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Cuando Dios Nos Quiere en la Sala de Espera

Escrito por Catherine Carroll, misionera voluntaria de EEUU sirviendo en Jóvenes en Misión

Desde que Dios puso las misiones en mi corazón varios años atrás, he deseado tener la oportunidad de dejar mi hogar y familiares para servir a mi Salvador. ¡Entonces el finalmente estar aquí viviendo el llamado que Dios ha puesto en mi vida es grandioso!

Con todo el gozo que Dios me ha dado aquí mientras le sirvo, él me ha llenado con anticipación por lo que tiene para mí después de terminar con mi escuela. Pero en mi emoción, Dios me mostró exactamente lo que me había estado haciendo falta. Él quiere hacer estas mismas cosas milagrosas en mi vida ahora, no solo en viajes misioneros y no solo cuando me gradúe. Ahora veo que todas estas experiencias aquí no solo me están preparando para el futuro, sino también para guiarme aun ahora. Ahora veo que hay muchas otras maneras en las que puedo ministrar a la gente ahora mismo.

Claro, soy activa en los ministerios de mi iglesia, pero me he dado cuenta que Dios no nos llama a solamente estar involucrados. Nos está llamando a tener sed desesperadamente por las almas de las personas que no conozcan el amor de Cristo. Ahora entiendo la razón por este tiempo de espera en mi vida, cuando anteriormente solamente lo veía como un tiempo que tenía que soportar hasta que mi “vida real” podía empezar. Me siento muy gozosa de haber podido venir y servirle al Señor este verano y estoy ansiosa para ver lo que Dios me quiere enseñar durante estas seis semanas de ministerio.

Surrealista y Maravillosa

Escrito por Kaitlin Park, misionera voluntaria de EEUU sirviendo en Jóvenes en Misión

Yo sentí el llamado misionero más o menos hace 4 o 5 años y desde entonces he tratado de involucrarme en varios ministerios—un par de ellos que he empezado yo misma. Me inscribí en Jóvenes en Misión en parte por lo que había leído y escuchado de amigos que habían participado en Jóvenes en Misión. ¡Parecía una experiencia extraordinaria!

Entonces a través de oración y mucho pensar decidí ir a Guatemala por estos dos meses. Es la mejor decisión que he tomado hasta ahora.

Dios realmente ha estado trabajando de una manera maravillosa aquí en Guatemala. Él realmente ha estado transformando mi corazón desde el principio de este viaje. Yo estaba muy lista para que Dios me usara solamente como su herramienta en este viaje, pero él ha trabajado aun más allá de mis expectativas. Las numerosas oraciones para que Dios transformara mi corazón han sido exitosas y continúan cada día. Él me ha bendecido con esta vida y con esta grandiosa oportunidad este verano, y estoy increíblemente agradecida.

Siento que Dios me ha llamado a hacer su obra y este verano es una gran oportunidad para realmente entender lo que eso significa en mi vida. Ya sea en Guatemala, Honduras, Costa Rica o trabajando con niños o enseñando talleres de alfabetización—quiero ser una herramienta de Dios, y él puede usarme en donde sea que él quiera. ¡¡Esta experiencia se siente tan surrealista, y maravillosa al mismo tiempo!! Es mi sueño hecho realidad.

Listo Para Ser Usado

Escrito por Wesley Steisslinger, misionero voluntario de EEUU sirviendo en Jóvenes en Misión

Encuentro difícil compartir mi testimonio sin hablar sobre mi familia y de como han sido fielmente amorosos y siempre me han apoyado.

Mi padre es un capellán en el ejército de los estados unidos y ha vivido en una manera tal que Dios, su familia, y otros siempre han sido su prioridad. Él ha servido como un gran ejemplo de como uno debe vivir en devoción a Dios. Mi madre es una muestra y, por el trabajo de mi padre, ella ha tenido que enseñar en más de 16 diferentes lugares en los últimos 20 anos. Ella ha mostrado una extrema flexibilidad y confianza en el Señor y esto ha sido fielmente pasado a mí.

Mis padres, junto a mis hermanas, siempre me han apoyado en cualquier cosa que me he propuesto, incluyendo este llamado (que inició hace 6 años) de compartir el amor de Dios a aquellos que anhelan de él y aun no saben como llenar ese vacío y aceptar su llamado. Dios me ha dado una forma de una nueva persona devota a él en maneras que no habría imaginado.

