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Hambre y Sed (Parte IV de la Carta Abierta del ex-director de MNI)

HAMBRE Y SED

Oración con Ayuno (Parte IV)

Iglesia del Nazareno

Misiones Nazarenas Internacionales

Por el ex-director de MNI 

“Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque serán saciados.” (Mateo 5:6).

“Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra” (2 Crónicas 7:14).

La oración con ayuno es vital para misiones. MNI Global sigue distribuyendo historias sobre el impacto de la oración en misiones. La oración continúa siendo uno de los cuatro objetivos principales de MNI.

Futuro. En 1925 la Junta de Superintendentes Generales en colaboración con el departamento que ahora se llama Misiones Nazarenas Internacionales (MNI) pidió que la iglesia orara y ayunara.  Nazarenos alrededor del mundo comenzaron a ayunar una comida cada semana (normalmente el viernes al mediodía) para orar durante el tiempo que hubieran comido y dar por lo menos el costo de lo que hubieran comido para evangelismo mundial.

Para un momento como este—creemos que Dios nos está llamando a renovar este pacto.

“Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones” (Jesús en Marcos 11:17).

Hoy necesitamos más que líderes con principios y convicción de seguir principios bíblicos. Aunque las iglesias locales, distritos, áreas y regiones elijan a líderes que logren resultados, ellos no podrán transformar sus culturas por si solos.

Necesitamos mucho más. Anhelamos que el Señor derrame su misericordia sobre nosotros y levante un avivamiento de santidad en cada nación. Necesitamos que el Espíritu Santo despierte a iglesias dormidas y dé nuevo vigor a pastores y laicos para predicar sobre Jesús y el evangelio con valentía, para hacer discípulos con convicción, para desarrollar nuevas iglesias conectadas y para cuidar de los pobres y necesitados con compasión.

Adalberto Herrera, pastor de la Iglesia del Nazareno Casa de Oración en Cali, Colombia, dijo: “Cuando el Espíritu Santo nos dirigió a darle prioridad a Jesús con oración y ayuno en cada grupo de ministerio, nuestra iglesia experimentó avivamiento en evangelismo y discipulado mas allá de cualquier plan que hasta entonces habíamos seguido”.

Hemos visto que Dios cumple con este deseo de renovación por medio de avivamientos a través de los siglos y en las recientes generaciones. Ahora es la hora para rogarle al Señor por otro gran avivamiento mundial que impacte cada nación donde nuestra iglesia se extiende.

¿Vas a unirte con la Junta de Superintendentes Generales y MNI en oración y ayuno por lo menos una vez a la semana? Recomendamos el miércoles al medio día, pero elije el tiempo que será mejor para tu familia. Puedes invitar a líderes en tu iglesia, distrito y región para comprometerse a orar y ayunar. ¿Considerarías comprometerte a orar y ayunar por lo menos por el resto de 2012? Cuando veas la manera que Dios bendice tu espíritu, alma y cuerpo: ¿considerarías un compromiso a orar y ayunar de por vida?

Les damos el derecho de copiar. Pueden editar, ampliar, simplificar o modificar este recurso de cualquier manera que Dios les guíe. Lo más cerca que podamos hacer este llamado a las raíces, los grupos de célula, iglesias domésticas e iglesias locales, Dios dará más favor y bendición y su misión se multiplicará y será más fructífera.

Vean las páginas web www.nazarene.org y www.nazarenemissions.org para encontrar más recursos y conversaciones. Compartan sus ideas con otros—para un momento como este.

Que Dios les de la unción para cumplir Su misión de hacer discípulos a la semejanza de Cristo en las naciones.

Hambre y Sed (Parte III de la Carta Abierta del ex-director de MNI)

HAMBRE Y SED

Oración con Ayuno (Parte III)

Iglesia del Nazareno

Misiones Nazarenas Internacionales

Por el ex-director de MNI

“Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque serán saciados.” (Mateo 5:6).

“Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra” (2 Crónicas 7:14). 

Anticipación. Anticipa conocer mejor a Dios y acercarte a Jesús. Anticipa un carácter más firme, poder para despojar hábitos pecaminosos que te afectan y fe para concentrarte en la oración y estudio bíblico. Anticipa que el corazón y la mano de Dios se moverán para contestar oraciones no egoístas.

Cuando confiamos en nuestros impulsos sin la oración o el ayuno nos cansamos, desanimamos, frustramos y aterramos. Dudamos de Dios, sospechamos de Su presencia y deseamos darnos por vencido. 

Cuando negamos nuestros impulsos y estamos en comunión con el Señor en oración y ayuno Él redobla nuestras fuerzas para Su llamado, resistencia para los desafíos y victorias sobre el temor. Él transforma derrotas en victorias por gracia a través de la fe (Joel 2:25-32; Romanos 8:37; 2 Corintios 4:7-9; Gálatas 6:9; Santiago 4:10; 1 Juan 1:4).

Anticipa tener que vaciarte de ti mismo y dejar tus deseos egoístas para ganar una herencia eterna. Anticipa que tus oraciones llegarán a un nivel más alto y profundo. Anticipa victoria y vitalidad espiritual. 

Las disciplinas espirituales son conocidas porque disciplinan el espíritu, alma y cuerpo. Anticipa resistencia del enemigo. Anticipa conflicto, distracciones e incomodidad. 

Incomodidad. La molestia física que el ayuno causa se debe a la desintoxicación de nuestra carne que desea comida y otros bienes diariamente. La molestia que el ayuno causa en nuestra alma y espíritu debe ser a causa del conflicto entre nuestra carne, voluntad y el Espíritu de Dios. Cuando la comida se usa como una muleta emocional provee placer, satisfacción, sueño y un escape.

Podríamos sentir impaciencia, enojo, ansiedad, debilidad, cansancio, hambre, sueño, mareo, pereza u otros fastidios físicos y sicológicos. Dejar la cafeína o el azúcar puede causar dolores de cabeza. A pesar de que el ayuno es seguro y trae beneficios, hay ciertas personas que solo deberían ayunar con consulta o supervisión médica.

Cuando buscamos consuelo en Dios Él nos revela que necesitamos arrepentirnos del egoísmo, dejar de escaparnos de Él, perdonar a otros y comenzar a confiar en Él. Cuando ayunamos, nuestra alma y nuestro espíritu son desintoxicados. 

Posibilidades. Imagina las posibilidades cuando oramos en poder y ayunamos en fe por nuestros ministerios y equipos, y nuestros misioneros y líderes alrededor del mundo.

1. Espiritual—que cada líder local o misionero global reconozca la importancia de los tiempos en comunión con Dios para renovar el espíritu; interceder por vitalidad espiritual.

2. Mental, Emocional y Físico—que cada líder tome decisiones sabias en su dieta, ejercicio y descanso; que cada uno practique dependencia en el Santísimo y tenga autoridad sobre el enemigo y sea protegido constantemente.

3. Familia—que cada líder guarde tiempo de calidad para su matrimonio y familia; que los niños se ajusten bien a los cambios.

4. Actitud y Adaptación—que cada líder tenga una perspectiva positiva y llena de fe con la capacidad para perseverar sobre el desánimo; que cada uno muestre gracia a las personas que sirve; que cada uno desarrolle la capacidad para aprender bien el lenguaje y las costumbres de las personas al nivel local o mundial.

5. Relaciones con Colegas—que cada líder trabaje en harmonía con colegas y líderes nacionales; que una iglesia madura florezca en cada área del mundo.

6. Ministerio—que cada líder establezca y mantenga una estrategia en Cristo y tome decisiones basadas en la Palabra y la oración; que cada uno evangelice y discipule a personas que están perdidas; que el Señor de la cosecha levante a más obreros.

7. Prioridades en el Servicio—que cada líder ponga el cuidado de personas sobre otras metas y objetivos; que cada uno practique la paciencia, la pasión por el evangelismo personal y el discipulado de futuros líderes misionales a la semejanza de Cristo.

8. Necesidades Financieras—que cada líder practique la rectitud y el balance con su dinero y posesiones; que Dios provea por las necesidades y dé apoyo financiero.

9. Intercambios culturales—que cada líder se pueda ajustar al choque cultural en reversa, reciba fuerzas durante viajes y en el ministerio, e inspire a la iglesia a orar, dar, mandar e ir misionalmente.

10. Desafíos—que cada líder examine las causas del desánimo; que Dios los mantenga entusiasmados aún ante pruebas reales, como:

  • Soledad al estar lejos de familia o amigos
  • Vivir en otra cultura o grupo lingüístico
  • Trabajar con personas indiferentes u hostiles
  • Escases de personal causa demasiado trabajo
  • Tensión entre el trabajo y la familia
  • Incomodidades físicas en un nivel de vida de calidad inferior
  • Contacto limitado con colegas de mentalidad parecida

 

Hambre y Sed (Parte I de la Carta Abierta del ex-director de MNI)

Oración y Sed

Iglesia del Nazareno

Misiones Nazarenas Internacionales

Por ex-director de MNI Global

“Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque serán saciados.” (Mateo 5:6).

“Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra” (2 Crónicas 7:14).

Imagínate tener la oportunidad de sentir la presencia especial de Dios un día de cada semana. Anticipar un tiempo especial con Jesús en oración y ayuno ese día. La oración con ayuno.

