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Ministrando a los Pobres y con los Pobres

Por David A. Busic

El énfasis del ministerio de Juan Wesley hacia los pobres está bien documentado. Sin embargo, es importante recalcar que Wesley creía que trabajar con y entre los pobres no es meramente un acto de compasión; es un aspecto necesario de la formación de cada cristiano. De este modo, Wesley sostenía que vivir con el pobre es una obra de misericordia y una obra de piedad.

Wesley creía que el evangelio eran buenas noticias para los pobres. Él convirtió la práctica de visitar a los pobres en una disciplina espiritual, y animó— en realidad, les insistió—a los metodistas para que hicieran lo mismo. Incluso ya como un hombre anciano, Wesley arriesgó su propia salud y bienestar en el frío invierno, caminando con dificultad sobre la nieve profunda, para mendigar públicamente por fondos para los necesitados. Teodoro Jennings sugiere “Cada aspecto del metodismo estaba sujeto al criterio, ¿de qué manera esto beneficiará a los pobres?” Sin embargo, como Jennings señala, era más que una preocupación por la comodidad de los pobres lo que motivaba a Wesley; era vitalmente importante para él porque no veía otra manera de entender o identificarse con los pobres sino estando entre ellos. Por esa razón, Wesley creía que era mucho mejor “llevar la ayuda al pobre, en lugar de enviarla,” por el impacto espiritual que resultaba en la vida de quien llevaba esa ayuda.

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Así, el entendimiento de Wesley sobre el ministerio hacia y con los pobres marginados, enfermos y presos, era más que compasión; como un medio de gracia para los cristianos, es indispensable para la espiritualidad wesleyana. Estos actos de misercordia se vuelven maneras por medio de las cuales Dios obra para establecer el carácter de santidad en el pueblo de Dios y para dar crecimiento en la gracia hacia la recuperación de la imagen divina.

El énfasis en los pobres como un medio de gracia comienza a menguar después de la muerte de Wesley y mientras maduró el metodismo americano. Los metodistas ya no eran los nuevos o una secta excluida. Los metodistas se habían vuelto exitosos en los negocios, finanzas, política, educación, etc. Los edificios de la iglesia metodista empezaron a cambiar para acomodar la afluencia recién adquirida. Órganos tubulares y vitrales fueron instalados en los santuarios metodistas, seguidos rápidamente por la práctica de bancos de iglesia como una manera de levantar fondos de la congregación para pagar por sus elaboradas instalaciones, lo que posteriormente segregó a los miembros metodistas más prestigiosos de otros miembros. Incluso la doctrina de la entera santificación empezó a disminuir para dar lugar a preocupaciones éticas más progresistas.

El cambio en la atmósfera fue notable. Metodistas prominentes empezaron a hablar en contra de la injusticia. En un esfuerzo para no perder su conexión vital con los pobres, líderes francos como Phineas Bresee empezaron a llamar a recuperar la visión original hacia los pobres. Bresee dejó una distinguida carrera eclesiástica para regresar a su pasión de ministrar a los pobres y con los pobres. Los edificios de las iglesias nazarenas y la vestimenta formal fueron intencionalmente menos pretenciosos y más simples para que los pobres se sintieran bienvenidos y cómodos. La pasión de Bresee por el pobre se podía sentir fuertemente, él escribió a los primeros nazarenos, “La evidencia de la presencia de Jesús en nuestro medio es que llevamos el evangelio, particularmente a los pobres.”

Los actos de compasión para servir al pobre y oprimido son una parte importante de abrazar el ministerio encarnacional de Cristo y engrandecer el reino de Dios. Además, lo que Dios hará en esas interacciones es un medio de gracia para cada creyente. El discipulado en la eclesiología wesleyana de santidad depende de la búsqueda de la semejanza de Cristo y de ministrar a los marginados y con los marginados.  

El Punto de Pilot Point

Por Dr. David Busic

Se ha dicho con frecuencia que la unión de tres diferentes grupos para formar la Iglesia del Nazareno en Pilot Point, Texas, USA, fue para promover la doctrina bíblica de la santidad expresada en la enseñanza de John Wesley y el Movimiento de Santidad Americana. Aunque esto es cierto, lo que es menos conocido es que justamente al mismo tiempo, cerca de 30 prominentes grupos diferentes en Estados Unidos sostenían la misma convicción. Así que, ¿Por qué solamente tres de esos treinta grupos se fusionaron para formar nuestra denominación?

