Archivo de la categoría: Liderazgo

5 Pasos que Ayudan a los Líderes de la Iglesia a Mantenerse Fuera de Problemas

Escrito por Dan Reiland. Trad. por Yadira Morales.

Nadie nunca comienza en el ministerio esperando arruinarlo, fallar o renunciar.

Todos comenzamos con una gran visión, entusiasmo y sueños de cambiar el mundo para bien.

Entonces, ¿qué va mal?

¿Por qué los líderes buenos y piadosos (personal de la iglesia y voluntarios) terminan estrellándose en el ministerio, y acaban fuera de él?

La respuesta a esa pregunta es, obviamente, complicada, pero en esencia no somos capaces de anticipar y prepararnos para tiempos y/o temporadas difíciles en el ministerio.

Esto no tiene el propósito de crear paranoia. No hay ninguna necesidad de vivir en miedo o quemar energía con una preocupación innecesaria. El liderazgo nunca está libre de riesgos. Pero podemos saber que la presión, la tentación y los errores vendrán. Podemos ser inteligentes y anticiparlos. Podemos permanecer cerca de Dios y seguir siendo fuertes.

Hay un viejo dicho en el boxeo que afirma: El golpe que no ves venir es el que te deja fuera. Eso es tan cierto.

Mi amigo Carey Nieuwhof escribió un libro nuevo y fantástico titulado: “No lo vi venir: Superando los siete desafíos más grandes que nadie espera y todo el mundo experimenta.” Es un gran libro. El título lo dice todo.

La intencionalidad es la clave.

Recuerdo bien mi servicio de ordenación. Realmente fue un momento sagrado. El mensaje, el compromiso y la oración al final, todo eso me marcó. Hay un recuerdo después de la ceremonia que todavía me hace sonreír.

El Superintendente de Distrito, a quien amo y respeto, se acercó a mí en la recepción para transmitir unas palabras de sabiduría y ánimo. Él dijo: “Dan, Dios te ha dado la capacidad y la oportunidad, quiero que me prometas que harás tu mejor esfuerzo para no echarlo a perder.” ¡Eso fue todo! No estaba seguro de cómo responder en ese  momento. Me preguntaba si él se lo decía a todos, o solo a mi. Pero todos estos años más tarde, veo la sabiduría. Tenemos que ser intencionales, o lo echaremos a perder.

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Quiero ofrecer algunas recomendaciones que serán útiles para ti así como lo han sido para mí durante muchos años en el ministerio. Estos cinco pasos te ayudarán a ser intencional.

5 pasos que te ayudarán a ti y a tu equipo a mantenerse fuera de problemas:

1) Reconoce que te puede suceder a ti.

Los líderes de la categoría de mayor riesgo son aquellos quienes creen que eso no les puede pasar a ellos. Operan con un enorme y peligroso punto ciego.

La verdad es que cualquiera de nosotros puede quedarse fuera del ministerio. Una vez más, sin intención de causar paranoia – solo es la realidad. Ninguno de nosotros está por encima de la posibilidad arruinar algo a gran escala. Y rara vez se da el caso de saltar directamente a una crisis moral o un incumplimiento ético de carácter. Comienza lenta e inocentemente. Detéctalo a tiempo.

El enemigo trabaja horas extras para tentarte. No lo tomes a la ligera.

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.” Proverbios 4:23

Este es un consejo muy grande y sabio.

2) No coquetees.

Todos sabemos que es mejor no jugar con fuego. Cuando nos descuidamos, el fuego tiene ventaja y nos quemamos. Coquetear es como jugar con fuego, las llamas te hipnotizan y te arrastran. Entonces, antes de que te des cuenta, la situación se pone demasiado caliente, y te conviertes en pan tostado.

El coqueteo no se trata solo de un comportamiento inapropiado con el sexo opuesto. De hecho, para algunos líderes coquetear con el poder, la fama y la fortuna es una tentación mucho mayor.

La opción de no coquetear es tuya. Es una elección. No ves lo cerca que se puede bailar del precipicio. El coqueteo no vale la pena. En el mejor de los casos es una experiencia hueca, en el peor…bueno, todos sabemos las historias.

3) Conocer tu debilidad.

Todos tenemos un punto débil donde somos más vulnerables. Cuando se trata de postres, mi debilidad son las galletas de chocolate. Son tan buenas; ¡es difícil comer solo una!

El azúcar de comer galletas en exceso puede hacer daño, pero nada parecido a lo que sucede en el liderazgo cuando nuestra vulnerabilidad permanece desconocida o sin vigilancia.

Cuando la presión es alta, y la resistencia es baja, el problema está cerca. Aquí hay una situación común, tú trabajas largas horas en el ministerio y te cansas. El exceso de cansancioconduce al agotamiento. Eso deja la puerta abierta a un punto más débil.

Cuando conoces tu vulnerabilidad, puedes ser inteligente, guarda tu corazón y permanece fuerte. Tú estarás mucho más preparado porque lo verás venir.

4) Trabajar en un ambiente que es lo suficientemente sano como para compartir la verdad.

Nada mejor que un medio ambiente saludable y productivo donde se puede decir la verdad sin repercusión. Ningún líder puede cumplir con éxito sus responsabilidades, manejar la presión, y resolver problemas por sí solo.

Iglesias y en especial los equipos de liderazgo están diseñados para operar en comunidad, no de forma independiente. En pocas palabras, nos necesitamos unos a otros. Cuando nos enfrentamos a la tentación, las inseguridades, los miedos, y la duda,  necesitamos tener un lugar seguro para hablar. Una conversación abierta y honesta puede ayudar a prevenir las situaciones más peligrosas antes de que lleguen demasiado lejos.

¿Con quién puedes hablar, que sea inteligente, fuerte y se interese por ti?

5) Permanece honesto delante de Dios.

Delante de Dios no podemos ocultar lo que nos está pasando. Pero nos perdemos gran parte de la ayuda de Dios cuando pretendemos que podemos manejarlo nosotros mismos.

Habla con Dios. Mantente cerca de Él. Sé honesto acerca de tus luchas. El Espíritu Santo trae sabiduría y poder, aprovecha su ayuda. Todos cometemos errores, pero no hay necesidad de permitir que la tentación se convierta en un patrón que puede poner en riesgo tu ministerio.

Cuando le das un nombre al problema, el pecado o la tentación, se elimina una gran parte de su poder. Cuando también lo resistes, con la ayuda de Dios, puedes superarlo.

Este artículo fue publicado originalmente en: Danreiland.com.

Sabiduría en la Contextualización: ¿Qué tan Lejos es Demasiado Lejos?

Por Ed Stetzer

¿Cómo te hace sentir la palabra “contextualización”? ¿Libre o preocupado?

La pregunta de los $64 millones de dólares sobre la innovación y el cambio es esta: ¿Qué tan lejos es demasiado lejos? No puedo pensar en ninguna otra pregunta en la iglesia que sea tan controversial como ésta. Hemos estado haciendo esta pregunta por dos mil años y parece que casi nunca estamos de acuerdo.

La mayoría de nuestras discusiones sobre estos asuntos se mueven alrededor de la contextualización. Debemos cambiar nuestra metodología para proclamar mejor el mensaje que no cambia a un mundo que está cambiando constantemente. Pero no todo cambio es bueno, incluso cuando se promueve bajo el disfraz de la contextualización.

Yo estoy a favor de la innovación. Pero debe ser utilizada como medio para contextualizar mejor el evangelio, no simplemente para su propio beneficio. Necesitamos evaluar dónde está esa línea, para que no la crucemos y perdamos la verdadera razón por la que Dios nos ha puesto aquí.

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Midiendo la contextualización

La contextualización se trata, evidentemente, del contexto. Caminar con “mi nariz alzada” puede significar que pienso que soy mejor que tú. O quizá significa que estoy intentando protegerte de mi hemorragia nasal. El contexto provee significado a tu interpretación.

La contextualización del evangelio comenzó en el momento en que Cristo llegó a enseñar a las sinagogas y a predicar las buenas noticias del reino (Mateo 4:23). Cristo presentó palabras y hechos a su audiencia en maneras que fueron significativas en su idioma y cultura.

El idioma fue el arameo. La cultura fue la judía (envuelta en un poco de la cultura romana y griega). La reacción de las multitudes, especialmente los líderes religiosos, deja en claro que las palabras y acciones de Cristo fueron significativas en su contexto cultural.

Cambiar para contextualizar no significa diluir el mensaje de las buenas noticias de Jesús. Lo opuesto es verdad. Contextualizar el evangelio significa remover los impedimentos culturales y lingüísticos en la presentación del evangelio, para que solo la ofensa de la cruz permanezca.

Pero cuando pensamos sobre los cambios y la contextualización hoy en día es fácil pensar que tú eres el único que tiene razón. Todos los de la izquierda han cambiado mucho y han perdido el evangelio. Todos los de la derecha son un montón de legalistas quienes no han cambiado lo suficiente como para tener una conversación con la cultura. Para vencer esta tentación, necesitamos establecer lo que no puede cambiar y buscar señales que nos indiquen si nuestros cambios han ido demasiado lejos.

