
¿Te impactó la carta del Dr. Helmer Juárez que publiqué hace dos días? Desde recibirla hace dos semanas he estado pensando mucho en la manera en la cual incluimos o no incluimos, priorizamos o no priorizamos a los niños en nuestro ministerio y en nuestras iglesias. Predicamos mucho sobre las palabras de Jesús en Marcos 10, «Dejad a los niños venir a mí…» Pero allí mismo dice que Jesús se indignó al ver que los discípulos reprendían a los que estaban trayéndole los niños. ¡Jesús se enfadó, se enfureció, se indignó! Me pregunto si él hace lo mismo al ver nuestra apatía hacia los niños hoy en día.
Mira el siguiente video (gracias a Comunicaciones Regionales por el trabajo de alta calidad en hacerlo). Habla de Alabastro y misiones, pero a la vez nos enseña algo sobre la niñez. Me dice que los niños son importantísimos en la edificación de la Iglesia, que quieren y anhelan incorporarse en la misión. ¿Qué piensas después de mirarlo? ¿Qué te está enseñando Dios sobre la Iglesia, su misión, y los niños?
«Porque de los tales es el reino de Dios…»
El Reino de Dios es alegría, gozo, paz, tranquilidad y sobre todo amor…………. los niños son el mejor reflejo del Reino de Dios.
Con amor en Cristo.
En alguna ocasión, el gran predicador D. L. Moody salió a proclamar el evangelio a las calles y a las plazas.
A su regreso se le veía alegre. Uno de sus compañeros en la casa le preguntó por qué esa sonrisa, ¿había alcanzado a alguien para Cristo?
Moody sonrió más y le dijo que era mucho más: «Esta vez aceptaron dos vidas y media a Cristo como su Salvador»…
– Entiendo -dijo su compañero-. Dos adultos y un niño…
– No -dijo Moody-. Dos niños y un adulto. Los adultos ya han gastado casi toda su vida en este mundo, pero los niños están empezando todo este acontecer.
Un abrazo.