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Las 7 Razones Principales Por Las Que Los Invitados Regresan A Tu Iglesia

Por: Dan Reiland

Recientemente nos encontramos con el siguiente artículo y creemos que contiene algunas  sugerencias maravillosas y prácticas para ayudar a cualquier líder de las iglesias locales. Como nuestros lectores sabrán, no estamos de acuerdo con el vocabulario que se refiere a la “iglesia” como un lugar al que vamos o algo a lo que se puede asistir. Confiamos en que la sabiduría proporcionada aquí se obtendrá aun a pesar de ese lenguaje.

La razón más común por la que la gente visita tu iglesia es que alguien los ha invitado. La razón más común por la que la gente abandona tu iglesia es porque no se sienten conectados.

¿Pero cuáles son las razones más comunes por las que las personas regresan a tu iglesia después de sus primer par de visitas?

Hay mucha conversación sobre los patrones de asistencia a la iglesia en estos días, y eso afecta la forma en que medimos la tasa de retención de invitados y la cantidad de tiempo que demora en conectarse con tu iglesia.

Aquí hay una nueva realidad, las nuevas personas se conectan más lentamente que en el pasado y se desconectan más rápidamente de lo que hemos experimentado anteriormente. Es una espada de doble filo. A las nuevas personas les lleva más tiempo conectarse porque no necesariamente asisten todas las semanas. Y se desconectan más rápido porque los mejores “factores de conexión” se basan en las relaciones y, por lo tanto, ¡dependen de la asistencia!

No podemos cambiar la cultura actual, o ¿podemos?

Aquí hay dos grandes razones por las que las personas asisten a la iglesia con menos frecuencia (no están en orden):

  • Las familias están ocupadas ahora más que nunca. Desde las demandas en sus trabajos (viajes, etc.) hasta los deportes de sus hijos los fines de semana, la gente viaja casi siete días a la semana.
  • La gente se aburre más rápido que un relámpago. Si los invitados asisten a tu iglesia y notan incluso un indicio de que está desactualizada, nada nuevo, algo como “he visto esto antes” o de alguna manera están atrasados ​​o  son irrelevantes, ¡seguro que se irán!

Es difícil competir contra eso, así que quizás competir no sea la respuesta.

Podríamos ser prudentes al centrarnos un poco menos en porqué las personas no vienen a la iglesia, e invertir más energía en porqué las personas sí vienen. Centrarse en lo que la iglesia hace mejor es un enfoque más inteligente. Hacer las cosas de la manera en que mejor lo hace tu iglesia, es aún más inteligente.

Eso nos lleva de vuelta a las razones principales por las que los invitados regresan a tu iglesia. Concentra tu energía aquí.

Las 7 Razones Principales Por Las Que Los Invitados Regresan:

1) Se Siente La Presencia De Dios.

Existe una conciencia inequívoca de la presencia y el poder de Dios en acción. Puede ser inspiradora y llena de emoción, o puede ser una agitación tranquila y pacífica en su interior, pero como sea que se experimente, se siente la presencia de Dios.

2) Los Líderes Claves Son Percibidos Como Dignos De Confianza.

Los invitados vienen a tu iglesia en diferentes niveles de “preparación” para confiar en los líderes que se van encontrando. Pero es sorprendente lo rápido que pueden discernir si confían en ti o no. Incluso desde solo un mensaje o dos, o breves conexiones en la recepción, intuitivamente han decidido si pueden confiar en ti. Tu nivel de autenticidad y claridad de comunicación hacen una gran diferencia en este proceso.

3) El Servicio De Adoración Es Positivo, Relevante, Bíblicamente Sólido y Se Ejecuta Con Corazón Y Excelencia.

No tienes que competir con otras iglesias cercanas a ti. Lo importante es ser lo mejor que puedas. Por ejemplo, si el equipo de adoración no es fuerte, selecciona música menos desafiante y hazlo con excelencia. Si la predicación no es fuerte, acorta el mensaje. En todos los casos, sigue practicando, para que todo mejore. Asegúrate de que el servicio sea positivo, claramente bíblico, alegre y que comunique la fe en una atmósfera de gracia.

4) Los Voluntarios Y La Congregación Expresan Amor Y Cuidado Auténticos.

El amor y la atención genuinos son inconfundibles e irresistibles. Cuando la gente los encuentra, es verdaderamente transformador. La fuente es el amor de Dios, pero la expresión y la experiencia provienen de las personas de tu congregación, tanto de los líderes voluntarios como de los asistentes regulares.

5) Escuchan Historias Actuales De Cambio De Vida.