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Los tres grupos que se unieron en Pilot Point tenían muchas ideas en común que fueron esenciales para su unidad:

  • La sólida afirmación del ordenamiento de las mujeres.
  • La teología bautismal que incluía el bautismo de infantes y creyentes, y que no estaba restringido a un modo específico de bautismo.
  • La voluntad de permitir la libertad de conciencia con respecto a la escatología. La iglesia del Nazareno primitiva incluyó post-milenialistas, pre-milenialistas y a-milenialistas.
  • Una visión de la sanidad divina que no excluía la medicina moderna.
  • Una eclesiología compartida entre los creyentes.

Mientras que otras denominaciones enfocadas en la santidad sostenían puntos de vista excluyentes y muy reducidos sobre estos aspectos, la Iglesia del Nazareno escogió reunir gente de santidad en torno a prácticas equilibradas. Cuando se ha vivido en los extremos no se ha estado en el mejor momento como iglesia.

Pero quizás lo más extraordinario sobre Pilot Point fue que la Iglesia del Nazareno fue capaz de hacer lo que muy pocas iglesias evangélicas hicieron durante los años de división que siguieron a la Guerra Civil Americana: superar los problemas de la política regional, los prejuicios y el odio persistente que siguió al horrible conflicto.

Nombres como Bresee, Jernigan y Reynolds se unieron desde el norte, sur y este de los Estados Unidos para abrazar esta idea transformadora: La santidad cristiana puede romper cualquier muro de separación. Fue un movimiento de Dios sin precedente en la historia de la Iglesia en Estados Unidos.
 
El historiador Nazareno Stan Ingersol resume poderosamente el milagro de Pilot Point: “La unión de iglesias en Pilot Point fue un brillante ejemplo de la realidad social en la santidad cristiana. En el corazón del mensaje cristiano hay una palabra de reconciliación: primero entre pecadores y el amor divino; y segundo, entre los miembros de la familia humana que a veces se resultan extraños. Pilot Point significa la realidad de que la santidad sana los corazones y unifica a la gente que de otra manera estarían separados por el pecado, las políticas, y el conflicto. (Stan Ingersol, “Born In Hope, Borne Onward In Love.” Un documento entregado el 26 de Junio de 2017 por los delegados fraternales de Luncheon en Indianapolis, Indiana USA.)

En tiempos como estos, en un mundo lleno de contiendas políticas y polaridades extremas, ¿puede la Iglesia del Nazareno regresar al espíritu de nuestros fundadores en Pilot Point? Era improbable que pasara en esa época, pero por la voluntad y el poder de Dios, se formó esa unión. Nuestros fundadores no fueron capaces de hacerlo todo, pero nos han dado esperanza de que también nosotros podemos lidiar con los problemas que nos dividen hoy en día.

Servimos al mismo Dios y tenemos el mismo propósito. Este es nuestro legado de santidad. Regresemos a ese inicio en Pilot Point.

*Estoy en deuda con el historiador nazareno Stan Ingersol por estas reflexiones.

Entonces, ¿Qué Es Un Nazareno?

Hoy es el primer día de las Convenciones y Asamblea General de la Iglesia del Nazareno. Estos eventos son celebrados cada cuatro años, y esta vez en Indianápolis, Indiana estamos esperando más de 15,000 asistentes y delegados para tener tiempos de adoración corporativa, entrenamiento, compañerismo y negocios. Sin embargo, quizá nos estamos adelantando. Algunos pueden preguntar, “En todo caso, ¿Qué es un Nazareno?” En un día tan emocionante como hoy, el Rev. Daron Brown nos recuerda nuestros, igualmente emocionantes, comienzos. 

Escrito por Daron Brown
De su columna Pressing On

Al cabo de unos días en mi primer año en la Universidad Nazarena Trevecca, uno de los chicos en mi dormitorio me hizo a un lado. Él no era parte de la iglesia, estaba en Trevecca por una beca escolar de béisbol. Él pasó su primera semana asombrado, viéndonos como los muchachos de la Iglesia del Nazareno, preguntándose a él mismo en qué se había metido. Con voz baja, medio avergonzado y medio distraído, él susurró, “¿Qué es un Nazareno?”

Desde entonces he hecho esa pregunta docenas de veces. A pesar de que hay diferentes formas de responderla, quizá la mejor respuesta es mirar en retrospectiva cómo recibimos ese nombre. 