Más arte que ciencia

Dios la diseñó para que el inalterable mensaje de Jesús pudiera encajar en los cambiantes “recipientes culturales” para alcanzar a la gente en el lugar donde están, y llevarlos al lugar donde necesitan ir. La contextualización es una habilidad que la iglesia misional en los Estados Unidos, así como los misioneros internacionales, deben aprender y usar.

La contextualización, sin embargo, es más una forma de arte que de ciencia. No existen líneas claras que proveen límites firmes y rápidos para cada idioma y cultura, especialmente en lo que tiene que ver con nuestra ortopraxis (la manera en la que vivimos el evangelio). Pero existen ciertas líneas del evangelio que no podemos cruzar.

¿Cuáles son las señales que nos indican que hemos cruzado líneas que no se debían cruzar? Si hemos perdido la clara proclamación del evangelio—la muerte de Jesús en la cruz por nuestro pecado y en nuestro lugar—o si minimizamos el arrepentimiento y perdón, pienso que hemos removido los obstáculos intencionales de la cruz. Eso sería una primera señal de advertencia.

Si enseñamos el mensaje en una manera que excluye o resta importancia a la Biblia, pienso que esa es una dificultad también. Si me encuentro minimizando el rol de Jesús en la salvación o en la necesidad de confesar a Jesús como Señor y Salvador, esa es otra bandera roja.

Lo que funciona hoy en día

Algunos segmentos de nuestras iglesias evangélicas han adoptado algunos cambios y están haciendo todo lo que pueden a través de publicidad, medios de comunicación, redes sociales, cafeterías, cines, música, las artes y otras espacios para tener una conversación significativa con el mundo. Algunos cristianos sienten que ceder cualquier terreno hacia lo que ellos perciben (a menudo con razón) como un compromiso con la cultura eventualmente cruzará la línea hacia un deslizamiento de herejía y pluralismo.

Obviamente, no creemos ser sincretistas con el mensaje del evangelio. Pero la contextualización significa que el cambio ocurrirá. Estaremos buscando nuevas maneras de traducir el evangelio que ayude a otros a comprender su mensaje. Esto no es acomodar la cultura; es construir relaciones significativas con personas y hablar con ellas acerca del evangelio (en términos del evangelio) en maneras que tienen sentido para ellos.

Entonces, ¿cuándo sabemos que un cambio ha ido demasiado lejos? Cuando el evangelio no se ve o no suena como las buenas noticias y Jesús no se ve ni suena como el Jesús encontrado en las páginas de la Escritura. Pero si los pies de aquellos que traen el evangelio son hermosos sobre los montes es, por lo menos en parte, porque aquellos que escucharon el evangelio son capaces de entender de forma significativa la persona y la obra maravillosa de Jesús. Los pies pueden seguir siendo hermosos incluso después de cambiar de zapatos.

Este artículo fue publicado originalmente en: Christianity Today.

¿La Mejor Manera de Evitar el Agotamiento Pastoral? Equipar a los Santos

Escrito por Karl Vaters. Trad. por Yadira Morales.

El Nuevo Testamento no enfatiza el papel del pastor tanto como la estructura actual de nuestra iglesia.

De hecho, solo hay un pasaje, ¡uno! – en el que se menciona el papel del pastor (junto con los apóstoles, profetas, evangelistas y maestros).

Sin duda, hay muchos pasajes sobre obispos, supervisores y más que se aplican a los pastores, pero Efesios 4:11-12 podría fácilmente llamarse el mandato principal del pastor. En ese pasaje, el apóstol Pablo nos dice claramente que hemos sido llamados “para equipar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

Cuanto más tiempo pastoreo, más convencido estoy de que una de las razones principales del agotamiento pastoral es que demasiados pastores, especialmente los pastores de iglesias pequeñas, como yo, están ignorando esa simple orden.

Ministrar en una iglesia pequeña no nos exime del mandato pastoral de equipar a los santos.

Muchos pastores de iglesias pequeñas tienen que hacer muchas de las tareas tienen que hacer muchas de las tareas que las iglesias grandes pueden contratar a alguien más para hacer. Pero, no importa lo pequeña que sea la congregación, los pastores nunca deben olvidar que el ministerio en una iglesia pequeña no nos exime del mandato pastoral de equipar a los santos.

De la predicación y la enseñanza al equipamiento

Durante demasiados años, tomé casi toda la carga por el ministerio de la iglesia sobre mis hombros. Y eso casi me mata a mí – y a la iglesia.

Así que volví al primer mandato del pastor. Redoblé mis esfuerzos para equipar a la iglesia para hacer el ministerio en lugar de hacerlo por ellos.

No, el cambio no fue fácil. Los viejos hábitos – tanto los míos como los de ellos – estaban profundamente arraigados. Pero sí sucedió. O, más exactamente, está sucediendo.

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Estos son algunos de los pasos que hemos tomado para lograr ese cambio.

  1. Predicar para equipar, no solo informar o inspirar

Soy más un maestro que un predicador, por lo que es fácil llenar las cabezas de las personas con el conocimiento de la Biblia, pero fallo en hacer que lo pongan en práctica.

Si eres más predicador que profesor, puedes inspirarlos y energizarlos sin darles formas prácticas de canalizar esa energía.

Hay pocas cosas más frustrantes que una iglesia llena de personas que están informadas y/o inspiradas sin estar equipadas para hacer algo al respecto.

Ni la información ni la inspiración son suficientes. Necesitamos ayudarlos a convertirlo en “transpiración.”

No es suficiente abordar una idea de “qué hacer ahora” al final de nuestros sermones. Equipar a las personas para hacer el trabajo del ministerio debe ser siempre un elemento central en todo lo que hace un pastor.

  1. Haz el ministerio con la gente, no solo para la gente

Cuánto más pequeña sea la iglesia, más haremos el ministerio con ellos, entre ellos y al lado de ellos. Pero nunca podemos dejar que nos atrape el interminable vórtice de los agujeros negros de hacer todo o la mayor parte del ministerio paraellos.

En una iglesia grande, a la mayoría de las personas se les enseña, entrena y envía al ministerio sin haber pasado ningún tiempo con el pastor, aparte de escuchar el sermón del domingo.

En una iglesia pequeña, el pastor tiene que (llegar a) ser más práctico. Pero debemos enfatizar siempre hacer todo el ministerio conlos miembros de la congregación, no solo paraellos, o gran parte de él, para ellos. siempre debemos enfatizar el ministerio con los miembros de la congregación, no solo para ellos.

Hacer el ministerio paraellos no es saludable – no lo es para el pastor ni para la iglesia. Pero hacer el ministerio conla congregación equipa a los santos, construye relaciones y mucho más.

  1. Equipar equipos, no nombrar comités

Los equipos hacen cosas. Los comités les dicen a otras personas que hagan cosas.

Una iglesia que sea liviana en equipos y que tenga muchos comités dedicará más tiempo a asignar culpas que a servir en el ministerio.

  1. Involucrar al equipo en el proceso de toma de decisiones.

La gente no se esforzará tanto por el ministerio de otra persona como lo hará por un ministerio en el cual participaron en crear.

Pastor, no solo le diga a la gente qué hacer, pregúnteles a qué han sido llamados y cómo pueden unirse para equiparlos para eso. Incluyendo el ministerio que no tiene nada que ver con tu iglesia y tus programas.

Conviértete en un pastor que equipa

Las iglesias sanas son dirigidas por pastores que equipan.

Los pastores que equipan trabajan junto a la congregación mientras hacemos juntos el trabajo del ministerio.

Es nuestra llamado. Es nuestro mandato.

Y, cuando lo vemos funcionando en la vida de la congregación a la que servimos, es nuestra alegría.

Este artículo fue publicado originalmente en: Christianity Today.

¡Hay una Aplicación para eso! Bueno, tal vez no…

Scott Armstrong

Uso aplicaciones en mi smartphone varias horas durante el día. Probablemente tú también.

¿Twitter? ¿Deportes? ¿Conteo diario de pasos? Sí, hay aplicaciones móviles para todo eso.

Pero tú ya sabes eso. ¿Sabías que hay una aplicación para rasurarte virtualmente? ¿Y para ordeñar una vaca? ¿O que hay incluso una aplicación para nada? Es correcto. Literalmente hace nada. La pantalla se vuelve gris y…………hace nada.

Asegúrate de descargarla hoy.

Pareciera que hay una aplicación para todo. Hay millones de aplicaciones para cosas que, verdaderamente, nunca había pensado en toda mi vida.

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Pero en lo que se refiere a ministerio, hay áreas a las que las aplicaciones no han llegado.

¿Darme 26 horas del día en lugar de 24? No hay una aplicación para eso.

¿Ayudarme a encajar sin problemas en una nueva cultura en un periodo de una semana? No existe la aplicación.

¿Hacer que mi vecino al final de la cuadra responda al evangelio y ver su vida transformada? No.

Muchas aplicaciones te ayudan a ahorrar tiempo. Pero no te dan más tiempo. El tiempo es el gran nivelador.

Algunas aplicaciones te ayudan a aprender un idioma o descubrir más sobre una cultura o país. ¿Pero el trabajo difícil de pasar tiempo con gente real, comiendo su comida, empezando a amarlos por quienes son, sin motivos egoístas ni etnocéntricos? Eso no es instantáneo.