Solía ser introvertido y silencioso sobre mi fe y de este gran amor que tengo por Dios. Pero ahora mi corazón arde por compartirlo con el mundo. Entiendo que sólo una persona no es capaz de hacer algo tan grande pero también sé que todo lo puedo hacer en Cristo que me fortalece. Confió en él y estoy listo para todo lo que él puede hacer a través de mi vida.

Pues, es todo lo que puedo dar y la doy libremente confiando en que él puede hacer más con ella de lo que yo puedo. Estoy aquí, Señor, y estoy listo para ser usado.

Otro Cántaro Dejado

Escrito por Lindsey Zurlinden, misionera voluntaria de los EEUU sirviendo en Jóvenes en Misión

Después de los retrasos por el clima en el aeropuerto, quedándonos durante la noche en El Salvador y dando vueltas en el aeropuerto de Guatemala tres veces, nuestro equipo finalmente aterrizó en el frondoso y diverso país de Guatemala.

En el corto tiempo que tengo de estar aquí, la gente de Guatemala ha tocado mi corazón. En muchos casos, a pesar de tener poco, la gente aquí nos ha recibido y están listos para servir; esto me ha enseñado mucho sobre mi propia vida y gratitud. Yo vine en este viaje, no por tener algo que hacer en el verano, ni aun por explorar un nuevo lugar, sino para aprender y para visiblemente ser parte de la Iglesia del Nazareno y verla trabajando alrededor del mundo.

No estoy segura exactamente cual será el llamado de Dios en mi vida, pero Scott lo explicó muy bien la otra noche durante el devocional. Cuando él estaba hablando sobre el pasaje de la mujer Samaritana en el pozo, Scott dijo que para aplicar eso a nuestras vidas algunas veces nosotros tenemos que poner a un lado nuestros cántaros (Juan 4:28) para ver lo que el cántaro de agua de Jesús contiene. El agua viva que nosotros encontramos en él es mucho mejor que cualquier otro tipo de agua que nosotros podamos proveer.

Esta semana pasada he tenido que poner a un lado algunos cántaros (algunas de mis agendas). Mientras aprendíamos una presentación para una escuelita bíblica, yo pensé, “¿Qué estoy haciendo aquí, Señor? Tú sabes que no me gustan los niños, ¿y ahora yo tengo que vestirme y ser un payaso, y pretender que me divierto con estos niños? ¡Y por cierto Señor, ni siquiera conozco su lengua!” Pero tan pronto como vi a esos niños deseando conocer de Jesucristo, me di cuenta que Él sabía bien todo el tiempo lo que pocos payasos y títeres podrían hacer para Su reino.

Dios está hablando a mi corazón en maneras que todavía sigo tratando de entender, ¡pero Su presencia está aquí y Su reino está avanzando!

“Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad…”

Una Mujer Moldeada por las Misiones

Escrito por Leslie Holloway, misionera voluntaria de EEUU sirviendo en Jóvenes en Misión

Yo creo que Dios me está moldeando como una mujer joven con una pasión por misiones, y yo he creído esto por más de un año. Alrededor del Noviembre pasado, unos misioneros (esposo y esposa) vinieron a hablar a mi iglesia. Mientras escuchaba sus testimonios, sentí a Dios más fuerte confirmando su llamado a mi vida: “Leslie, esto es lo que quiero que hagas. Quiero que estés involucrada en misiones internacionales.” Desde entonces, busqué y oré por un viaje de misiones que me hablara tan claramente como Dios lo había hecho. Por fin, encontré un programa llamado Jóvenes en Misión, y en Diciembre entregué mí solicitud en fe.

Ahora, estoy en Guatemala, pero no estoy completamente segura sobre lo que Dios está hablándome. Estoy segura, sin embargo, que Dios está dándome una pasión aún más desarrollada para servir y formar relaciones personales con la gente. Para formar estas relaciones, puedo mostrar a la gente el amor de Cristo VIVIENDO el amor de Cristo, y Dios está realmente hablándome de la importancia de esto. Cuando sentí primero el llamado a misiones, sentí una atracción hacia África y los niños huérfanos por SIDA, pero ahora no estoy segura dónde Él me quiere. Yo sé que seguiré a Dios en cualquier plan que tiene y he puesto completamente mi vida en Sus manos. Estoy poniendo toda mi confianza en Dios (Proverbios 3:5,6) y yo digo otra vez, yo creo que Dios me está moldeando como una mujer joven con una pasión por misiones.

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