En el primer siglo, la ciudad de Nazaret en Galilea era considerada una comunidad de segunda clase. Esta actitud se puede apreciar en la respuesta de Natanael a Felipe cuando él habla a su amigo acerca de “Jesús de Nazaret.” Felipe evidencia el escepticismo de él: “¡De Nazaret!…¿Acaso de allí puede salir algo bueno?” (Juan 1:46, NVI). La respuesta que se asume para la pregunta retórica de Felipe era “Por supuesto que no. Nada importante sucede en Nazaret.”

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En Lucas 4 cuando Jesús regresó a Nazaret, él fue físicamente rechazado y casi asesinado por los habitantes de su misma ciudad de origen. La respuesta de ellos puede ser descrita como, “¿Por qué deberíamos escucharte? No eres mejor que nosotros.” Ser un “Nazareno” en el primer siglo no te hacía ganar mucha credibilidad. 

Es notable que la segunda persona de la Trinidad viniera a nosotros por medio de un lugar remoto como Nazaret. Dios mismo elige residir en una comunidad donde la gente creyó que la bondad no existía. Al hacer esto, Él nos recordó que no somos muy rápidos en distinguir entre el bien y el mal. Es un problema que hemos tenido desde los primeros capítulos de Génesis. 

Unos 700 años antes del nacimiento de Jesús, Isaías anticipó la vida de Cristo con las palabras, “Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos.” (Isaías 53:3, NVI). Al adoptar el rol de un marginado, Jesús el Nazareno mostró su solidaridad con aquellos que eran excluidos, perseguidos, y sin esperanza. 

Diecinueve siglos después, en Los Ángeles, California, un predicador de la Iglesia Metodista Episcopal llamado Phineas F. Bresee sintió el llamado a llevar el mensaje de Santidad a las familias pobres—las personas marginadas de la ciudad, quienes no eran bienvenidos por la gente adinerada en asociaciones importantes. Dejando su denominación sobre el tema, él se asoció con un conocido médico y ex-presidente de la Universidad del Sur de California, Joseph P. Widney. En 1895, ellos se unieron con otros en la comunidad para empezar una nueva iglesia. El difunto historiador Timothy Smith dijo que al hacer esto Bresee “declaró que la única cosa nueva en el movimiento era su determinación de predicar el evangelio al necesitado, y ofrecer esa clase de iglesia, la cual ellos podrían llamar suya” (Called Unto Holiness, Vol. 1, p. 110). El nombre que eligieron para su movimiento fue sugerido por Widney, quien dijo que el término “Nazareno” simbolizaba “la esforzada, humilde misión de Cristo…a quien el mundo se vuelve, en su miseria y desesperación, para tener esperanza” (Ibid. p.11).

Desde esa fecha, casi 122 años después, nuestro compañerismo se ha expandido a más de 160 áreas alrededor del mundo. Encontrarás Nazarenos de diversas etnias y contextos socioeconómicos, adorando en hermosos santuarios, edificios construidos con bloques de cemento y centros comerciales. Nuestras miles de iglesias tal vez tengan diferentes personalidades y programas, pero seguimos compartiendo una aspiración en común. Primero y ante todo, nos motiva llevar al mensaje de Santidad al pobre y al necesitado a nuestro alrededor. Segundo, abrazamos la identidad de Dios quien se convirtió a sí mismo en un marginado para alcanzar a los marginados de este mundo—gente como nosotros. 

Desde mi primer año en Trevecca, he mejorado en responder “¿Qué es un Nazareno?” Estos días la mejor respuesta que puedo dar es: “Ven con nosotros a los vecindarios. Déjanos mostrarte el ministerio en la cárcel, el jardín comunitario, el banco de alimentos, los programas de mentores y alimentación escolar. Únete a nosotros mientras trabajamos junto a los que sufren—los enfermos, los ancianos, y los adictos—y después tú entenderás claramente lo que significa ser un Nazareno. 

Daron Brown vive y pastorea en Waverly, Tennessee.

Este artículo fue publicado originalmente en: pbusa.org

Foro de Ministerio Urbano – Parte 2 de 3

Esta es la segunda parte del discurso del Superintendente General David A. Busic presentado en el Foro de Ministerio Urbano de la Iglesia del Nazareno, realizado en Chicago el 13 de julio de 2016. Puedes encontrar la primera parte en la entrada anterior.