He explorado muchas aplicaciones que proveen formas para compartir el evangelio, pero no existe ninguna aplicación que garantice la transformación de vida.

La idea de las aplicaciones usualmente es para hacer la vida más fácil. Ellas nos pueden ayudar a que el trabajo se haga, a interactuar con otros, o a divertirnos. Las aplicaciones son formas prácticas para, de alguna manera, asistirnos directamente y agilizar los procesos diarios que algunas veces son complicados.

Pero el ministerio no es así. Honestamente, me vuelve loco.

Recientemente estaba hablando con mi esposa, lamentándome porque la iglesia local que plantamos en República Dominicana no está avanzando como yo quisiera. Supuestamente estamos preparados, somos ministros capaces quienes han sido efectivos en muchos y distintos lugares y ministerios. No solo hemos asistido a los seminarios de entrenamiento sobre cómo impactar la ciudad; ahora ¡nosotros ENSEÑAMOS esos seminarios de entrenamiento! Entonces, ¡¿cuál es el problema?! ¿Por qué no todos los vecinos que amamos, y por quienes nos preocupamos, acuden al servicio cada semana? ¡¿Por qué los nuevos cristianos toman dos pasos hacia adelante y pareciera que dan tres pasos hacia atrás en su caminar con Cristo?! En un nivel menos espiritual, ¡¿por qué nuestras cuentas siempre están en números bajos y por qué ese tonto baño fuera del santuario sigue sin funcionar?! ¡Qué fastidio!

Mucho en nuestra vida está dominado por aplicaciones que nos ayudan a hacer cosas de forma más rápida, más barata y más eficiente. Pero casi siempre el ministerio – si es un ministerio genuino, arduo, y encarnacional – no es así.

Me gustaría que existieran atajos. Pero no existe ninguna aplicación para eso. El Espíritu Santo necesita hacer un trabajo profundo en las vidas de las personas, las finanzas, e incluso en los baños.

Señor, rápido o lento, con o sin aplicación, empieza ese trabajo en nosotros.

Cómo Permanecer Motivado en el Aprendizaje de un Idioma

Por Joey Shaw

Han pasado uno o dos años, o tal vez más, y todavía eres incapaz de conversar en el idioma de la cultura anfitriona, en el nivel que habías esperado. Te bloqueas, los lugareños tienen que hablar más despacio, quedas en vergüenza constantemente, no puedes “ser tú mismo,” y tú…ya…no…quieres…estudiar…¡más! Hay que reconocerlo, aprender otro idioma es difícil.

Muchos de ustedes están en esta fase crítica de su ministerio. Sin una buena habilidad del idioma, inevitablemente, tu ministerio no producirá el máximo fruto. Así que, aunque lo necesitas, el “éxito” en el idioma pareciera estar muy lejos. Necesitas un impulso.

¿Cómo mantenerte motivado para seguir aprendiendo el idioma? Aquí hay algunas sugerencias.

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UTILIZA LO QUE CONOCES DEL IDIOMA PARA GLORIFICAR A DIOS

Si conoces algunas frases, encuentra maneras de usarlas para engrandecer a Dios. Siempre me gusta aprender primero la fraseología religiosa de la cultura anfitriona: “gloria a Dios,” “Dios es grande,” y así sucesivamente. Me ayuda a hablar sobre Dios desde el principio. Y no hay nada más motivador de estudiar un idioma que la emoción de engrandecer a nuestro Salvador, incluso en la manera más pequeña posible, en el idioma local. Cada palabra nueva es también una herramienta nueva para glorificar a Dios y que la gente de la cultura anfitriona lo sepa.

SUEÑA CON UTILIZAR TUS NUEVAS PALABRAS PARA PERSUADIR A OTROS ACERCA DE SEGUIR A CRISTO

Los idiomas que hablan los grupos no alcanzados la mayoría del tiempo son muy difíciles para los hablantes nativos del idioma inglés. Así que, tal vez, nuestro trabajo es más difícil hoy en día que hace algunos cientos de años. Sea como sea, entre más grande la disparidad entre nuestro idioma nativo y el idioma aprendido más grande es la oportunidad de mostrar el amor de Dios, quien se humilló a sí mismo para volverse como nosotros. Piensa en esto mientras estudias. La palabra que tú aprendas hoy quizá un día sea la palabra crucial para persuadir a las personas de la cultura anfitriona.