Oración: la comunión con Jesús por medio de la intimidad con Su Espíritu. Con: acompañada por, además de, con, al lado del. Ayuno: negarse a si mismo para ser libre de los impulsos.

Entre las prácticas que aumentan el enfoque y poder de la oración, el ayuno es el más poderoso. El ayuno es negarse a si mismo con un propósito: es ordenar el cuerpo y alma mientras capacitamos el espíritu. Personas que siguen la oración con ayuno cómo un estilo de vida confirman la importancia bíblica y los beneficios para el desarrollo espiritual de esta práctica.

Aunque el mundo nos distrae y tienta, Dios desea nuestra atención e intimidad. Tal vez podemos experimentar cierta cercanía con Jesucristo sin el ayuno, pero Él guarda el favor y las respuestas más increíbles para los que oran y ayunan. 

Dios resiste a los autosuficientes y orgullosos pero da gracia a los humildes. La oración con ayuno humilla nuestra carne y quita todo soporte externo, nos lleva a la intimidad con el Señor, desarrolla la paciencia, dependencia, perseverancia y complace el Espíritu de Dios.

Cualquier cosa que quite nuestra devoción al Señor—sea una causa, carrera o el dinero—es una distracción o ilusión. El ayuno crea y sustenta una devoción más profunda a Jesús.

Ejemplos. Moisés ayunó por 80 días para ver la gloria de Dios (Éxodo 24:18; 34:28). Elías ayunó por 40 días para escuchar la voz de Dios (1 Reyes 19:8). Samuel dirigió a Israel en ayuno con arrepentimiento (1 Samuel 1:6-8, 7:6). La oración con ayuno le dio fuerzas a Josafat (2 Crónicas 20:3). Esdras fue revivido por la oración con ayuno (Esdras 8:21-23). Nehemías ayunó para restaurar a Jerusalén (Nehemías 1:4; 9:1). Ester ayunó para que Dios rescate a los judíos (Ester 4:15-16). David recibió fuerzas por medio de la oración con ayuno (Salmos 35:13, 69:10). Isaías le dio importancia al ayuno correcto (Isaías 58:5-6). Daniel ayunó para que las promesas de Dios se cumplan (Daniel 1:12; 10:2-3). Jonás ayuno para recibir lucidez (Jonás 3:5-10).

Jesús practicó la oración con ayuno (Mateo 4:1-10; 6:16-18; 9:14; Lucas 4:14). Jesús enseñó que la oración con ayuno es un arma poderosa contra el enemigo (Marcos 9:25-29; también vean 2 Corintios 10:4-5). En la dedicación de Jesús en el templo, Ana adoró, oró y ayunó noche y día con anticipación (Lucas 2:37). Pablo ayunó por tres días después de su encuentro con Jesús (Hechos 9:9). Pablo, Bernabé y otros líderes ayunaron para comisionar a ancianos (Hechos 13:2-3; 14:23). 

Principios. Isaías le da prioridad al ayuno con un corazón justo (Isaías 58:1-11). El ayuno es un privilegio, no un castigo. El derramamiento del Espíritu será en proporción con nuestro anhelo por Dios en humildad, arrepentimiento y ayuno (Joel 1:5, 2:12-16). El ayuno puede despertar y vencer a fuerzas espirituales, como la victoria que Jesús tuvo sobre la tentación (Mateo 4:1-10). El compromiso al ayuno es normal para seguidores de Cristo: dice “cuando” no “si” ayunen (Mateo 6:16-18). El ayuno habilita la adoración (Lucas 2:37). El ayuno incluye más que la comida (1 Corintios 7:3-5). 

El ayuno afirma la dependencia en Dios en vez de en uno mismo. El ayuno fortalece la autodisciplina en un mundo sin disciplina; dominar deseos físicos fortifica las disciplinas espirituales como la oración, adoración, el estudio bíblico, la reflexión en silencio y la soledad.

No es suficiente evitar la comida u otros apetitos. Un ayuno cristiano verdadero se concentra en la oración con ayuno, substituyendo tiempos para comer o saciar otros apetitos con tiempos de oración. A menos que nos acerquemos a Dios en espíritu y en verdad, el ayuno será solo un esfuerzo de abnegación humano. No solamente debemos negarnos a nosotros; debemos crecer juntos en Cristo.

El ayuno ayuda a concentrarse en Dios y su voluntad y aumenta nuestra atención al Espíritu. Un estómago hambriento o la gratificación aplazada es deñar de lo que Dios nos está tratando de decir. El ayuno puede prepararnos para una decisión grande o evento estratégico. A menudo el ayuno prepara la misión de Dios en el mundo: restaura, renueva y revive a su pueblo en las naciones. La iglesia primitiva necesitaba ayunar, así que: ¿cuanto más lo necesita hacer nuestra iglesia en los últimos tiempos?

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