La Importancia de la Psicología Para las Misiones

Por: Elba Isabel Duson

Ansiedad, miedo, tristeza, alegría, enojo, soledad, esperanza, desesperanza… estos son algunos de los sentimientos que experimentamos en el campo misionero. Somos “coactivadores emocionales”: durante nuestro día activamos en otras personas ciertas emociones y ellos a su vez nos activan emociones. Este es el producto de nuestro relacionamiento cotidiano. Además, se nos activan emociones por eventos que nos ocurren en el nuevo país o por recuerdos del hogar o país natal que se aparecen en nuestra mente.

Son más de 107 emociones por las que transitamos a diario, entre ellas: el miedo, la rabia, tristeza, alegría, ternura, erotismo y todas sus posibles combinaciones.

Esto significa que puedo comenzar mi día sintiendo preocupación y ansiedad por un encuentro importante, y en el desarrollo del día puedo sentir altos niveles de molestia por el choque cultural mientras estoy intentando conectar con las personas en la comunidad. O puedo sentir frustración porque han pasado meses y no veo los resultados de lo que se me fue asignado. Tal vez siento que no soy un buen imitador de Pablo como misionero. Todas esas emociones nos acompañan en menos de 2-3 minutos y se manifiestan como reacciones fisiológicas con distintos grados de intensidad.

La psicología nos ayuda a entender qué está pasando con nuestras emociones y cómo canalizarlas.

El misionero en el campo pasa por un sin número de situaciones que muchas veces siente que emocionalmente no puede controlar, y tristemente muchos han abandonado el campo por esta causa.

La labor del misionero es una labor social. Somos enviados para llevar salvación y esperanza a una sociedad que se ha olvidado de su Dios y necesita reconciliarse con Él. Nuestra humanidad nos hace cada vez más débiles, pero Dios en su gran misericordia nos ha dotado de inteligencia y sabiduría para ayudar a otros.

Dios es quien da libertad y sanidad, y la finalidad de la psicología es contribuir al mejoramiento de la salud mental, ayudando a que cada individuo encuentre el equilibrio consigo mismo y dentro del entorno en el que se desarrolla. Esto no disminuye la autoridad y poder de Dios sobre su humanidad; él nos capacita para contribuir y ayudar a sus hijos a tener una vida más estable mientras esperamos la venida de Cristo.

En fin, la psicología es importante porque:

  1. Ayuda a mejorar las capacidades emocionales para enfrentar obstáculos.
  2. Mejora las habilidades sociales y cívicas de convivencia.
  3. Ayuda a mejorar las capacidades para establecer vínculos interpersonales.

Si eres misionero, te invito a hacer una lista de las emociones que estás experimentando en el campo. Identifica las más complicadas y compártelas con algún profesional del área. Esto traerá sanidad a tu vida y ministerio. 

*Artículo consultado: “¿Cuáles son los aportes de la psicología a la sociedad?”;  https://www.soycest.mx/blog/aportes-de-la-psicologia-a-la-sociedad

** La Lic. Elba Duson es psicóloga y misionera. Actualmente sirve como Psicóloga Escolar en un colegio en Higüey, República Dominicana y como Coordinadora de Movilización Misionera en el Área Central de Mesoamérica.

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