EVALÚA TUS MOTIVOS

¿Hay ídolos de los que debas arrepentirte? Quizá un ídolo de aprobación: solo quieres que quienes te apoyan sepan que no estás “desperdiciando” su dinero. Tal vez estás creyendo esa mentira de que una vez que hables el idioma, entonces serás útil para Dios. Cuídate de las emociones negativas: quejas, ira, impaciencia, malhumor. Estos son síntomas comunes de la idolatría. El problema es que los ídolos son motivadores espantosos. Los ídolos son dioses falsos, y como tales no cumplen sus promesas. Así que si la idolatría está en la raíz de tu motivación para aprender un idioma, entonces quedarás insatisfecho y, eventualmente, desmotivado.

ORA POR MÁS AMOR

No importa lo fuerte que trabajes, no importa cuán buena sea tu habilidad en el idioma, no importa con cuántas personas compartas el evangelio, no importa lo efectivo que parece tu ministerio, no importa qué tan temprano te levantes o qué tan tarde vayas a dormir, no importa lo que otros piensan de ti,… si no tienes amor, no tienes nada (1 Co. 13:1-3). Piensa en esto. PERO, si tienes el amor de Dios por las personas, éste te impulsará a horas interminables de estudio y práctica para que las personas de la cultura anfitriona puedan conocer a Dios y lo den a conocer a otros (2 Co. 5:14).

Este artículo fue publicado originalmente en: Verge Network

Campamento de Orientación Misionera en República Dominicana, 2019

Del 8 al 10 de marzo 51 personas representantes de tres países (Haití, Puerto Rico y República Dominicana) se unieron para participar de un tiempo glorioso en el Campamento de Orientación Misionera (COM), el cual se realizó en las instalaciones del Seminario Nazareno Dominicano, en Santo Domingo, R.D., donde cada participante tuvo la oportunidad de aprender y acercarse más al llamado de la Gran Comisión: “Id y Haced Discípulos…”IMG_7538.jpg

Durante este tiempo, voluntarios del ministerio de Misiones Globales y la iniciativa Génesis estuvieron impartiendo temas concernientes a la obra misionera en nuestra región Mesoamérica y el mundo; además, se dio a conocer la necesidad de que hombres y mujeres se levanten y estén dispuestos a negarse a sí mismos para ser parte del rescate de muchos.

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Al finalizar este gran tiempo, lleno de confirmaciones y respuestas recibidas, todos los participantes salieron regocijados y con muchos deseos de crecer, servir con sus iglesias locales e ir a donde Dios les envíe.

Maritza Lima dijo: “Esta experiencia fue extraordinaria para mi vida, ahí fue que me di cuenta para qué Dios me ha llamado.”

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Raymer del Rosario compartió: “El Señor habló a mi vida de una manera especial, creo que ya es tiempo de servir comenzando en el lugar donde estoy y seguir creciendo en su voluntad, ¡quiero más!”

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Dios está levantando una generación dispuesta a ir por más, hombres y mujeres fuertes, valerosos, y capaces de cruzar cualquier barrera para expandir el reino de Dios en las naciones.    

*Escrito por Elba Isabel Duson, Coordinadora de Misiones Globales, Distrito Oriental, R.D.

 

La Metáfora de Kierkegaard Sobre los Gansos

Servir a Dios en ambientes transculturales siempre provoca conversaciones interesantes con quienes pertenecen a nuestros países de origen. Algunos encuentran nuestra incursión en misiones lejanas como algo fascinante y exótico. Hoy día, con la globalización y la posibilidad de interactuar con amigos y colegas en todo el mundo, mucha gente es indiferente, en cierto modo: “Ah, ellos están expandiendo el evangelio como nosotros; solo que ellos viven en otra cultura.” Pero todavía hay otros que no dejan de asombrarnos con preguntas sorprendentes basadas en la incredulidad:

“¿Cómo es que tus hijos van a la escuela allá? ¿Es buena la educación?”

“Sabemos que allá es peligroso. ¿Alguna vez sales?”

Con mayor frecuencia, he estado en contacto con más y más cristianos quienes están viviendo sus vidas basados en la comodidad y el miedo. Después de todo, Dios es un Dios que siempre quiere protegernos, ¿verdad?

Recientemente me encontré con una metáfora que leí hace muchos años, escrita por el filósofo danés Sören Kierkegaard. Me ha hecho examinar mi propia tendencia de dar un buen discurso mientras fracaso en “extender mis alas y volar.” ¿Nosotros abrazaremos la aventura que Dios tiene para nosotros? O, ¿seguiremos disfrutando nuestra cómoda marca de cristianismo occidental?

La Metáfora de los Gansos de Kierkegaard

“Cierta bandada de gansos vivía en un patio con paredes muy altas alrededor. Debido a que el maíz era bueno y el patio era seguro, estos gansos nunca tomarían un riesgo.

