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3 Pasos Para Desarrollar Una Cultura de Servicio – Parte 2 de 2

Esta es la segunda parte del artículo anterior.

Repítela.

El púlpito (o mesa en mi caso) será siempre un lugar clave para dar forma a los valores y la cultura de la iglesia. Cuando el pastor inserta repetidamente la idea de servir a otros en los mensajes, escritos, o conversaciones, eso tiene un impacto en los oyentes y se trabaja para corregir el enfoque equivocado.

Por ejemplo, en Grace Church, hablé sobre cómo trabajar en la cultura que queremos tener. Nuestra iglesia usa los conceptos: Inicio, Conexión, Prosperidad y Compromiso. Esos son nuestros cuatro valores. Hemos tenido mucha gente en el Inicio y  la Conexión. Pero luego, ¿cómo movemos a la gente a las siguientes dos, Prosperidad y Compromiso, creando una cultura en la que nuestra pasión sea hacer discípulos? ¿Cómo se logra eso?

Tenemos que martillarlo sin descanso (y no somos perfectos todavía en hacerlo; necesitamos hacerlo más).

Conforme las iglesias crecen, aparece con más frecuencia un alto porcentaje de gente que obtiene la cultura deseada cuando se le enseña al inicio, mientras que menos gente la retiene cuando se le trata de inculcar después de cierto tiempo. Se debe ayudar a aquellos que llegaron después (no importa si la iglesia tiene 200 años o 2 años) a tener el nivel de servicio que tenían al principio.

Es esa consistente repetición de la cultura y sus valores lo que nos ayuda a crear una mentalidad de discipulado.

Para perpetuar este valor cultural (o llevar a cabo un cambio cultural) se debe reiterar continuamente a través de líderes claves, los cuales deben ser los primeros en comprometerse. Después hay que motivarlos a repetirlo en sus grupos pequeños y dentro de su círculo de influencia. Usted que trabaja con varios ministros de su iglesia, téngalos a todos consistentemente concentrados en desarrollar una cultura de servicio.

Este no es un proceso de seis meses, es un proceso de muchos años. Hará eco de los valores de su cultura una y otra vez. Aquellos que no estén a bordo al principio, no permitirán que la repetición penetre en ellos y seguirán la nueva cultura o se fastidiarán de escuchar repetidamente sobre el servicio y se irán. A veces eso es lo mejor que puede suceder.

Resultado de imagen para pocas personas en la iglesia

Celébrala.

He dicho repetidamente que “te conviertes en aquello que celebras.” La Iglesia Internacional de Santidad Pentecostal celebra la plantación de iglesias dándoles a los pastores broches por plantar o promocionar la plantación de iglesias. No es de sorprender que las últimas dos décadas hayan sido las mejores para ellos en mucho tiempo.

Cuando prediqué en la Iglesia Primitiva Bautista Progresista noté  claramente que celebraban los logros educativos de sus miembros, incluyendo a un joven que tenía una larga lista de logros académicos desde la secundaria hasta su maestría.

Las denominaciones y las Iglesias deben afianzar lo positivo al menos tanto como rechazan lo negativo. La gente en la iglesia debe saber que usted está en contra de lo que no es bíblico, y no debe haber lugar a dudas sobre el tipo de cultura eclesial que apoya.

Usted celebra aquello en lo que quiere convertirse.

Si quiere que su iglesia mantenga una cultura de servicio, debe celebrarla en cada oportunidad. Haga labores de reconocimiento para los voluntarios que colaboran con los niños. (¡Quizá sea apropiado darles algunas medallas!) Cree un artículo mensual en su página web para resaltar a algún miembro que sirvió a otros de alguna forma extraordinaria. Anuncie una gran celebración en la iglesia por cada miembro que se involucre en un viaje misionero durante el año. Cualquier idea que se le pueda ocurrir para continuar recordándole a la iglesia cuál es su valor, ¡llévela a cabo!

Nosotros premiamos a algún trabajador voluntario en nuestras noches de adoración. La semana pasada, hice que todos le aplaudieran al equipo que instaló el montaje para el cine. Hemos tenido cenas de reconocimiento para quienes se ofrecen a hacer algunas labores. Y la lista puede continuar.

Aquellos que visiten su iglesia deben irse con una imagen clara de cuál es su valor, a través de lo que ahí se celebra. Los miembros y los asistentes sabrán que el servicio es apreciado, lo cual los motivará a adoptar la cultura de servicio que usted haya inculcado y repetido en todo el Cuerpo.

La Cultura Desayuna Estrategia.

Así es la cosa, la cultura desayuna estrategia todos los días. Eso no lo digo yo, la cita se le atribuye al último gurú de negocios Peter Drucker. La frase nos recuerda que nuestros planes carecen de sentido si el ambiente en nuestra iglesia los debilita. Su estrategia se convierte entonces en un tipo de complemento con el que muy pocos están comprometidos.

En Juan 20:21 Jesús dijo: “Como me envió el Padre, así también yo os envío.” Eso nos dice que todos los que son de Dios han sido enviados a una misión. 1 Pedro 4:10 nos recuerda que los hijos de Dios son llamados al ministerio.

Así que no te equivoques, todos los que son de Dios son enviados en misión y todos los hijos de Dios son llamados al ministerio. La única pregunta es ¿Dónde? ¿Entre quiénes? y ¿Haciendo qué? 

Tener una cultura de servicio establecida a través de inculcarla, repetirla y celebrarla provocará que los miembros se amen y realicen buenas obras. (Hebreos 10:24).

Con esa cultura aplicada, la gente no se estará preguntando si deberían servir. Las preguntas serán dónde deben servir, entre quiénes y de qué formas lo harán.

Eso creará una cultura de servicio —parte de un enfoque misional— en su iglesia.

Este artículo fue publicado originalmente en: http://www.christianitytoday.com/edstetzer/2014/march/moving-to-missional-part-i-3-steps-to-develop-culture-of-se.html

¿Invertimos más en llevar a la gente a la iglesia? ¿O a Jesús?

Escrito por: Karl Vaters. Trad. por: Yadira Morales

La asistencia a la iglesia debe ser una herramienta para ayudar a las personas a acercarse a Jesús. No debe ser de otra manera.

Tengo una confesión que hacer.

Como pastor, he invertido demasiado en hacer que la gente asista a la iglesia.

Mi salario depende de ello.

Mi reputación depende de ello.

Mi sentido de autoestima depende de ello.

Todo a un grado mucho mayor de lo que me siento cómodo.

Y no estoy solo.

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¿Vienes a la Iglesia? ¿O a Jesús?

La forma en que la mayoría de los sistemas de la iglesia están estructurados, muchos pastores tienen una mayor participación en hacer que la gente venga a la iglesia que en hacer que vengan a Jesús. De hecho, a veces es perjudicial para nuestra línea de fondo que la gente se acerque demasiado a Jesús.

Cuando las personas están más comprometidas con la iglesia que con Jesús, ellos

  • Asistirán regularmente y en silencio
  • Pasarán todas sus horas de voluntariado en la iglesia
  • Darán todas las donaciones de caridad a la iglesia
  • Serán felices con el status quo

Cuando las personas están más comprometidas con Jesús que con nuestras iglesias, ellos podrían

  • Ser voluntarios para algunos de los ministerios fuera de las paredes de la iglesia
  • Encontrar otros lugares que son dignos de algunas de sus donaciones caritativas
  • Salir cuando Dios los llama a ministerio de tiempo completo
  • Desafiar el status quo
  • Hacernos sentir amenazados por la reducción de la línea divisoria clérigo/laico

Pero tenemos que hacerlo de todos modos.

Tenemos que señalarle a la gente a Jesús más que a la iglesia.

La Iglesia es una herramienta, no una meta

Superar nuestra tendencia a enfatizar la iglesia más que enfatizar a Jesús no será fácil. Y no estoy en posición de señalar con el dedo. Soy una parte del problema como cualquiera.

Pero tengo un anhelo. Más. Mejor. Más profundo. Quiero vivir, predicar y discipular a la gente de tal manera que estén comprometidos con Jesús, no solo con su iglesia.

Por supuesto, la iglesia es valiosa. Es importante que participemos en un cuerpo local de creyentes a través de la adoración, el compañerismo, el discipulado y el ministerio. Si no importara, dejaría el pastorado hoy.

No se nos ordena liderar a la gente a la iglesia. Se nos ordena discipularlos en una relación más profunda con Jesús.

La asistencia a la iglesia no es la meta. Es una herramienta para ayudarnos a alcanzar la meta.

Como líder, tengo que recordar eso regularmente.

Una cuestión de integridad pastoral

No quiero dirigir a un grupo de amables, educados asistentes a la iglesia, ni perder mi tiempo entreteniendo a creyentes aburridos.

Quiero participar en la reunión, el entrenamiento y la liberación de un ejército de adoradores de Jesús, amantes de la gente, quienes rompen barreras cambiantes del mundo. las 

A veces siento que mi trabajo depende de lo primero. Mi integridad depende de esto último.

También quiero que mis facturas sean pagadas. Pero tomar decisiones pastorales que tienen más que ver con retener nuestros trabajos que con hacer discípulos, ha hecho muchas iglesias anémicas.

La iglesia que yo pastoreo no es una excepción a eso. Por lo menos no tanto una excepción como debe ser. Eso no es su culpa tanto como es mía.

Jesús prometió que si servimos primero a su reino, “todas estas cosas” serán añadidas.

Confiemos en que Él haga eso y dé vuelta a la iglesia.

Publicado originalmente en: http://www.christianitytoday.com/karl-vaters/2016/january/invested-in-bringing-people-to-church-or-jesus.html?paging=off

Tres Recomendaciones para Crear un Ambiente Seguro

Escrito por: Pat J. Sikora (Continuación de las dos entradas anteriores)

descargaHe aquí tres consejos para la crear seguridad:

  1. Reunirse en un lugar seguro

No siempre es fácil encontrar espacio físico para grupos pequeños. Si tienes familia o compañeros de cuarto, tu casa puede no tener la suficiente privacidad. Cuando el llanto o la ira están involucrados, una tienda de café no es una buena opción. Puede que tengas que ser creativo, pero hay que asegurarse de que tus discípulos tengan la privacidad necesaria para conversaciones íntimas.

  1. Énfasis en la Confidencialidad

A menudo, en un grupo pequeño, comparto algo de mi pasado o incluso mi presente que no quiero difundir mas allá de ese entorno. Esto va en realidad en ambos sentidos. Quieres asegurar a los miembros de tu grupo de que cualquier cosa que digan les pertenece a ellos y ni tú ni nadie en el grupo lo compartirá con nadie, en cualquier lugar. La única excepción a esto, es si crees que la vida de los miembros del grupo u otra vida están en peligro. De lo contrario, tienen que saber que pueden confiar en ti y tú debes ser capaz de confiar en ellos.

  1. Evita la Condenación

A menudo, podrás observar o escuchar opciones de estilo de vida no bíblicas que tus discípulos están haciendo. Si condenas o suenas como mamá o papá, tus discípulos se encerrarán y poco será ganado. Hacer buenas preguntas en lugar de ello es útil. Explora el razonamiento. ¿No saben que esto está mal? ¿Han torcido las Escrituras para hacer lo correcto? ¿Han pensado en ello? ¿Es una adicción, un hábito profundamente arraigado, o un rasgo de familia? Una vez que sepas las respuestas puedes comenzar a abordar la cuestión. Pero hazlo con cuidado y paciencia. La gente no cambia durante la noche, incluso si así lo desean.

Por desgracia, he aprendido de la manera difícil y perdí una discípulo que era querida para mí porque fui demasiado dura con ella por un comportamiento que, en retrospectiva, no era tan grande. Ahora soy más cuidadosa para honrar la imagen de Dios en cada persona, y trato de amar y cortejar a una mejor opción, incluso si toma más tiempo.

El discipulado puede ser una de las oportunidades más gratificantes para los cristianos. ¡Qué delicia ver una persona crecer en Cristo y la fe! ¡Qué alegría ver que asumen el liderazgo o ministerio y se convierten en todo para lo que Dios los creó!. Y nos beneficiamos, también. Tenemos la oportunidad de ver las cosas con ojos nuevos, que es energizante. Pero el discipulado no va a suceder sin intencionalidad y trabajo. ¿Estás preparado para el reto?

Fundamentos para usar las conversaciones para hacer discípulos

Escrito por: Pat J. Sikora (Continuación de la entrada anterior)

Algunas técnicas claves para el discipulado son:

  1. Buenas preguntas

Strong question

Ya sea que estés haciendo un estudio preparado en un grupo pequeño o simplemente manipulando nuevas preguntas a los creyentes, es importante hacer buenas preguntas. Las buenas preguntas mueven la conversación hacia adelante, llama a los discípulos a descubrir la verdad por sí mismos, requieren que los discípulos apliquen lo que saben de la Escritura, desafía las visiones defectuosas del mundo, y hace que los discípulos vuelvan a por más. 

  • Evita las respuestas de Sí o No

Las preguntas que requieren sólo un sí, no, u otra respuesta de una palabra, no facilitan la conversación o el discipulado. Vas a aprender mucho más acerca de los discípulos y de sus procesos de pensamiento si haces preguntas que requieran respuestas más largas. Entonces serás capaz de detectar cuando su pensamiento se va fuera de la base, y así estar en mejores condiciones de ofrecer puntos de vista.

  • Evita la vergüenza

Cualquier pregunta que podría potencialmente avergonzar a los discípulos debería ser evitada, y vela tus respuestas las cuales podrían potencialmente avergonzar. Los nuevos creyentes, e incluso aquellos que han sido fieles desde hace mucho tiempo, a menudo tienen entendimientos impares de la fe. En lugar de decir: “No, eso está mal” o “¿Cómo puedes pensar eso?”. Trata de preguntar, “Hmm, ¿qué crees que Pablo diría a eso?” o “¿Dónde leemos eso en las Escrituras?” Apúntalos hacia las Escrituras para descubrir la verdad por sí mismos de una manera que les anime y les de poder y no vergüenza.

  • Conoce Discípulos dónde estén

Al principio, tenía poco interés en la doctrina. Necesitaba saber quien fue la madre de Pedro (¡en serio!) Y por qué tenía que cambiar mi estilo de vida. Estos líderes no me presionaron. Ellos gentilmente respondieron a mis preguntas y suavemente me llevaron a los temas más importantes de la fe. Ahora cuando estoy discipulando a alguien, ya sea de forma individual o en grupo, por lo general sé muy rápidamente cual es su problema, y lo que tienen que hacer al respecto. Pero no los agobio con eso. Dejo que tomen la iniciativa y hagan poco a poco las preguntas que los mueven a las cuestiones más profundas.

         2. Énfasis en la aplicación

bibliaEs comprensible que desees utilizar un estudio Bíblico preparado. A menudo requieren mucho menos tiempo de preparación. Pero no todos los estudios preparados reunirán a los discípulos donde están, y no siempre subrayarán la  aplicación. Si bien es crucial enseñar la doctrina, enséñala dentro de los límites de las necesidades inmediatas de los discípulos. Asegúrate de que todo lo que cubras, los discípulos saben qué hacer con ello en la vida real: ¿Cómo pueden aplicarlo en casa, en el trabajo o en su vida interna?

  • Más allá de Ganar Conocimiento

Una habilidad clave que tenemos que enseñar a nuestros discípulos es cómo aplicar los principios bíblicos a las preguntas y necesidades de todos los días. El mundo está preparado con las respuestas a todas las preguntas, por lo que los cristianos necesitan saber cómo encontrar las respuestas que necesitan en las Escrituras. Por supuesto que no todas las respuestas están en la Biblia, por lo que los discípulos tienen que aprender a razonar bíblicamente a futuro la Escritura más bien que personalidades de la televisión.

La aplicación es difícil no sólo porque a veces no parece clara, sino también porque a menudo significa que debemos actuar contra culturalmente. Tenemos que admitir esta dificultad a nuestros discípulos y caminar con ellos a través del desafío. Demasiados cristianos prefieren la sabiduría del mundo, asumir soluciones bíblicas está pasado de moda, crítico, o sin sentido. Tenemos que enseńar a nuestros discípulos por qué y cómo ser contraculturales.

3. Crear un Ambiente Seguro

El discipulado es personal, por lo que es importante crear un entorno seguro en el que los discípulos puedan explorar y crecer. En la próxima entrada podrás conocer tres consejos para esta seguridad.

Evangelismo y Crecimiento: Informe Anual de la Junta de Superintendentes Generales

 Segundo extracto del

INFORME ANUAL
DE LA

JUNTA DE SUPERINTENDENTES GENERALES
ANTE LA

93ra JUNTA GENERAL

DE LA IGLESIA DEL NAZARENO
28 de febrero de 2016
Ede, Holanda
“VISIÓN 2020 —
Multiplicando Discípulos Semejantes a Cristo”

II Parte: Lo Interno


Jesús dijo, “Yo edificaré mi iglesia… Ustedes hagan discípulos”
(Mateo 16:18, 28:19, NVI).


Jesús esperaba que sus discípulos reprodujeran Su semejanza en lo demás. Él impartió el mensaje y la misión a los discípulos para que ellos se reprodujeran en otros y que hicieran discípulos hacedores de discípulos, aún en medio del conflicto. Mientras nosotros hacemos discípulos intencionalmente, Jesús edifica la Iglesia.


La cristiandad se ha convertido en un movimiento de 2.3 millardos de miembros hoy en día, después de haber comenzado con solamente doce discípulos. La analogía de la Viña en Juan 15:1–17 nos habla sobre nuestra misión. El propósito de la Viña (Jesús) y los pámpanos (nosotros) es dar fruto. Los cristianos deben trabajar en pos de, y anticipar una cosecha (Mateo 9:37–38, Lucas 10:2).


La CosechaLa cosecha


Las iglesias del Nazareno continúan caracterizándose por su fervor evangelístico. El evangelismo es el primer paso en la multiplicación de discípulos semejantes a Cristo. En 2015, los pastores reportaron un poco más de 209,000 conversiones. ¡Alabado sea el Señor!


Estos nuevos seguidores de Cristo están siendo abrazados por la iglesia en el sacramento del bautismo. De la misma manera en que Jesús fue bautizado por su primo Juan: “Un día Jesús fue de Galilea al Jordán para que Juan lo bautizara” (Mateo 3:13, NVI).


En la Gran Comisión, se nos manda a bautizar a estos nuevos discípulos:
Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado…. (Mateo 28:19–20, NVI).


John Wesley dijo lo siguiente acerca del bautismo: “Por el bautismo, entramos a un pacto con Dios, un pacto eterno, somos admitidos en la iglesia, y somos hechos miembros de Cristo, hechos hijos de Dios.”


Charles Haddon Spurgeon, a menudo referido como el Príncipe de los Predicadores, dijo que hasta el momento en el que fue bautizado, él tenía temor de confesar a Cristo. Después de esto, Él perdió todo el temor del hombre y nunca más volvió a dudar en profesar valientemente su fe.


Los 89,000 bautismos nazarenos en 2015 son testimonios de que la iglesia está adoptando y dándole la bienvenida a nuevos creyentes.


Official-Seal-Spanish-GoldEl reporte del Secretario General de 2015 también testifica la añadidura de nuevas congregaciones.

  • 994 nuevos “centros de fuego santo”
  • 656 iglesias organizadas
  • 29,945 iglesias en todo el mundo, con 21,912 organizadas
  • 28,658 iglesias activas, un aumento de 517 sobre el año anterior.
  • 143,076 Nuevos Nazarenos
  • Una membresía global récord de 2,441,372
  • Una asistencia promedia semanal al servicio de adoración de 1,498,482
  • Una asistencia promedia semanal a Ministerios de Escuela Dominical y Discipulado récord de 1,210,871. La declaración de misión de la Iglesia del Nazareno es “hacer discípulos semejantes a Cristo en las naciones”. Celebramos el crecimiento de la asistencia a los estudios bíblicos y grupos de compañerismo.
    Es importante que los nuevos discípulos:

    • Se unan al compañerismo como miembros.
    • Participen regularmente en el servicio de adoración.
    • Se adhieran a clases pequeñas para poder crecer a la semejanza de Cristo.
    • Sean continuamente discipulados de una manera personal, mientras que ellos discipulan a 
otros intencionalmente.

¡Vamos a obedecer las instrucciones del Señor al hacer discípulos! ¿Quién le está discipulando? ¿A quién está discipulando?

El Reporte Anual del Pastor registra indicadores cuantitativos de salud y crecimiento. Aún estas medidas son inadecuadas considerando las áreas de acceso creativo en dónde es difícil y peligroso contar discípulos e iglesias. Sin embargo, lo que es más difícil de medir, es la evidencia cualitativa de santidad, madurez cristiana y poder espiritual que Dios expresa en y a través de nosotros para cumplir el trabajo al cual hemos sido llamados.


En Juan 5:17 (NLT), Jesús responde a los alegatos por haber sanado al limosnero durante el Sabbat al decir, “Mi Padre aun hoy está trabajando, y yo también trabajo”. Nuestra esperanza está en Cristo quien nunca cesa de obrar y quien nunca falla. El mismo Señor ahora nos envía a trabajar cuando dice, “Así mismo el reino de los cielos se parece a un propietario que salió de madrugada a contratar obreros para su viñedo” (Mateo 20:1, NVI).


A nuestros pastores, superintendentes de distrito, educadores, maestros de Escuela Dominical, evangelistas, trabajadores de ministerios de compasión, capellanes, equipos de la Película de Jesús y todos aquellos que representan la misión de la Iglesia del Nazareno—los superintendentes generales les expresamos gratitud desde lo más profundo del corazón por su fidelidad y por llevar mucho fruto. En última instancia, usted sirve para la aprobación y el aplauso de una audiencia de uno, el Señor Jesucristo. Celebramos sus oraciones, su trabajo de amor, su pasión para traer a todos para Cristo y su obediencia en al hacer discípulos semejantes a Cristo en las naciones de una manera personal e intencional.


Para lo que queda grabado en el registro y lo que no queda registrado, decimos:
A Dios el Padre Celestial,
Al Hijo nuestro redentor
y al eternal consolador
unidos todos Alabad.
—Thomas Ken, 1674

Más allá de la conversión: ¿Cómo podemos centrarnos en el crecimiento espiritual y la transformación? – Parte 2 de 2

Continuación de la entrada publicada el 7 de septiembre de 2015. Escrito por Ed Stetzer.

La tutoría espiritual crea un camino hacia la estabilizaciónbalance

¿Por qué es tan importante conectar un nuevo convertido con alguien que le guiará a través del proceso de crecimiento espiritual? Muy a menudo la gente que responde a Cristo es porque están en una crisis de la vida, no sólo porque se despiertan sintiendo la necesidad de estar más cerca de Él.

Los adultos que se convierten en cristianos por lo general lo hacen debido a una situación desafiante de algún tipo, y eso significa que probablemente necesitan un poco de ayuda, y a menudo la necesitan rápido.

Una persona que responde a Cristo en una crisis entonces necesita tres tipos de estabilización, como escuché por primera vez de mi amigo Dan Morgan. Y un compañero de viaje puede ayudar con cada uno de ellos.

Estabilización Personal – La mayoría de los adultos que veo confiar su vida en Cristo están haciéndolo porque su matrimonio está en problemas, o porque simplemente ha tenido un incidente de conducir ebrio o lo que sea. Ellos necesitan la estabilización personal. Su vida personal está girando fuera de control. Ellos se enfrentan y toman algunas decisiones locas. Convertirse en una persona estable es parte de lo que ocurre durante la transformación espiritual. Así que tenemos gente en nuestra iglesia que puede ayudar con eso.

Estabilización Relacional – Ahora que se ha convertido en un creyente, probablemente está dejando atrás algunas cosas y algunas personas que no están a bordo con su nueva vida. Estos suelen ser personas con las que suelen meterse en problemas, y algunos de los que les ayudaron en la crisis que Dios usó para llegar a ellos. La pérdida de amigos y familiares a veces puede ser parte del seguimiento de Jesús, no porque ese es nuestro deseo, pero a veces porque los viejos amigos no están demasiado interesados sobre esa nueva vida. Pero, de cualquier manera, no es fácil. Por lo que necesitan las personas que pueden ayudar con la estabilización relacional.

Estabilización Doctrinal – La persona no regenerada no piensa correctamente acerca de Dios, la vida, la verdad, etc. Así que parte del proceso de discipulado es la renovación de nuestra mente. Sabemos “toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.” (2 Timoteo 3:16) Así que el convertido sin duda tendrá que cambiar su sistema de creencias de la verdad de Dios. Sin embargo, la mayoría de seguimiento sólo se centra en la estabilización doctrinal.

Sí, vamos a enseñarles lo que necesitan saber, pero puede haber alguna otra estabilización que debe tener lugar primero. Finalmente la buena doctrina ayudará a sostener la persona a través de crisis. Pero en una crisis, un nuevo conjunto de verdades no es lo único que se necesita.

Tutoría espiritual es el seguimiento que alienta lo que seguirá

Esta pieza no contestará a todas las preguntas, pero sobre todo quiere para todos nosotros que ayudemos a la gente a crecer de inmediato y que lo haga a través de un proceso de recordar.

Cada iglesia necesita una vía que proporcionará la dirección para su plan de discipulado, y también muestre cómo crecen juntos como una iglesia. Así que queremos que viajen en el camino, tal vez a través de clases, relaciones intencionales, un libro, y más. Pero sobre todo cuando sean mayores queremos reconocer que probablemente hay mucha inestabilidad en la que tenemos que participar.

Parte de ese proceso tiene que involucrar a la gente. Lo mejor que puede ofrecer un nuevo creyente es un creyente más. No tiene que ser alguien mayor en edad, sino más bien alguien que ha estado caminando con Jesús por un período de tiempo más largo y con experiencia en curso de transformación de vida en sí mismos.

Tomado originalmente de: http://www.christianitytoday.com/edstetzer/2015/july/moving-beyond-conversion-how-we-can-focus-on-spiritual-grow.html?utm_content=bufferffe9b&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

Más allá de la conversión: ¿Cómo podemos centrarnos en el crecimiento espiritual y la transformación? – Parte 1 de 2

Escrito por: Ed Stetzer para Relevant Magazine.

Hacer convertidos es esencial, pero el trabajo no está terminado hasta que se discipula a esos convertidos. – Ed Stetzer

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Uno de los momentos más emocionantes en la vida de una iglesia es cuando alguien viene a conocer a Jesucristo como Salvador. Celebramos tener nuevos creyentes en nuestras iglesias, pero ¿estamos llevándolos a convertirse en discípulos de Jesús de por vida?

¿Estamos ayudando a continuar con el proceso de transformación o estamos dejándolo en modo de conversión?

La conversión no es el final. Es el comienzo glorioso.

Nos hemos convertido en maestros en conseguir “decisiones”. La conversión es un evento de gran alcance en la vida del creyente. Es un gran momento. Pero no es el final del juego. La conversión de esas decisiones en discípulos debe ser parte del propósito de la iglesia.

A veces ponemos tanto énfasis en ese momento, que hacemos que la gente piense que es todo lo que estamos buscando. La broma no tan curiosa es que algunas personas están dispuestas a recibir a Cristo sólo para que el pastor les deje solos. Nuestro objetivo es a menudo dirigido a las conversiones. Pero la meta de Dios es la transformación, que en realidad sólo comienza en la conversión.

Pablo señala en su carta a los Filipenses (1: 6) “…el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará…” La conversión es fundamental para el inicio de una nueva vida, que se traslada (espiritualmente) a otro reino. Colosenses 1:13 nos dice “…nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”.

Ellos han nacido de nuevo, Jesús lo dice en Juan 3. Así que ahora hay una vida espiritual presente que no estaba presente antes. El Espíritu de Dios habita en ellos. Tienen una vida nueva. Se trata de una nueva creación en Cristo, así como Cristo en ellos, es la “esperanza de gloria.” Pero ese acontecimiento no es el fin. Es una muestra de la transformación que vendrá.

El crecimiento espiritual debe seguir siempre el nacimiento espiritual.

¿Cómo damos seguimiento para el crecimiento espiritual?

