La Pobreza de Jesús

“Porque ya conoceís la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” (2 Cor. 8:9).

*La siguiente reflexión es traducida del libro A Walk With Christ to the Cross escrito por Dawson McAllister.

¿Qué tan pobre fue Jesús? Era tan pobre que siempre pedía prestado a los que estaban a su alrededor. Recuerda, Él no nació en un hospital o en un cuarto de hotel, pero sí en una cueva mal oliente. Ellos lo pusieron con los animales y recostado en un pesebre. Como un hombre adulto nunca tuvo una casa propia. Él nunca dijo a sus discípulos, “Hey, muchachos, vamos un rato en mi casa”. En cambio Él le dijo, “Las zorras tienen cuevas y los pájaros nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene lugar donde recostar su cabeza” (Mateo 8:20). Verdaderamente Jesús estaba sin hogar mientras Él caminaba en esta tierra…

…¿Quién le pagó Jesús para que caminara en esta tierra? ¿Quién puso el dinero? Sorprendentemente, fue un grupo de mujeres quien financió el ministerio de Jesús – algo que no era bien recibido en aquellos días (Lucas 8:1 – 3).

…¿Qué sobre su transporte? Él entró Jerusalén en un burro prestado. ¿Qué sobre la última cena que comió con sus discípulos? Él estuvo en un cuarto prestado para eso. La única posesión propia que Jesús tuvo fue la ropa que vestía y las sandalias en sus pies, y aun esos fueron quitadas cuando fue colgado en la cruz…

…Por ultimo, Jesús no tuvo una tumba donde ser enterrado. Un hombre llamado José de Arimatea puso a Jesús en su propia tumba.  De otro modo, el cuerpo de Jesús hubiera ido al basurero de la ciudad, donde los animales  lo hubiesen cortado en pedazos.

Amigo, es imposible para nosotros comprender plenamente que Cristo Jesús “se despojó” de sí mismo y de sus derechos y privilegios como Dios.  Estamos asombrados de aquel que con mucho gusto dejó a un lado su gloria y riquezas para rescatarnos de la pena de nuestros pecados. Ese es el Jesús que caminó a la Cruz en nuestro favor.

Y por eso estamos eternamente agradecidos.

“El cual, siendo en forma de Dios…se despojó de sí mismo” (Fil. 2:6-7).

Un comentario sobre “La Pobreza de Jesús

Agrega el tuyo

  1. Y es increible como muchas veces no reconocemos ni valoramos lo que Jesus hizo por nosotros, todo el sufrimiento y el dolor por amor a cada uno de nosotros… en la mente lo asimilamos y lo aceptamos, pero en el corazon no le damos mayor importancia… y sin embargo El cada dia sigue buscandonos y dandonos una nueva oprtunidad, que prueba de amor mas grande, que aunke todos le fallamos en algun momento, el sigue amandonos como aquella vez que murio en la cruz por nosotros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: