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Dayenu

Dayenu es una canción que forma parte de la fiesta judía de la Pascua. La palabra “Dayenu” significa aproximadamente “habría sido suficiente para nosotros”, “hubiera sido suficiente”, o “habría bastado” (day en hebreo es “suficiente”, y enu la primera persona plural sufijo, “para nosotros”).

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Esta canción rápida y tradicional tiene más de mil años de antigüedad. La canción se trata de agradecimiento a Dios por todos los dones que le dio al pueblo judío, como sacarlos de la esclavitud y darles la Torá y el Shabat, y si Dios solo les hubiera dado uno de los regalos, aún así habría sido suficiente. Esto es para mostrar una apreciación mucho mayor de todos ellos en conjunto. La canción aparece en la Hagadá después de la narración de la historia del éxodo y justo antes de la explicación de la Pascua, la matzá y el maror.

Dayenu tiene 15 estrofas que representan los 15 dones que Dios le otorgó. Los cinco primeros implican la liberación de los Judíos de la esclavitud, los siguientes cinco describen los milagros que Él hizo por ellos, y los últimos cinco representan la cercanía a Dios que Él les dio. Cada una de las estrofas es seguida por la palabra “Dayenu” (hubiera sido suficiente) cantado en varias ocasiones. He aquí las 15 estrofas:

Si nos hubiera sacado de Egipto,

y no se había llevado a cabo juicios contra ellos

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si hubiera llevado a cabo juicios contra ellos,

y no contra sus ídolos

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si Él hubiera destruido sus ídolos,

y que no habían herido a su primogénito

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si hubiera herido a su primogénito,

y no nos había dado su riqueza

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si nos hubiera dado sus riquezas,

y que no se había separado del mar por nosotros

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si Él se había dividido el mar para nosotros,

y no nos había llevado a través de él en tierra firme

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si nos hubiera tomado por el mar en tierra seca,

y que no se había ahogado a nuestros opresores en él

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si hubiera ahogado a nuestros opresores en él,

y que no habían suministrado nuestras necesidades en el desierto durante cuarenta años

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si hubiera suministrado nuestras necesidades en el desierto durante cuarenta años,

y no nos había alimentado el maná

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si Él nos había dado de comer el maná,

y no nos habían dado el Shabat

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si nos hubiera dado el Shabat,

y no nos habían presentado ante el Monte Sinaí

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si nos hubiera llevado ante el Monte Sinaí,

y no nos había dado la Torá

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si nos hubiera dado la Torá,

y no nos había llevado a la tierra de Israel

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Si nos hubiera metido en la tierra de Israel,

y no se construye para nosotros el Templo Sagrado

– ¡Dayenu, hubiera bastado!

Verdaderamente Libre

Por Raphael Rosado

 

¿Qué significa ser libre? En esta época parece que el consenso popular se ha movido hacia una definición de libertad donde eres libre si puedes elegir sin interferencia. No importa lo que elijas después que lo elijas tú mismo.

Esta idea parece deficiente. Tome un adicto por ejemplo. Cada día se levanta y “elige” salir a buscar la sustancia que lo está matando. A pesar de toda la información que existe sobre los efectos dañinos de las drogas, todos los días estas personas “deciden” en el ejercicio de su “libertad” continuar usando esas sustancias. ¿Es una persona adicta realmente libre? Peor aún, cuando alguien lo aconseja, el adicto dice: “Es mi vida y soy libre para hacer con ella lo que quiera.”

Piense en un adolescente empezando a descubrir el mundo. Él quiere ejercer su libertad asistiendo a una fiesta con entretenimiento para adultos. Su padre le aconseja que no debe ir a ese lugar. Me parece escuchar la respuesta del hijo: “Yo soy libre y tú no puedes decirme qué hacer.”

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Si la libertad se reduce a “elegir por elegir”, estamos condenados a celebrar todos los errores en su nombre. Tiene que existir una mejor definición.

En Juan 8:32 Jesús nos dice “y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.” La libertad no se trata de tomar cualquier decisión, sino de tomar la “decisión correcta”. Cualquiera puede elegir, pero para ser verdaderamente libre hay que “elegir bien”. Las buenas decisiones sólo se toman cuando están basadas en la verdad: Jesús es la verdad.

En Juan 8:38 Jesús compara el pecado con la esclavitud. No está diciendo nada nuevo; la mayoría de los grandes filósofos antes de Jesús ya habían observado que un ser humano que le da rienda suelta a sus deseos y pasiones se convierte en esclavo de ellas, conclusión que hemos olvidado. Sin embargo, todas las soluciones propuestas a ese problema han resultado insuficientes.

En el verso 36 Jesús nos da la única solución posible: “Si el hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.” Jesús, en quien habita la plenitud del conocimiento, sabe lo que es mejor para nosotros. Sólo Él puede ayudarnos a pasar del “elegir por elegir” a “elegir bien”.

En esta Cuaresma reflexionemos sobre lo que significa la libertad en Cristo. “Les hablo así, hermanos, porque ustedes han sido llamados a ser libres; pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones. Más bien sírvanse unos a otros con amor.” (Gálatas 5:13)

6 maneras en que la iglesia puede combatir el tráfico humano – Parte 2

Escrito por: Teanna Sunberg / trad. por: Erika Chaves

Continuación de la entrada del viernes pasado (ver aquí)…

  1. imgp2310Cambie la cultura de “niño”

Históricamente, la Iglesia se ha centrado en enseñar a las mujeres a vestir con modestia por el bien de sus homólogos masculinos. Nos amontonaron culpa y responsabilidad en las jóvenes para evitar que los hombres fueran desviados por la ropa sexualmente sugerente. Tenemos una mentalidad de que “los chicos siempre serán chicos” que nos lleva a decir mucho menos a los hombres y con mucho menos fervor sobre su responsabilidad de someter su vida de pensamiento y práctica sexual a Cristo.

Comparativamente, Suecia tiene una de las culturas contra el tráfico humano más eficaces en el mundo. Las fuerzas del orden enjuicia a los que pagan por sexo, no a las prostitutas ni proxenetas. Al dirigirse a los que crean la demanda y al promover campañas en los medios que crean una cultura de la vergüenza en torno a pagar por sexo, la mentalidad de que “los chicos siempre serán chicos ” se está desmoronando.

  1. Deje la riqueza del sexo

El sexo vende – en los medios de comunicación, en los deportes, en la moda, en los alimentos, en los coches, en los videojuegos. El sexo está en todas partes y los hombres son inundados con mensajes deformados de la masculinidad, el poder y la riqueza. La cultura perpetúa la codicia y la lujuria. Romper la conexión entre la sexualidad y la felicidad material exige que la Iglesia dé una mirada a la idolatría del dinero y la riqueza – dentro y fuera de sus muros.

  1. Cree alternativas económicas

Las estadísticas muestran un aumento alarmante del trabajo forzado, con el 50% de todo el tráfico de seres humanos y la explotación de las personas, incluidos los niños, para trabajar.

Al igual que el sexo vende, la pobreza crea personas desechables. En su libro, Gente Desechable: Nueva Esclavitud en la Economía Global (Disposable People: New Slavery in the Global Economy), el autor Kevin Bales explica que la situación de un esclavo del siglo 21 es más grave que su homólogo del siglo 19. “Los seres humanos se utilizan fácilmente y son descartados por los que los explotan. Hoy en día, un trabajador promedio infantil ilegal se puede comprar por $90. A ese precio barato, la decisión inteligente de los negocios es simplemente usar una persona y luego comprar un nuevo reemplazo.

El margen de beneficio sobre la base de mano de obra barata impulsa la industria, pero las comunidades de fe pueden crear alternativas económicas. ¿Cómo se puede trabajar con un rufián para crear otras opciones de empleo? ¿Hay maneras creativas para ayudar a las empresas a ser financieramente rentables sin explotar a la gente?

Finalmente…

Mucho antes de que la máquina de guerra nazi salió contra la vida, el filósofo irlandés Edmund Burke dijo: “Todo lo que es necesario para el triunfo del mal es que los hombres buenos no hagan nada”. Palabras dolorosas, Señor Burke. Unos dos siglos más tarde, el teólogo alemán y anti-disidente nazi, Dietrich Bonhoeffer, hicieron eco de Burke.”’No estamos simplemente para vendar las heridas de las víctimas debajo de las ruedas de la injusticia, estamos para conducir un radio en la propia rueda”. Bonhoeffer debió haber imaginado tanques nazis cuando hizo su declaración.

Nuestro llamado es a ir más allá de vendar las heridas. “Las ruedas” a las que Bonhoeffer se refiere son nuestras vidas. Hoy en día, la Iglesia está llamada a levantarse, moverse y hablar de cómo ser el cuerpo de Jesús para esta generación.

Tome un radio. Pare la máquina.

Tomado de: http://centraleuropenaz.org/2015/04/06/six-ways-your-church-can-make-a-difference-in-anti-trafficking/

La Caída del Muro

Por la noche el 9 de noviembre 1989 yo miraba con mis padres las noticias.  Yo era adolescente de 12 años y no entendía todo lo que estaba viendo, pero recuerdo que mi papá no dejaba de sacudir la cabeza y decir “wow, ” asombrado (y contento) por lo que estaba sucediendo en Alemania.

Hace veinte años se cayó el muro de Berlín, y ahora estoy recordando las imágenes y las reacciones de gente alrededor del mundo.  Pero también me hace pensar en nuestras vidas cristianas.  Proclamamos y cantamos con alegría que Dios nos ha liberado y que el muro se ha caído.  ¡Somos sus hijos!  Pero veo que muchos vivimos como si el muro todavía existe.  Vidas de derrota, de ineficacia, y de fracaso pecaminoso día tras día.  Nuestros sermones y canciones dicen que somos libres mientras nuestras vidas testifican que estamos en cadenas y el muro todavía está.

Lee los siguientes versículos de Gálatas 4 y 5.  ¿Qué quiere decirnos Pablo? Si el muro se ha caído, amados, por favor no volvamos a construirlo.

Gálatas 4:3-7, 9, 11; 5:1

“Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo.  Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.  Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡¡Abba, Padre!!

Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.

Mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros.

Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.”

Pensamientos Sobre la Inauguración de Barack Obama

Este martes pasado (20 enero 2009) tuve la oportunidad de mirar algunas partes de la Inauguración de Barack Obama como el 44 Presidente de los Estados Unidos. Nunca ha sido el propósito primordial de este blog meternos en la política de nuestros países (mucho menos de los EEUU), pero me tengo que expresar con respeto al nuevo gobernante estadounidense.

No estoy de acuerdo con muchas de las posturas que Obama ha adoptado. Hay diferencias morales entre él y yo sobre el aborto, el matrimonio gay, etc. Pero—quizás no puedo explicarlo bien—yo estaba muy emocional al verlo prestar juramento y declararse Presidente de los EEUU.

Tienen que entender la historia de ese país. Ustedes lo han visto en las películas y han leído en los libros: la esclavitud, la Guerra Civil, el Movimiento de Derechos Civiles en los 1960s. Nuestra historia como nación relativamente joven se ha llenado con racismo, persecución, y muchas lágrimas y aun sangre derramada sobre este tema. Claro, se ha mejorado mucho, pero cualquier resumen de la historia estadounidense tiene que reconocer estos hechos vergonzosos.

Y ahora, en 2009, un hombre que no se hubiera servido en algunos restaurantes del Sur hace 45 años es Presidente de los EEUU. ¿Entienden la profundidad de lo que sucedió el martes? Yo sí, y aunque no comparto sus posiciones sobre muchas cosas, lo aplaudo y veo en parte una gran sanidad corporal ocurriendo en los EEUU. El desamparado, el privado de derechos ha experimentado en algún sentido real un triunfo inexpresable. ¿Debemos triunfar con él también, verdad?

El lunes hablaremos de lo que tiene que ver todo esto con las misiones…


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