacer daño, pero nada parecido a lo que sucede en el liderazgo cuando nuestra vulnerabilidad permanece desconocida o sin vigilancia.

Cuando la presión es alta, y la resistencia es baja, el problema está cerca. Aquí hay una situación común, tú trabajas largas horas en el ministerio y te cansas. El exceso de cansancioconduce al agotamiento. Eso deja la puerta abierta a un punto más débil.

Cuando conoces tu vulnerabilidad, puedes ser inteligente, guarda tu corazón y permanece fuerte. Tú estarás mucho más preparado porque lo verás venir.

4) Trabajar en un ambiente que es lo suficientemente sano como para compartir la verdad.

Nada mejor que un medio ambiente saludable y productivo donde se puede decir la verdad sin repercusión. Ningún líder puede cumplir con éxito sus responsabilidades, manejar la presión, y resolver problemas por sí solo.

Iglesias y en especial los equipos de liderazgo están diseñados para operar en comunidad, no de forma independiente. En pocas palabras, nos necesitamos unos a otros. Cuando nos enfrentamos a la tentación, las inseguridades, los miedos, y la duda,  necesitamos tener un lugar seguro para hablar. Una conversación abierta y honesta puede ayudar a prevenir las situaciones más peligrosas antes de que lleguen demasiado lejos.

¿Con quién puedes hablar, que sea inteligente, fuerte y se interese por ti?

5) Permanece honesto delante de Dios.

Delante de Dios no podemos ocultar lo que nos está pasando. Pero nos perdemos gran parte de la ayuda de Dios cuando pretendemos que podemos manejarlo nosotros mismos.

Habla con Dios. Mantente cerca de Él. Sé honesto acerca de tus luchas. El Espíritu Santo trae sabiduría y poder, aprovecha su ayuda. Todos cometemos errores, pero no hay necesidad de permitir que la tentación se convierta en un patrón que puede poner en riesgo tu ministerio.

Cuando le das un nombre al problema, el pecado o la tentación, se elimina una gran parte de su poder. Cuando también lo resistes, con la ayuda de Dios, puedes superarlo.

Este artículo fue publicado originalmente en: Danreiland.com.

8 Formas para Combatir la Pornografía – Parte 1 de 2

Escrito por: Mike Souder

porn

Algunos tips para empezar el proceso de sanidad.

Si descubrieras un tumor canceroso en su cuerpo, ¿verdad que harías cualquier cosa para sacarlo? Y si hay algo que podrías hacer personalmente para aumentar las posibilidades de sobrevivencia y sanidad, ¿no pensarías en los gastos cierto?

Sobreponerse a una adicción no es menos significativo que eso.

El Rey Salomón una vez aconsejó a sus oyentes “Guarda tu corazón porque de él mana la vida (Proverbios 4:23). La condición de nuestro corazón determina todo sobre nuestra vida. El cáncer puede matar nuestros cuerpos, pero no puede destruir nuestro corazón en la misma forma en que lo hace algo como la pornografía, lo cual mueve hacia abajo y endurece nuestros corazones.

Con el fin de vencer adicciones como las enfermedades que son, necesitamos atacarlos con una estrategia en todos los sentidos. Necesitemos tratarlo como a un cáncer en Fase 4.

Humíllate a tí Mismo

El simple hecho y más importante paso para escapar de la enfermedad de la pornografía es reconocer tus debilidades y que necesita la ayuda de Dios. Deja de minimizarlo. Deja de poner excusas. Admite tu pecado. Acepta que lejos de la gracia de Dios, eres débil, imperfecto y atascado. Humíllate a ti mismo delante de Dios y confiésale tu pecado. Él estará seguro de recibirte, de caminar contigo, de reparar la intimidad contigo para sanarte.

“Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (Santiago 4:6).

Tráelo a la Luz

Cuidadosa y apropiadamente empieza a limpiarte con aquellos más cercanos a ti. Lo primero y más importante, es que si estás casado, tu esposa o esposo necesita saberlo todo. Gentil y valientemente saca todo de una sola vez.

Compártelo en la tarde o en el tiempo cuando tengas un tiempo para hablar y dolerse y descansar después de todo. Si tu pareja lo considera útil, encuentra otra persona en quien confíes y permite que puedas caminar a través de esto para reunirse periódicamente.

En segundo lugar, compártelo con tu pastor o líder espiritual y posiblemente, busca consejería profesional. Si eres un líder en la comunidad de tu iglesia, ofrécete para tomar un receso de manera que tengas tiempo suficiente para el proceso de sanidad.

Tercero, encuentra a dos o tres en los que tengas confianza (de tu mismo sexo) y compárteles la situación, pidiéndoles que oren por ti (y por tu pareja si estás casado) y reúnete con ellos de una forma regular para ver cómo estás avanzando con esto.

Muere de hambre

Luego de la pornografía no es como la separación del café o el azúcar. No es algo que se puede moderar o permitir que haya “sólo un poco” en su dieta. Piense en las imágenes pornográficas electrónicas e impresas pornográficos como alimento para el tumor. Muere de hambre.

Definir claramente las situaciones que conoces aumentará la tentación. Tomar un descanso de la pantalla, especialmente las redes sociales, televisión, YouTube, lo que se ha convertido en la herramienta de elección para la alimentación del tumor. Desconéctate por completo por un tiempo si es necesario.

Instala el software de protección en los dispositivos electrónicos (como el Covenant Eyes). Durante un tiempo, sentirás que eres perseguido por las imágenes en tu memoria. La buena noticia es cuando se deja de alimentar la enfermedad; las imágenes se desvanecen y se desvanecen hasta que finalmente desaparecen por completo.

Jesús enseñó a sus seguidores: “Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego” (Mateo 18:9).

Espera más en la próxima entrada.

Por el Gozo Sufrió la Cruz (Parte I)

Por el Gozo Sufrió la Cruz

Hebreos 12:2

Las motivaciones en el ministerio es uno de los temas más importantes, no sólo para reflexionar sino para trabajar en ello. Especialmente porque el corazón juega un papel clave. En la Biblia se describe al corazón como un órgano vital, no sólo en términos de la salud física sino de nuestra vida espiritual (Proverbios 4:23; Lucas 6:45).

Es en el corazón donde nuestra voluntad reside y donde, de alguna manera, podríamos decir que existe nuestra vida espiritual. Por eso es importante preguntarnos periódicamente, ¿cómo está nuestro corazón?

Meditemos en el camino a la cruz. Sin lugar a dudas, el corazón de Jesús estaba agitado. Probablemente su ritmo había aumentado y daba muestras de cansancio, al igual que su cuerpo entero. Quizá al hablar con sus discípulos acerca de su partida y de su compromiso para hacer la voluntad de su Padre, su palpitar demostraba más inquietud de la acostumbrada. Él sabía que el momento culminante estaba cerca.

¿Puede imaginar la escena? El corazón de Jesús tiene miedo. Está cansado. Siente la responsabilidad de llevar los pecados de todo el mundo sobre sí mismo. Sin embargo, hay algo en él que lo hace sobreponerse y seguir adelante; hay satisfacción en él y está decidido a caminar la ruta completa. Hay gozo en su corazón porque, al visualizar la cruz, sabe que la misión está por ser concluida. Y con esa confianza, descansa en los brazos del Padre…

*Esta reflexión es escrita por David González, Vice-Presidente Global de Nazarene Youth International, y será continuada en la próxima entrada.

A %d blogueros les gusta esto: