En este mes hemos estado tocando el tema: “La Formación del Misionero Nazareno”. Si cualquier cristiano posee la inquietud sobre llegar a ser misionero, deberá trabajar para desarrollarse en cinco aspectos principales. Hoy terminamos hablando de la última característica:
E) La Práctica Misionera
Cuando el misionero ha tenido una práctica misionera, es decir, ha puesto a trabajar sus dones en la iglesia, surge en él algo que se llama iniciativa propia. En el campo misionero hay tantas cosas por hacer, que en ocasiones no son suficientes los misioneros para suplir las necesidades. Se espera que el misionero esté dispuesto a dar esa milla extra por iniciativa propia. Es decir, que aun cuando esté asignado a cierta área, el misionero puede tener dones extras que pueden suplir necesidades.
Ser flexible ante situaciones que vengan en el campo de trabajo, es otra característica vital del misionero. Se espera que en el proceso de adaptación y aun en el servicio, que es muy variado, mantenga un comportamiento abierto y positivo.
Amar a las personas como Cristo las ama es además una parte fundamental del servicio misionero. Desde bebés hasta ancianos, pobres, ricos, sucios, limpios, enfermos y sanos… ¡a todos! Si ha pensado ser misionero, pídale a Dios que le de su amor para que pueda ayudarles y comprenderlos en cualquier situación.
Dios es un Dios de orden, por eso es que tiene objetivos y planeaciones, y como hijos, debemos seguir su ejemplo. Dios tiene un plan para cada uno y si el tiene un “plan de trabajo”, los misioneros también deben mostrar esa cualidad de su Padre. Ser ordenados y planear su servicio misionero serán importantísimos.
Por el lado de aspectos personales, los misioneros dejan familia, amigos, parientes, comida favorita y otras cosas más, y en ocasiones esto les provoca estrés y sacrificio.
Todo aquel que tenga y sienta un llamado a las misiones, también debe tener un anhelo ardiente por el Señor Jesús y la expansión del evangelio. La mejor satisfacción que tienen los misioneros, es ver que Dios cambia vidas y corazones por medio de los mínimos esfuerzos de su servicio y trabajo.
creo que la parte fundamental de este aspecto es el amar a Dios en primer lugar, y ese amor nos enseña a amar a las personas como Cristo nos ama, para poseer en la practica,esa disposicion, esa flexibilidad, ese sacrificio, esa pasion por ganar almas.