Dos meses antes, en octubre del mismo año, Bresee escribió: “El primer milagro después del bautismo del Espíritu Santo fue en la vida de un mendigo. Esto significa que el primer servicio de la iglesia recién bautizada por el Espíritu Santo es al pobre; que su ministerio es hacia aquellos que más lo necesitan. Así como el Espíritu estaba sobre Jesús para predicar el evangelio al pobre, Su Espíritu está sobre Sus siervos con el mismo propósito.”

Otra vez vemos que Paul Benefiel habla al respecto: “Aunque los padres fundadores de la Iglesia del Nazareno vieron que su ministerio primordial era hacia el pobre, y en las ciudades, también es aparente que las iglesias de la denominación generalmente se estaban moviendo fuera de las ciudades y lejos del pobre. De hecho, la mayoría de las iglesias no podían con el tumulto, la tensión y las frustraciones de la ciudad.”

¿De qué manera retomó la Iglesia del Nazareno su ministerio en el contexto urbano? ¿Cuáles fueron las influencias internas y externas que operaban a fin de cambiar su trayectoria inminente y regresar al énfasis original de la Iglesia para con el pobre de las zonas urbanas y el bienestar de las ciudades?

pobreza1Aún así otra visión empezó a surgir a la misma vez. Timothy Smith, un historiador respetado de la Universidad Johns Hopkins, escribió lo que es considerado por muchos como la historia preeminente de la Iglesia del Nazareno. Él describe la historia denominacional en su libro, Llamados a la Santidad. Smith sostuvo que los primeros años de la Iglesia del Nazareno fueron forjados en un acuerdo mutuo con visiones similares pero ligeramente diferentes sobre la vida Cristiana. El resultado fue una tensión creativa y, a su vez, una fuente de conflicto.

En las palabras de Smith: “Ni el origen ni la historia subsecuente de la Iglesia del Nazareno puede ser entendida sin un conocimiento de las dos tradiciones de santidad, una urbana y la otra rural.” 

Las características distintivas que Smith vio como agente leudante en la iglesia urbana (primordialmente por la influencia del norte) incluía una visión nacional, con una inclinación educativa y un gran sentido de entendimiento y empatía con el Wesleyanismo original, vistas en las enseñanzas teológicas y reformas sociales de John Wesley. Sus centros de fuerza eclesiástica fueron primordialmente en las ciudades o suburbios periféricos cercanos.

el-cauca-colombiano-vive-esceptico-y-en-guerra-el-dialogo-entre-el-gobierno-y-las-farc-617x410En contraste, el grupo sureño de Nazarenos que se unieron a la Iglesia poco después fue predominantemente rural y reconocido por su rigurosidad contra la “formalidad y mundanería.” Su enfoque estaba más direccionado hacia el evangelismo agresivo, mover al creyente a que tenga una crisis personal de entera santificación así como la influencia predominante del ethos presente en las famosas campañas evangelísticas del movimiento de Santidad en el siglo XIX.

Esta unión un tanto incómoda entre las tradiciones de la santidad urbana y la rural fue considerada un milagro por muchos y, como Smith observa, una clave para entender el ADN Nazareno. Sin embargo, trajo también una tensión que permaneció a través de los años dentro de la estructura, política y estrategia de la denominación. La denominación ciertamente evolucionó en gran manera desde esos tiempos tempranos. Pero las preguntas polémicas de aquellos días siguen sonando: ¿Puede una iglesia de mentalidad urbana existir junto a una iglesia de mentalidad rural? ¿Será que una iglesia rural puede reorientarse efectivamente para alcanzar los grandes centros urbanos del mundo?

 

Espera la última parte de este discurso en la próxima entrada.

Puedes leer y descargar el discurso completo en español en el siguiente enlace: busic-presentation-urban-forum-july-2016-spanish

Foro de Ministerio Urbano – Parte 1 de 3

Esta es la primera parte del discurso del Superintendente General David A. Busic presentado en el Foro de Ministerio Urbano de la Iglesia del Nazareno, realizado en Chicago el 13 de julio de 2016.

La Iglesia del Nazareno empezó en 1895 en la ciudad de Los Ángeles, California. Phineas F. Bresee es considerado el fundador de la Iglesia del Nazareno, quien dejó una posición prominente y cómoda en la Iglesia Metodista para servir a los pobres y adictos en el centro de la ciudad de Los Ángeles. Una de sus entradas en su diario decía: “Había sido mi deseo tener un lugar en el corazón de la ciudad, el cual podría convertirse en un “centro de fuego santo” y donde el evangelio pudiera ser predicado al pobre.”

La Iglesia del Nazareno recibió su nombre cuando sus líderes laicos y ministros fundadores pasaron una noche entera en oración. La mañana siguiente, un laico llamado J.P. Widney (el segundo presidente de la Universidad del Sur de California), sugirió el nombre como señal de que esta nueva Iglesia pudiera ser identificada con ese aspecto del ministerio de Jesús quien se dedicó a servir a las clases más bajas y aquellos que habían sido marginados.  

Las minutas de la reunión organizativa de la Primera Iglesia del Nazareno en Los Ángeles, California, en el día 20 de octubre de 1895, decían lo siguiente:


reflejo-de-lo-que-ocurre-en-el-sur-de-la-ciudad-315x180Habiendo sido claramente llamados por Dios para continuar con su obra en la conversión de pecadores, la santificación de creyentes y edificación en la santidad de aquellos encomendados a nuestro cuidado, nos asociamos con la Iglesia de Dios bajo el nombre Iglesia del Nazareno. Deseamos buscar la simplicidad y poder de la Iglesia primitiva del Nuevo Testamento. El campo de trabajo al cual nos sentimos llamados es a los barrios olvidados de las ciudades y dondequiera que haya lugares desechados y almas buscando perdón y purificación del pecado. Este trabajo lo haremos a través de agencias en misiones urbanas, servicios evangelísticos, visitas casa en casa, cuidado a los pobres y moribundos. Para este fin nos esforzamos personalmente a caminar con Dios e invitar a otros a hacer lo mismo.

Con esta declaración, el Dr. Phineas F. Bresee y otros Nazarenos apasionados por esta misión se juntaron con un mismo propósito y lanzaron el movimiento urbano. El compromiso de los Nazarenos con las ciudades trajo un nuevo interés por las masas por parte de otros grupos e iglesias.

img_5067Este compromiso a las ciudades sirvió como una motivación viable a lo largo de los primeros años de esta nueva denominación. Pero con el pasar del tiempo, el concepto del crecimiento de iglesia conocido como “Redención y Ascensión” trajo una tendencia en desarrollo para las iglesias de reubicarse en los suburbios a donde sus miembros se estaban mudando. Paul Benefiel, superintendente de distrito en el Distrito de Los Ángeles en ese tiempo, sugirió que era posible que la Iglesia del Nazareno se estaba apartando del propósito original del Dr. Bresee en 1901, evidenciado en una declaración que escribió en Nazarene Messenger, el 31 de diciembre de 1901: “La evidencia de la presencia de Jesús en nuestro medio es llevar el evangelio, especialmente al pobre. Esto debe ser algo genuino; es más que un sentimiento; no puede ser simulado o imitado con éxito.”

 

Espera más de este discurso en la siguiente entrada.

Puedes leer y descargar el discurso completo en español aquí: busic-presentation-urban-forum-july-2016-spanish

 

El Futuro de la Iglesia del Nazareno

Por Yerlin Alvarado

La Iglesia del Nazareno es una denominación que nació en el año de 1908 en Pilot Point, Texas, EEUU, con orígenes en movimientos Metodistas y de Santidad, de tradición Wesleyana, que predica la Gran Comisión, que cree, vive y practica la Santidad. Una iglesia que ha mantenido y conservado sus valores esenciales por más de 100 años.

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¿Cómo seguir conservando esa esencia en un contexto no muy alentador, en una atmósfera sombría de crisis económicas y financieras, falsas doctrinas, como la Nueva Era, Apostasía, el modernismo secular imponiéndose hoy en día con temas como: el aborto, homosexualismo, lesbianismo, etc.? Sin duda son grandes desafíos que me llevan a reflexionar: ¿Qué espero de la Iglesia? ¿Cómo visualizo la Iglesia del mañana? Y, ¿qué pasará con la Iglesia en 20 años?