Conectados a una comunicación breve y creativa de tu propósito o misión / visión, hay historias de cambios de vida cada semana. Estas historias necesitan ser comunicadas en una variedad de formas creativas. Eso es muy convincente y atrae a la gente de vuelta. El cambio en la vida de una persona es inspirador y les da a los invitados la esperanza de que ellos también pueden experimentar un cambio positivo y de orientación espiritual.

6) No Hay Defectos “Evidentes”.

No hay iglesias perfectas, todos tenemos defectos. Pero no debe haber nada que pueda ser un desvío inmediato, o tan groseramente fuera de lugar que haga que las personas se sientan mal o incómodas. Por ejemplo, he visto guarderías que estaban sucias e inseguras; he escuchado grupos de adoración dolorosamente no ensayados. O puede ser algo tan simple como que el edificio necesita desesperadamente una nueva capa de pintura o señalización que sea clara y útil. Si no estás seguro, invita a un consultor de la iglesia a un domingo, ¡eso es todo!

7) El Ministerio De Los Niños Es Sobresaliente.

Cada uno de los ministerios es importante, pero el ministerio de niños es el que recibe menos gracia de sus invitados. Los padres son justificadamente protectores y quieren lo mejor para sus hijos. Aún no te conocen o no saben qué sucede cuando dejan a sus hijos. Sinceramente, los invitados le darán otra oportunidad a un servicio “promedio”, pero si su hijo tiene una mala experiencia, es probable que no regresen. Invierte gran esfuerzo y energía en el ministerio de tus niños.

Estos son los elementos que inspiran a los invitados a regresar. Saber esto te da la oportunidad de hacer las “conexiones más profundas”.

Los caminos comunes para una conexión más profunda (a largo plazo, mayor compromiso y poseer la visión) son:

  • Grupos pequeños
  • Oportunidades de servicio
  • Amistades más profundas

Haz tus próximos pasos simples y claros.

Liderar una iglesia local es complicado. Pero a veces desglosarlo de esta manera ayuda a volverse más intencional y saber en dónde invertir mejor tu energía.

 

5 Pasos para la Multiplicación de Discípulos – Parte 2 de 2

Por David Ferguson y Warren Bird

*Esta es la continuación del artículo publicado en la entrada anterior.

Una herramienta sencilla para el Aprendizaje

Si la meta de Pablo de desarrollar cuatro generaciones de aprendices parece inalcanzable para ti y tu iglesia, entonces tengo buenas noticias para ti. No es así. Este objetivo es muy factible si tú y tu iglesia siguen cinco pasos simples.

Eric Metcalf es un multiplicador de discípulos, y ha utilizado los cinco pasos de aprendizaje con otros líderes muy a menudo. Eric no se asusta ante un buen desafío. El último grupo pequeño que dirigió regularmente atrajo a 16 personas, y fue un desafío. Algunos eran sólidos seguidores de Cristo; la mayoría no lo eran. Algunos eran solteros, algunos parejas que viven juntas, y algunos casados. ¡Algunos eran  muy duros! Y algunos eran nuevos creyentes, entre ellos una persona con un trasfondo musulmán, otra con un trasfondo judío (y una novia católica), y otro prácticamente sin antecedentes religiosos en absoluto.

Tú puedes imaginar las discusiones animadas y el estilo de vida representados en el grupo que se reunía y concluir: “Creo que un pastor tiene que dirigir a un grupo así!” Eric esel pastor de una de las sedes de la Iglesia Comunidad Cristiana en el lado norte de Chicago. Él y su esposa, Erin, disfrutan especialmente de ese grupo, pero Eric sabía que tenía una vocación más grande que solamente dirigir este grupo diverso. Desde el primer día, él estaba orando acerca de qué miembro (o miembros)  él podría entrenar como un aprendiz para tomar el liderazgo de este grupo o dirigir uno nuevo.

“Hey, tengo esta idea, y quiero ir más allá,” Eric dijo al grupo. Luego continuó: “Para que nuestro grupo llegue a más gente, voy a pedir a algunos de ustedes que consideren tomar un papel de liderazgo aprendiz y se reúnan conmigo semanalmente. Podemos tomar un café o lo que sea, pero durante ese tiempo les ayudaré a llegar al lugar donde se sientan seguros y capaces de dirigir a un grupo.” Grace, una de los seguidores de Cristo, dijo a Eric, “Realmente veo la necesidad de llevaar algunas de las mujeres en el grupo más profundamente a la rendición de cuentas entre ellas. Creo que puedo ayudarles a hacer eso, si tú me dejas dirigirlas.” A Eric le encantó la idea, y ella se convirtió en su primer aprendiz.