Un día un filósofo ganso vino a ellos. Él era un muy buen filósofo y cada semana ellos escucharon tranquila y atentamente sus sabios discursos. ‘Mis queridos compañeros del camino de la vida,’ él decía, ‘¿se imaginan de verdad que este patio con paredes tan altas alrededor sea todo lo que existe? Les digo, hay otro mundo, y más grande, allá afuera, un mundo del que solo estamos remotamente conscientes. Nuestros antepasados sabían de este mundo exterior. ¿Ellos no extendieron sus alas y volaron a través de los desechos sin rastro del desierto y el océano, y valles verdes y colinas boscosas? Pero desafortunadamente, aquí permanecemos en este patio, nuestras alas cruzadas y escondidas a nuestro lado, mientras estamos satisfechos en el charco del lodo, sin alzar nunca nuestros ojos a los cielos que deberían ser nuestro hogar.’

Los gansos vieron esto como un sermón muy fino. ‘Qué poético,’ ellos pensaron. ‘Profundamente existencial. Qué impecable resumen del misterio de la existencia.’ A menudo el filósofo hablaba de las ventajas de volar, llamando a los gansos a ser lo que debían ser. Después de todo, él señalaba que tenían alas. ¿Para qué eran las alas sino para volar? A menudo, él reflexionaba sobre la belleza y la maravilla de la vida afuera del patio, y la libertad de los cielos.

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Y cada semana estos gansos eran reconfortados, inspirados, conmovidos por el mensaje del filósofo. Ellos creían cada una de sus palabras. Ellos dedicaban horas, semanas, meses a un análisis minucioso y evaluación crítica de sus doctrinas. Ellos aprendieron lecciones sobre las implicaciones éticas y espirituales de volar. Ellos hicieron todo esto. Pero hay una cosa que nunca hicieron. ¡Ellos no volaron! ¡Porque el maíz era bueno, y el patio era seguro!”

Diez Observaciones Sobre las Estadísticas Globales de la Iglesia del Nazareno 2018

Por Scott Armstrong

El Secretario General David P. Wilson y los Servicios Nazarenos de Investigación, recientemente lanzaron los reportes anuales de la Iglesia del Nazareno para 2018(disponibles en: español). Estos reportes detallados documentan las actividades misionales de la denominación, en una escala global muestran el crecimiento para la Iglesia del Nazareno durante el año estadístico, así como el continuo crecimiento durante la década pasada.

¡Hay mucho por lo cual debemos estar agradecidos! ¡Dios se está moviendo en el mundo y en nuestra denominación!

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En un próximo artículo, estaré ofreciendo algunas observaciones específicamente sobre las estadísticas de Mesoamérica. Sin embargo, por ahora, y como he hecho en el pasado, he leído el documento y comparto a continuación mis observaciones iniciales:

  1. La membresía de la denominación ha crecido constantemente durante los últimos 10 años, aunque el crecimiento del año pasado fue escaso. La membresía ha aumentado de aproximadamente 1.8 millones en 2008 a cerca de 2.58 millones en 2018. Además, en ningún año de la última década vimos un declive en la membresía alrededor del mundo. Un crecimiento de más del 40% en solo 10 años ¡es muy alentador! Sin embargo, el crecimiento el año pasado fue tan solo de 1.13% (léase #4 para conocer la razón).
  2. Por primera vez en una década hemos reportado una disminución en el número de iglesias. En 2017, 30,875 iglesias fueron reportadas, y en 2018, 30,712 fueron reportadas. Se debe observar que el descenso puede ser visto desde una perspectiva positiva en este sentido: mientras que el número de misiones decreció (tomando las cifras totales con ellas), muchas de esas “iglesias no organizadas” muy seguramente se volvieron organizadas, lo que se refleja en una disminución de ese número en un 0.58%. Aún así, el año pasado organizamos el menor número de iglesias que en cualquier otro año de la década pasada. Una cosa es cierta: ¡necesitamos seguir enfatizando la plantación de iglesias!
  3. De las seis regiones mundiales, África y Eurasia están marcando el paso. África creció 7.3% el año pasado, y 29.3% de los nazarenos en el mundo son africanos. En algunos años es probable que uno de cada tres nazarenos alrededor del mundo se encuentre en ese continente. En lo que a Eurasia se refiere, su membresía es más del doble en la última década (un crecimiento del 112%).
  4. La membresía en las regiones de Sudamérica y Estados Unidos y Canadá ha disminuido. El descenso del -11.52% en la membresía de Sudamérica en un inicio parece alarmante. Sin embargo, los Servicios Nazarenos de Investigación informan que un distrito había duplicado el número de miembros en plena comunión en su reporte en 2017, y los 52,550 miembros menos, reportados en 2018, son una corrección del año previo. Por lo tanto, puede verse como una “pérdida artificial” (así como el supuesto crecimiento en ese distrito en 2017 puede etiquetarse como una “ganancia artificial”). El descenso en la membresía de la región de Estados Unidos y Canadá es otra historia. Mientras que la Iglesia global ha crecido 40% en los últimos diez años, la membresía en esos dos países ha disminuido un -4.57% durante la misma década.
  5. Un gran número de nuevos nazarenos están siendo recibidos por traslado de otras denominaciones (11.46%), mientras que un número menor de nazarenos están siendo recibidos por profesión de fe, en comparación con la década pasada (-9.47%). Es emocionante ver que otros cristianos están cambiando su membresía quizá por una concordancia con la doctrina o por experimentar el amor de las iglesias nazarenas. Al mismo tiempo, la mayoría de los cristianos de la Gran Comisión estarían de acuerdo que nuestro crecimiento primario debe ser resultado de alcanzar con las buenas nuevas a aquellos que no conocen a Cristo.
  6. El énfasis denominacional sobre discipulado durante los últimos 10 años parece estar rindiendo frutos numéricos. La asistencia a la Escuela Dominical y Discipulado ha crecido 62% en la última década, un número mucho mayor que la estadística de la membresía total. Para ponerlo de otra manera, el año pasado la asistencia al discipulado representó el 51% de la membresía total, mientras que en 2008 ese porcentaje era solamente de 44%. Parece que un número mayor de nuestros nazarenos son parte de algún grupo de discipulado semanal, y/o que nuestros pastores y líderes están aprendiendo cómo reportar más adecuadamente una variedad de formas de discipulado que se están llevando a cabo.
  7. Dios está llamando y la Iglesia está ordenando a más y más líderes. Un porcentaje de 21% más de líderes y 48% más de diáconos, han sido ordenados desde 2008. El número de ministros licenciados también sigue incrementando. Un rápido crecimiento de la Iglesia requerirá más y más líderes para predicar, servir y administrar los sacramentos. ¡Alabamos a Dios por el creciente número de pastores y laicos respondiendo al llamado de Dios de pastorear a su pueblo!
  8. La membresía en la Juventud Nazarena Internacional ha crecido solo 3% en 10 años. Vuelvo a señalar eso: mientras que la membresía total ha crecido 40% desde 2008, la JNI ha crecido solo un 3%. El total del año es 0.53%. Me faltan las palabras. El año pasado señalé este asunto, y me preocupa que cualquier súplica para hacer ajustes esté llegando a oídos sordos. Todas las iglesias quieren que la juventud esté presente, ¿pero cuántas están dispuestas a cambiar para alcanzarlos y cuántas, entonces, están dispuestas incluso a cederles el liderazgo? Si no decidimos intencionalmente, de todo corazón, invertir nuestro tiempo, recursos y amor en nuestros niños y jóvenes, habremos perdido nuestra oportunidad para ser agentes de cambio en la sociedad en los próximos 50 años.
  9. Las ofrendas para Misión Global (Fondo de Evangelismo Mundial + Ofrendas Especiales Aprobadas + Otros Intereses Globales) incrementaron considerablemente. ¡Un crecimiento del 5.6% es emocionante! Refleja una mayordomía y compromiso profundos alrededor del mundo. Dicho esto (véase #10)…
  10. Tenemos un camino largo por recorrer en lo que se refiere al Fondo de Evangelismo Mundial (FEM). En la primera página del reporte la evidencia no puede negarse: exactamente un tercio de las Iglesias del Nazareno en el mundo dieron, de sus ofrendas que no son destinadas a misiones, el mínimo esperado de 5.5% o más al FEM. Hay que reconocer, en un aspecto positivo, que ese número es mucho más grande que el del año anterior: solo 26.8% de las congregaciones en el mundo dieron el monto total en 2017. Aún así, ¡casi 29% de nuestras iglesias no dieron nada al FEM el año pasado! Y 96% de todo el FEM provino de una sola región: Estados Unidos y Canadá. En todo el mundo ¡tenemos que mejorar! Hemos sido bendecidos por el FEM durante mucho tiempo; ahora nos toca bendecir a otros. Así como un pastor dominicano amigo mío, quien está en proceso de transferir sus credenciales a nuestra denominación, me dijo una vez, “¡¿Cómo una iglesia puede llamarse nazarena si no está dando al Fondo de Evangelismo Mundial?!” ¡Buena pregunta, José Luis!

¡Vaya! Eso fue mucho, lo sé. Aún así, indudablemente omití docenas de observaciones significativas. ¿Qué información destacarías, después de leer este documento? ¿Cuál de mis diez observaciones te alienta o te alarma más?

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