Official-Seal-Spanish-GoldLa Iglesia somos todas aquellas personas que un día nos arrepentimos de nuestros pecados, creímos en Jesús y le aceptamos en nuestros corazones como nuestro Señor y Salvador. En tal sentido, pienso en una iglesia agresiva, que conozca sus desafíos y que trabaje arduamente por seguir cumpliendo la Gran Comisión y alcanzar a los perdidos. Una iglesia preparada teológicamente y que conozca bien al Dios que sirve para que pueda predicar con denuedo la palabra de Dios a una generación confundida y con gran necesidad del Dios Vivo. Quiero ser parte de una iglesia que no se aisle, sino que permanezca en contacto con las personas que viven alejadas de Cristo, una iglesia que no se envuelva en una infinidad de actividades y programas para seguir llenándose ellos mismos, sino aquella consciente de cuál es su misión: alcanzar a los perdidos para Cristo. Todo esto sin perder de vista sus valores, principios, misión y santidad, ofreciendo a los futuros miembros y futuras generaciones una iglesia sana, de cimientos sólidos y con las mismas bases idealizadas por nuestros fundadores.

Jesús nos dejó claramente establecida su visión, como iglesia debemos hacer lo mismo para que todas las personas puedan entender claramente que Jesús quiere tener un encuentro personal con ellos. Visualizo una iglesia creciente, viva y dinámica, que será producto del esfuerzo que la actual iglesia desarrolle.

Así que nuestro trabajo debe ser arduo y comprometido porque será el resultado que reciban los próximos líderes. Jóvenes y adultos, debemos enfocar el trabajo de nuestras iglesias en el legado que vamos a entregar a las futuras generaciones, debemos hoy trabajar con excelencia y propósito, sabiendo que la iglesia en general cada día tiene más desafíos, y que Jesús va a regresar por una iglesia pura, sin mancha ni arruga. Es imprescindible el trabajo evangelístico, misionero, y de discipulado, que la iglesia practica hoy, pues en el descansan las bases de la iglesia del mañana.

nazarene-logo-stackedEn tal sentido visualizo una Iglesia del nazareno basada en los mismos principios de sus fundadores. Y finalizo, retomando las palabras optimistas que distinguen a nuestra denominación: “A P. Bresee le encantaba decir: ‘El sol jamás se pone en el alba.’ Todavía es el alba en la Iglesia del Nazareno, y el sol jamás se pone en nuestra denominación alrededor del mundo. ¡Somos tradicionalmente optimistas cuando se trata de impactar a nuestro mundo del siglo XXI con el mensaje de santidad! Con claridad de visión, compromiso total y fe firme, vemos el siglo venidero como nuestro día de más grande de oportunidad para hacer discípulos a semejanza de Cristo en todas las naciones.” (Declaración Misional Iglesia del Nazareno).

Desde el Inicio–Compasión

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En Octubre de 1895, Phineas F. Bresee, Joseph P. Widney y otras 100 personas aproximadamente organizaron la Iglesia del Nazareno en Los Ángeles, California. Desde el principio ellos vieron a esta iglesia como la primera de la denominación que predicaba la realidad de la entera santificación recibida mediante la fe en Jesucristo. Ellos sostuvieron que los cristianos santificados por fe deberían seguir el ejemplo de Cristo y predicar el evangelio a los pobres. Consideraron haber sido llamados especialmente para este trabajo. Ellos creían que su inversión de tiempo y dinero debería darse a ministerios a la semejanza de Cristo, para la salvación de almas y la ayuda para los necesitados. Organizaron la Iglesia acorde con estos propósitos.

Compasión es una parte integral de la misión holística de la iglesia estar con el menor de estos… cuidar de aquellos que no pueden cuidarse por si mismos… ser una manifestación de la gracia de Dios, esperanza y amor en el mundo.

Compasión, por supuesto, no es la única parte de nuestra misión. Vivir compasivamente por otros está íntimamente ligado con quienes somos como cristianos y está entretejido profundamente en el tejido que forma la iglesia. Es el amor y compasión de Dios en Cristo que nos motiva a hacer lo mismo.

Si te gustaría conseguir algunos recursos esenciales para la iglesia y para el cristiano compasivo, te invito a bajar un calendario que nos desafía a vivir para que otros (muriendo de hambruna, de guerras y de enfermedades) puedan por lo menos sobrevivir. Además, te animo que leas esta MNC Revista Español que contiene una variedad de testimonios y reportes de personas impactadas por el evangelio y muchas manos generosas.

Sigamos siendo una Iglesia del Nazareno viva, unida, santa, y creciente…que impacta a la comunidad a través de la compasión y el amor de Cristo…

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