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Eric utilizó la misma herramienta sencilla de aprendizaje de cinco pasos con Grace que había utilizado con otras docenas de líderes durante los últimos años paraayudarles a crecer en su liderazgo. Durante los siguientes ocho meses, Eric y Grace utilizaron estos cinco pasos como una guía para desarrollarla hasta llegar al punto donde ella estaba dirigiendo su propio grupo. A continuación los cinco pasos desglosados:

  1. Yo hago. Tú observas. Hablamos. Como el líder experimentado, Eric lidera el grupo y le dice a Grace, “Tú solo observarás todo lo que sucede en nuestro pequeño grupo, y despuéstomaremos un tiempo para reunirnos y hablar de lo que has observado.” Antes de la próxima reunión de grupo pequeño, Eric y Grace hacen un análisis, y esto incluye las siguientes preguntas: “¿Qué funcionó?” “¿Qué no funcionó” y “¿Cómo podemos mejorar” Esta vez el análisis necesita continuar a lo largo de los cinco pasos.
  2. Yo hago. Tú ayudas. Hablamos. En esta etapa del desarrollo, Eric da su aprendiz, Grace, una oportunidad para ayudar a la parte principal de la reunión de grupo pequeño. En este caso, Eric pidió a Grace “¿Podrías dirigir el tiempo para romper el hielo al principio si yo hago el resto?” Grace estuvo de acuerdo. Una vez más, la pequeña reunión de grupo debe estar seguida de una sesión informativa uno-a-uno, entre el líder y el aprendiz.
  3. Tú haces. Yo ayudo. Hablamos. Ahora Grace hace la transición de ayudar a Eric a tomar la mayor parte de las responsabilidades de liderazgo para el grupo pequeño. Como Eric ha tenido una semana excepcionalmente ocupada, él toma la oportunidad para preguntar a Grace, “¿Podrías dirigir la mayor parte de la reunión de esta semana? Si lo haces, yo puedo encargarme de la actividad para romper el hielo al principio y la oración al final, además voy a estar allí con ustedes todo el tiempo.” Graceestá de acuerdo, y como ella lo ha visto dirigir al grupo suficientes veces, se siente muy cómoda y lo hace muy  bien. Eric está delegando gradualmente las responsabilidades a su nuevo líder en desarrollo.
  4. Tú haces. Yo observo. Hablamos. El proceso de aprendiz de Graceestácasi completo  a medida que crece cada vez más confianza en su papel como líder. Eric la llevó a liderar toda la reunión cada semana, mientras que la observa, y él le da la responsabilidad de encontrar un proyecto de servicio para el grupo. En su tiempo de retroalimentación, Eric dice: “Creo que estás lista para el liderazgo; ¿tú crees que estás lista?” Con una sonrisa, Grace dice: “Creo que estoy lista.” Tanto el líder como el aprendiz deben sentirse listos para el siguiente paso, y comienzan a planear, ya sea que Grace se haga cargo del grupo o que dirijaun nuevo grupo, y que Eric dirija el siguiente.
  5. Tú haces. Alguien más observa. Aquí es donde el proceso de multiplicación completa el círculo. Eric dice: “Grace, ¡lo has hecho muy bien! ¿Has comenzado a pensar en quién puedes guiar para repetir este proceso?,” Grace dice, ‘ya tengo dos personas que han expresado su interés, y yo voy a reunirme con uno de ellos esta semana.’ Grace, la antiguo aprendiz, es ahora líder, y ella comienza a desarrollar nuevos aprendices. Como Eric ha desarrollado e impulsado varios aprendices, continúa trabajando con Gracey otros líderes en calidad de entrenador.

¡Los cinco pasos para aprendizaje son realmente así de simples! Si utilizas constantemente estos cinco pasos, se pueden desarrollar otros líderes que ya sabrán cómo desarrollar otros líderes.

Un mundo de Multiplicadores de Discípulos en una generación

En un discurso inaugural, el almirante William McRaven provocó a los graduados de la Universidad de Texas, con esta exhortación: “Si cada uno de ustedes cambió la vida de sólo 10 personas, y cada una de esas personas cambió la vida de otras 10 personas—sólo 10—a continuación, en seis generaciones esta clase habrá cambiado la vida de toda la población del mundo, ocho mil millones de personas “.

Las palabras del almirante son un gran desafío, no sólo para los graduados universitarios, sino para mí, ¡y para la iglesia! Para cambiar el mundo, tenemos que cambiar no sólo las personas, sino también movilizar a las personas como agentes de cambio. Puesto que la iglesia es mucho más grande que la clase de graduación, ya tenemos un buen impulso. También tenemos el Espíritu Santo en nosotros, y el Dios del universo quiere que suceda. ¡Podemos hacerlo!

Este artículo fue publicado originalmente en: Christianity Today.

5 Pasos para la Multiplicación de Discípulos – Parte 1 de 2

Por David Ferguson y Warren Bird

Una herramienta sencilla para seguidores de Cristo que pueden discipular  a otros.

Me pregunto si fuera de la reverencia de que Jesús es divino, a veces desestimamos sus experiencias haciendo discípulos y pensamos: Bueno, eso es porque es Jesús; Él es Dios. Por supuesto que es el mejor impulsor de personas en el universo. Por lo tanto admiramos cómo fue el mentor de otros que salieron y cambiaron el mundo, pero lo descartamos como si eso fuera posible para alguien que es Dios encarnado. Yo he hecho eso.

El apóstol Pablo no cometió ese error. Oyó la visión de Jesús del reino de Dios, cómo podemos hacerlo posible, él reclutó a un joven aprendiz llamado Timoteo (Hechos 16:1-3). Me encanta que Pablo eligió a Timoteo, porque Timoteo era un joven que no tenía una vida perfecta, con quien nos podríamos identificar. El padre de Timoteo no estaba cerca; quizás porque era un padre ausente, o había abandonado a Timoteo y a su madre por completo. La Escritura describe a Timoteo como alguien tímido (1 Cor. 16: 10-11). Estaba muy preocupado acerca de si su vida podría hacer un impacto.

Pero Pablo lo agarra e incluso le escribe cómo van a cambiar el mundo juntos: “Las cosas que me has oído decir en presencia de muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos también para enseñar a otros” (2 Timoteo 2:2).

¿Cuántas generaciones de aprendizaje es lo que ves en ese versículo? Pablo está diciendo, en efecto, “Timoteo, no te contentes con ser un seguidor de Cristo; piensa en los demás, el resto del mundo. Sé que tienes un tiempo difícil por pensar en el impacto, ¡pero yo quiero que pienses en el impacto exponencial! Vamos a vivir nuestras vidas con el fin de impactar por lo menos cuatro generaciones.”

  • La primera generación de aprendizaje: Jesús a Pablo
  • La segunda generación de aprendizaje: Pablo a Timoteo
  • Tercera generación de aprendizaje: Timoteo a “personas de confianza”
  • Cuarta generación de aprendizaje: “personas de confianza” a “otros”

Este versículo nos llama a guiar a los multiplicadores a discipular a la cuarta generación. ¡Eso es el impacto exponencial!

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Pablo estaba explicando a Timoteo (y a nosotros) que si queremos ver que se hagan discípulos en todas las naciones—un movimiento de multiplicación del reino—sucederá a través del aprendizaje. El aprendizaje es la capacidad fundamental de cualquier movimiento de Dios.

Lo que Pablo descubrió es la diferencia entre el impacto y el impacto exponencial. Si somos guiados por el Espíritu y el compromiso de la misión, nuestras vidas pueden tener un impacto. Pero cuando añadimos la pieza de reproducción e incluso multiplicamos a través del aprendizaje, ahí es cuando el impacto exponencial es posible. Es entonces cuando comenzamos a ver un movimiento de hacedores de héroes.

*Este artículo continuará en la siguiente entrada.

Paso Nueve: la Organización y Paso Diez: Mirando los Campos Blancos

A continuación, el paso nueve y diez de la serie “Diez Pasos Prácticos para la Plantación de Nuevas Iglesias,” escrita por el Pbro. Manuel Molina Flores.

Paso Nueve: la Organización

Desde el inicio de la plantación, compartiremos entrenamiento a fin de preparar a los creyentes para asumir el compromiso de organizarse en iglesia, aplicando las estructuras mínimas necesarias para asegurar el buen funcionamiento de ella; generalmente sólo se nombra la junta de oficiales. No tenemos que formar todos los ministerios, pues sólo serán necesarios los líderes de cada departamento; a medida que la iglesia crezca, podemos ir implementando lo que vayamos necesitando.

La organización será sólo una guía y NO una camisa de fuerza para la nueva obra.

¿Cuándo nace la iglesia?

En todo proceso de fundación de iglesias, llega el momento cuando se deberá determinar quiénes están dispuestos a comprometerse formal y públicamente con la nueva iglesia. Consideramos que una iglesia local nace en el momento en que los creyentes se comprometen públicamente con el Señor y unos con otros, con las Escrituras (tal como están expresadas en la Declaración de Fe del Manual de la Iglesia del Nazareno).

Plantar una iglesia es como iniciar la construcción de una casa; el ladrillo básico de la iglesia es el convertido. Esto es tan obvio que, con frecuencia se pasa por alto. El enfoque principal del fundador de iglesias debe estar puesto en los convertidos y, aunque la estructura y organización no son lo más importante, le darán forma para conservar los resultados. El éxito o el fracaso del fundador de iglesias estará directamente relacionado con el fruto de su trabajo en las almas convertidas. El trabajo misionero no se debe dejar de hacer para dedicarnos a mantener los resultados obtenidos; ambas tareas deben continuar simultáneamente.

Sugerencias:

  1. Capacite a los líderes nombrados para el desempeño de sus deberes.
  2. Reúnase con sus nuevos líderes, la nueva junta (en la mayoría de los casos, serán los mismos que lideran las células o las reuniones en hogares), para elaborar los planes mensuales o aplicar los planes distritales.
  3. Sométase al liderazgo superior y enseñe a los nuevos líderes a trabajar en equipo con los distintos niveles de la iglesia, como denominación, ya que todos estamos trabajando para la misma Misión.
  4. Formule un plan que permita crecimiento local y a nuevas comunidades, de tal manera que la nueva iglesia no se encierre en sus cuatro paredes.
  5. Mantenga la visión de levantar y capacitar a otros líderes voluntarios. El liderazgo pagado tiende a frenar el avance de la nueva iglesia.

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Paso Diez: Mirando los Campos Blancos

Mantenga la visión de nuevas obras como algo natural de la vida de la iglesia. Como el modelo de la iglesia de Antioquía de Hechos 13.

Formule un plan que permita crecimiento local y a nuevas comunidades, de tal manera que la nueva iglesia no se encierre en sus cuatro paredes. La tentación será conformarse con lo alcanzado, además, que los nuevos creyentes querrán estar juntos y no permitir que el pastor los abandone para ir a explorar nuevos campos. En una ocasión, un buen hermano decía “si usted, pastor, se va a otro lugar, yo vuelvo al mundo,” el pastor le contestó: “creí que usted seguía a Cristo, pero parece que ha decidido cambiarlo por este siervo inútil” Esto sucede cuando la koinonía se vuelve koinonitis, frenando así el crecimiento o expansión de la iglesia.

Nunca deje de hacer las cosas que producen crecimiento. Un error es que el plantador se dedique a administrar los frutos y deje de sembrar (como ha sucedido en ciertos lugares, como el caso del proyecto “Visión 93-2000”, que en la organización de un distrito pionero en la Sierra de Chiapas se estancó en su crecimiento).

Nosotros hemos tenido que examinar nuestro enfoque para volver a la visión original de plantar iglesias en nuestro campo escogido.

***Esperamos que esta serie de pasos prácticos para plantar nuevas iglesias haya sido útil para ti como lector, en tu ministerio.  Agradecemos al Rev. Manuel Molina por su gran trabajo en elaborar este material, y por su eficacia en ponerlo en práctica.

 

 

Paso Ocho: La Adoración Corporativa

A continuación, el paso ocho de la serie “Diez Pasos Prácticos para la Plantación de Nuevas Iglesias,” escrita por el Pbro. Manuel Molina Flores.

Cómo celebrar juntos la presencia y el poder de Dios

Llevar a los creyentes, que están creciendo y están entusiasmados en cuanto a su fe, a reconocer corporativamente la presencia y el poder de Dios.

Cuando dos o más células están funcionando, el evangelista trabajará con los líderes de estas células a fin de planificar encuentros en conjunto donde los creyentes celebrarán su fe en Jesucristo. Si se atiende bien el trabajo de los grupos de estudio bíblico, pronto estarán listos para la celebración del culto y la enseñanza de la Palabra en público.

Principios:

El valor de la adoración corporativa

Cuando dos o más células se forman y están funcionando, ha llegado el momento para reunir estos grupos de forma periódica para que adoren a Dios corporativamente. La adoración corporativa:

  • Introduce al nuevo creyente en la perspectiva de que forma parte del cuerpo de Cristo, que es más grande.
  • Da oportunidad para usar una variedad de dones, y permite que se desarrollen todos esos dones especializados que una sola célula difícilmente podría mantener.
  • Provee a los líderes de una célula un mayor control en asuntos de doctrina y estilo de vida.
  • Protege de ataques internos y externos.
  • Cuenta con aquella dinámica especial para la adoración que usualmente se genera en grupos más grandes.
  • Hace que la iglesia sea más visible a los ojos de quienes no son cristianos.
  • Ayuda a los creyentes individuales mientras van aprendiendo cuál es su responsabilidad como miembros de una iglesia organizada y se van preparando para la organización.
  • Ayuda a mantener el equilibrio y genera energía cuando las victorias, los desafíos y aún las derrotas de los creyentes y las células se contemplan sobre la perspectiva del obrar de Dios en el grupo más grande.
  • Puesto que muchas células no serán guiadas por creyentes que tienen el don de la enseñanza, la Celebración proporciona una oportunidad en la que los maestros pueden ejercer sus dones en beneficio de todo el cuerpo.

Insista en el liderazgo local dando oportunidades a los nuevos creyentes de participar. Una verdadera Celebración se produce cuando tenemos razones para celebrar. Los creyentes que comparten su fe, practican las disciplinas del crecimiento cristiano y experimentan lo que es la familia de Dios en acción por medio del ministerio mutuo.

Las oportunidades para la adoración corporativa se emplean para celebrar cómo la presencia y el poder de Dios son visibles en la vida de sus hijos.

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¿Es necesario que cada iglesia tenga un edificio?

Cuando volvemos al libro de los Hechos, vemos un modelo de fundación de iglesias que permite el desarrollo de iglesias sanas que se reproducen en otras iglesias, especialmente en las casas, que pueden o no decidir si van a buscar un edificio. Será cuando la iglesia crezca que tomará la decisión de comprar un terreno o hacer un lugar especial para los servicios.

Permita el liderazgo emergente, planee y conduzca toda la adoración corporativa y que los líderes más capacitados tomen la responsabilidad de la predicación pública. Anime el desarrollo de formas de adoración que sean culturalmente adecuadas y bíblicamente aceptables. No copie modelos del mercado que le lleven a confundir a los nuevos creyentes.

Sugerencias en cuanto a los pasos a dar:

  1. Cuando hay dos o más células, júntelas periódicamente para la adoración Corporativa (cultos o servicios de adoración en público)
  2. Comience con celebraciones semanales, quincenales o mensuales.
  3. Asegúrese de que las células sigan siendo la principal fuente de identidad y cuidado mutuo de la iglesia.
  4. Trabaje con el liderazgo de las células para planificar las celebraciones. Cuide que sen lo suficientemente simples para que el liderazgo emergente pueda conducirlas con eficacia.
  5. Aumente la frecuencia de las celebraciones cuando el liderazgo emergente pueda cumplir con las demandas creadas por las demás actividades adicionales; esté seguro de que al agregar la adoración corporativa no se descuiden otras áreas de ministerio.

***En la próxima entrada podrás encontrar los dos últimos pasos de esta serie.

 

Paso Siete: El Desarrollo del Liderazgo: Modelo 222

A continuación, el paso siete de la serie “Diez Pasos Prácticos para la Plantación de Nuevas Iglesias,” escrita por el Pbro. Manuel Molina Flores.

Cómo reconocer y capacitar a líderes emergentes (2 Timoteo 2:2)

Este paso es sobre descubrir y desarrollar a los hombres y las mujeres que son capaces de implementar los distintos niveles de liderazgo que requiere el buen funcionamiento de una iglesia.

Al llegar a esta etapa, el fundador de iglesias comenzará a dejar de estar tan activamente involucrado como en los pasos uno al cinco, a fin de invertir su tiempo y trabajo en los líderes emergentes, poniendo en marcha planes de capacitación para ellos.

Identifique, por medio de situaciones ministeriales reales, a los que demuestran ser “de confianza” y “capacitados” (2 Timoteo 2:2), para comenzar un programa sistemático de entrenamiento para que sigan desarrollando su carácter, conocimiento bíblico y habilidades prácticas. Es transmitir o vaciar su experiencia y conocimiento en sus líderes.

Principios:

Identificamos hombres y mujeres que sean “de confianza, que a su vez estarán capacitados para enseñar a otros” (2 Timoteo 2:2). Así que, habiendo visto su liderazgo, comenzamos un programa de entrenamiento básico en el que nos invertimos en ellos, que hace énfasis, para cada líder emergente, en las áreas de carácter, conocimiento y habilidades prácticas que él o ella necesita desarrollar.

El entrenamiento es lo que ofrecemos al hombre o la mujer que demuestra cualidades espirituales y un llamado divino para el liderazgo. Entonces, la pregunta no es “¿quién podría ser un buen líder?,” sino más bien, “¿quién está liderando?” y “¿quiénes demuestran patrones de crecimiento espiritual adecuado y un verdadero amor a otros?”

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La capacitación para el liderazgo debe incluir tanto el carácter como el conocimiento y la práctica.

El entrenamiento para el liderazgo debe ser instrumentado de tal manera que asegure un crecimiento simultáneo en tres áreas:

– SER (el carácter): Se desarrollará por medio de las Disciplinas para el Crecimiento Cristiano (1 Timoteo 4:12, 15-16), el Servicio (Mateo 20:25-28), la Fidelidad (Mateo 25:14-20), etc.

– SABER (el conocimiento): No se trata de conocer verdades bíblicas solamente, sino saber cómo estudiar, interpretar y aplicar la Biblia a la luz de las necesidades de la gente (Esdras 7:10, Hechos 20:20).

– HACER (la práctica): Los líderes potenciales deben saber bien cómo manejar el evangelismo, el discipulado y la creación de una misión en la práctica, antes de proseguir con un entrenamiento avanzado en el liderazgo.

Los líderes deben crecer en carácter (SER), habilidades prácticas (HACER) y en información (SABER).

***Descubre el paso #8 en la siguiente entrada.

Paso Seis: La Comunidad Espiritual

A continuación, el paso seis de la serie “Diez Pasos Prácticos para la Plantación de Nuevas Iglesias,” escrita por el Pbro. Manuel Molina Flores.

Cómo crear células o grupos de estudio bíblico en casas 

Generalmente nosotros empezamos una iglesia con una familia que se entrega a Cristo, ofrecen su casa para iniciar estudios bíblicos, entonces invitamos a otros convertidos, o aún contactos, a asistir un día por semana a estos estudios que son dirigidos por el plantador o el pastor. Así, podemos abrir varias casas o células de estudio, dirigidas aún por nuevos convertidos, dichas células, en lo sucesivo, se unirán para dar luz a la nueva iglesia.

Se trata de crear células que provean una identidad espiritual a cada miembro y promuevan los ministerios mutuos bajo el cuidado de un líder espiritual o un pastor. En tanto el discipulado se enfoca en el desarrollo de los hábitos de una vida cristiana disciplinada, la comunidad espiritual promueve la formación de los aspectos de identidad, de responsabilidad de familia, mediante la práctica del ministerio mutuo.

Las actividades variarán de acuerdo con las necesidades e intereses del grupo. Podrán incluir adoración, estudio bíblico, actividades de compañerismo, etc. Siempre deberán ser oportunidades para compartir victorias, derrotas, desafíos y pruebas, así como también un tiempo para orar los unos por los otros. Además, deberán ser un desafío para que los miembros de la célula se sirvan unos a otros. Estas reuniones sirven, también, para evaluar la salud de sus miembros.

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Desde el principio, insista sobre el liderazgo local

La creación de células depende del descubrimiento de líderes potenciales (o, cabezas de familia). Como fundadores de iglesias, debemos evitar la trampa de organizar estos grupos alrededor de nosotros mismos. Debemos motivar y empoderar a algunos líderes provenientes del grupo mismo. El fundador de iglesias invertirá su tiempo en la preparación de líderes.

Las características principales de un líder espiritual son:

  • Una vida espiritual auténtica. Él o ella está creciendo espiritualmente, y tiene algo que es digno de imitar o compartir.
  • Ama profundamente a la gente. Él o ella está involucrado en las necesidades y preocupaciones de los demás creyentes.
  • Crea un sentido de pertenencia. Él o ella capacita a los otros para que se sientan parte del grupo.
  • Moviliza a los demás para el servicio. Él o ella pueden motivar a otros para que se involucren activamente en el ministerio mutuo.

Si nuestra visión es que la nueva iglesia crezca a través de los grupos de estudio bíblico o células, entonces debemos enviar a los líderes potenciales a formar dichos grupos (pues retenerlos sentados hará que el trabajo sólo se centre en el grupo inicial).

  1. Ore para que Dios levante líderes de entre aquellos que están siguiendo activamente las disciplinas cristianas de crecimiento. Trate de identificar a los líderes espirituales potenciales, entre aquellos que muestran amor y que animan activamente a los demás para que crezcan en su vida cristiana.
  2. Comience a reunirse con sus líderes potenciales; ayúdeles a desarrollar y ver claramente el cuadro de los conceptos de identidad, de comunidad espiritual y de responsabilidad del ministerio. Practique con ellos las actividades que ellos tendrán que fomentar en su nueva iglesia.
  3. Los líderes potenciales deberán comenzar activamente a buscar a aquellos que desean incluir en la nueva célula que están tratando de formar. Resista la tentación de intervenir en esta etapa. El líder que tendrá la responsabilidad de mantener la célula deberá ser el mismo que forme la célula.

***Espera el paso siete en la próxima entrada.

Paso Cinco: El Discipulado

A continuación, el paso cinco de la serie “Diez Pasos Prácticos para la Plantación de Nuevas Iglesias,” escrita por el Pbro. Manuel Molina Flores.

Cómo desarrollar las disciplinas de crecimiento

La falta de discipulado en el pasado hacía que los nuevos creyentes se perdieran o aprendieran malos hábitos. Formar los hábitos o disciplinas sobre las que un creyente puede construir una vida cristiana fructífera, es una tarea digna de crédito. El evangelista animará al nuevo creyente a cultivar una relación íntima con Dios a través de las Cinco Disciplinas para el Crecimiento Personal: Oración, Estudio de la Biblia, Adoración, Testimonio y una Vida de Amor Total a Cristo. Se formarán grupos de discipulado (compañeros del camino) que giren alrededor de patrones de discipulado mutuo (relaciones rinde-cuentas) de los creyentes, evitando que se genere dependencia del evangelista.

