Escrito por Saúl Carranza, Jr., misionero voluntario de Guatemala quien sirvió en El Salvador en 2006
“Ahora, pues, si dais oído a mi voz y guardáis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra” (Éxodo 19:5).
En este tiempo, vivimos en un mundo de ruido y distracción, donde escuchar la voz de Dios parece ser imposible. El hacernos tiempo para dedicarlo a Dios no suele ser mayor que el de un domingo por la mañana. A todo esto surge la pregunta: ¿alguna vez has escuchado la voz de Dios? ¿Has tenido esa experiencia? ¿Has dejado que Dios hable a tu corazón? Muchas veces clamamos: “Dios mío, háblame, te pido que tú me hables.” Estamos desesperados por escuchar la voz de Dios, pero no nos callamos para dejar que Dios nos hable.
Dios Escucha Nuestra Oración (Mateo 6:6):
No importa donde estemos, si en el fondo del mar, en lo más alto de un monte o encerrados en nuestra habitación, Dios siempre está ahí para escuchar nuestras oraciones.
¿Estás Dispuesto A Escuchar La Voz De Dios? (Éxodo 19:5)
Cuando ores no utilices todo el tiempo en hablarle; también deja que él hable. Deja que la oración sea una verdadera conversación con Dios. No acapares todo el tiempo. Deja que Él te hable.
Practica: Haz una oración, habla con Dios, pero guarda silencio para que él hable también.
Ahora entonen el Siguiente Canto:
Escucharte Hablar
Quiero escuchar tu dulce voz rompiendo el silencio en mi ser Sé que me haría estremecer Me haría llorar o reír Caería rendido ante Ti Y no podría estar ante Ti escuchándote hablar sin llorar como un niño Y pasaría el tiempo así sin querer nada más nada mas que escucharte hablar
Deja un comentario