Es una muy mala idea para dar a luz a un bebé y dejarlo solo. Llamamos a esto abandono. La gente va a la cárcel por eso, y con razón. Pero a veces creo que lo hacemos en la iglesia.

Llamo a la gente a confiar y responder a Cristo cada semana en nuestro servicio de la iglesia. Les pedimos que compartan esa decisión a través de una carta. Otros utilizan un llamado al altar donde los nuevos creyentes están conectados con un creyente establecido.

Lo que sea que usted utiliza, es en este momento donde el proceso de colaboración en el crecimiento espiritual es ahora parte de su mayordomía y la de su iglesia. Tenemos que priorizar el discipulado de cualquier persona que ha confiado en Cristo en nuestra iglesia.

Cuando nuestra iglesia tenía diez personas, me reunía con esa persona en la misma semana. Ahora que nuestra iglesia ha crecido, no soy necesariamente la persona que se encuentra con que el nuevo creyente (a menos que esté en mi barrio).

Pero en nuestro contexto hemos crecido y ahora tenemos decenas de grupos que se convierten en el “bajo pastorado”, que llevan a la gente en el proceso de crecimiento espiritual. Estos grupos están hechos de pequeños grupos líderes (pastores laicos en un sentido) que están facultados para hacer discípulos.

Es esencial que alguien se conecte con ese nuevo creyente. Como cuestión de hecho, yo diría que no hay persona más importante en la vida de la iglesia, mi iglesia y los suyos, que la persona que acaba de invocar el nombre del Rey Jesús para la salvación.

Espera la segunda parte en la entrada que será publicada en ocho días.

Tomado originalmente de: http://www.christianitytoday.com/edstetzer/2015/july/moving-beyond-conversion-how-we-can-focus-on-spiritual-grow.html?utm_content=bufferffe9b&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

Dios quiere cambiar al mundo, por lo que antes debe cambiarnos a nosotros

Escrito por: Gregory Crofford*

trapeadorA los 16 años tuve mi primer empleo, trabajando en el departamento de productos de una tienda de comestibles. Una noche mi jefe me pidió trapear la habitación trasera. Yo hice el trabajo de la mejor manera que pude, pero él estaba insatisfecho. Cuando ya habían pasado varias noches, él me pidió mostrarle cómo lo había hecho y me dijo: “Greg nunca limpiarás el piso con un trapeador sucio metido en agua sucia. Tú solo vas a extender la suciedad alrededor”. La noche siguiente cambié la cabeza del trapeador sucio por uno limpio y frecuentemente cambiaba el agua. ¡Fue un éxito! El piso estaba limpio y mi jefe estaba feliz.

Observando la iglesia de hoy, a veces pienso acerca de trapear pisos. Hemos entendido que la transformación del mundo no es una distracción de la obra del evangelio. Es la obra del evangelio. Pero a menos que reconozcamos que Dios debe transformarnos a nosotros primero, entonces nos arriesgamos a ser solo trapeadores sucios empapados de agua sucia, esparciendo el sucio alrededor y sin ningún cambio. ¡No podemos asumir que porque los individuos han pasado toda su vida en la iglesia ellos han en encontrado el Cristo vivo que cambia vidas! Cada uno de nosotros debe decidir seguir a Jesús. El perdón y la pureza son accesibles, pero cada uno de nosotros debe reconocer nuestros pecados y hacer las paces con Dios por medio de Jesucristo (Romanos 5:1). El apóstol Pablo nos desafía a cada uno de nosotros:

Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.  No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:1-2)

La clave para que cambie el mundo es permitirle a Dios a través del Espíritu Santo cambiarnos a nosotros antes, y entonces, invitar a otros a acompañarnos mientras seguimos a Jesús. Discípulos semejantes a Cristo hacen otros discípulos semejantes a Cristo. Dios quiere cambiar al mundo, por lo que Él nos cambia a nosotros primero.

*Gregory Crofford (Universidad de Manchester, Inglaterra, 2005, 2008) es un anciano ordenado en la Iglesia del Nazareno. Es Coordinador de Educación y Desarrollo Ministerial para la Región de África (Iglesia del Nazareno).

Tomado de: http://gregorycrofford.com/2015/08/08/persons-transformed-making-christlike-disciples/

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