Actitudes y reacciones que se esperan de parte del grupo:

Inicial: que desde el principio el nuevo contacto tenga hambre de la Palabra de Dios (1 Pedro 2:2) y comience a practicar las disciplinas que producen crecimiento (1 Timoteo 4:7-8), lo cual le equipará para enfrentar sus luchas diarias.

A largo plazo: que el creyente se comprometa a una relación de responsabilidad mutua con otros creyentes (compañeros de camino), que esté centrada alrededor de las disciplinas para el crecimiento personal.

Principios:

Nuestro principal mandamiento es: “Id y Haced Discípulos.”No sólo lograr convertidos. ¡Es crucial e importante que entendamos esta verdad! El desarrollo de los discípulos espirituales fuertes se verá en que sean obedientes en todo lo que Cristo ha mandado (Mateo 28:16-20). Los discípulos sanos son las “piedras vivas” que forman iglesias sanas y crecientes. Tanto el libro de los Hechos como la historia de la Iglesia demuestran que las iglesias serán formadas donde hay verdaderos discípulos de Jesucristo.

Como fundadores de iglesias, nuestra principal meta es guiar a los hombres y mujeres a establecer una relación de maestro y discípulos, entre Cristo y sus creyentes. Centre el discipulado alrededor del desarrollo de las disciplinas, puesto que ¡no existe otra manera de mantener un crecimiento a largo plazo!

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Use métodos de discipulado que alienten el descubrimiento personal de la verdad de Dios, especialmente los materiales que produce nuestra iglesia. Los nuevos creyentes deben aprender a alimentarse ellos mismos de la Palabra de Dios y no crear dependencia del plantador o evangelista; cuando ellos busquen a Dios por medio de su Palabra apuntando a esa meta, regocíjese y felicite cada descubrimiento pequeño o grande que haga el discípulo. Cuando basamos el aprendizaje en la motivación y la disciplina personal, en lugar de basarlo en nuestra capacidad para enseñar y motivar, creamos una especie diferente de discípulo que aprende directamente de la Biblia, cimentado en una relación personal con Dios, y no en la eficacia de un maestro del cual dependa.

Establezca patrones de discipulado mutuo. Una de las mejores maneras de evitar el síndrome de la dependencia, es alentar a los discípulos para que descubran personalmente la verdad bíblica y crear un ambiente que alimente el concepto de la responsabilidad mutua. Este estilo de discipulado coloca sobre los creyentes mismos la responsabilidad de desarrollar las disciplinas para el crecimiento cristiano. El discipulado mutuo:

  • Impide que el fundador de iglesias tome el papel de discipulador principal, evitando la creación del tradicional síndrome de dependencia.
  • Promueve entre los creyentes un alto sentido de pertenencia y responsabilidad personal por el bienestar espiritual de otros.
  • Refuerza la importancia de las disciplinas para el crecimiento cristiano, como los medios de gracia que menciona Wesley (la oración; el estudio de las Escrituras, la Cena del Señor, entre otros). Haciendo que los creyentes aprendan a ser mutuamente responsables por la práctica de los hábitos que producen crecimiento.
  • Prepara el camino para introducir los conceptos de responsabilidad, que son fundamentales para el desarrollo espiritual saludable y preparará el terreno para el desarrollo de líderes locales.

Errores comunes que se deben evitar:

  1. Crear dependencia: creamos dependencia cuando permitimos que los nuevos discípulos sobrevivan sostenidos por sistemas externos de vida. Cuando un recién nacido no desea la leche, sabemos que algo anda muy mal. Cuando un creyente no demuestra ningún deseo de alimentarse por sí mismo mediante la lectura y la oración, su condición es crítica, y debemos aprender a tratarla como tal. No le ayudaremos si seguimos enseñándole con la esperanza de que algún día decida comenzar a alimentarse por sí mismo. Esto solamente crea malos hábitos que son muy difíciles de romper.
  2. Comunicar que, en cierta manera, la vida cristiana es más fácil para el creyente maduro.¡Esta idea lo único que hace es desanimar a los cristianos jóvenes! Debemos ser transparentes, tanto con nuestras victorias como con nuestras luchas espirituales, trabajando con base en la responsabilidad mutua, establecemos normas de humildad y transparencia que anima a los creyentes jóvenes, y establecemos normas más realistas para el liderazgo futuro.
  3. Medir el ‘éxito’ en términos de asistencia.Debido a que los fundadores de las iglesias con frecuencia se sienten presionados para lograr resultados visibles, es posible caer en la trampa de confundir la participación en actividades con las respuestas espirituales auténticas, aprenda a medir el éxito en función de las disciplinas para el crecimiento personal y el nivel de compromiso con Cristo y la iglesia.

***En la próxima entrada podrás encontrar el paso seis.

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