La Capa o la Toalla

La Capa o La Toalla

Por Dra. Erika Ríos Hasenauer

Arrodillada, me esmeraba con limpiar lo mejor posible esa sucia herida del pie del niño africano. ¡Alguien tenía que captar con una cámara fotográfica las expresiones de mi rostro! Este simplemente reflejaba lo que mi mente procesaba: Preguntas, náusea y coraje.

¿Cómo era posible que la madre no se dio siquiera cuenta del estado de la herida del pie de su hijo? En un estado de casi putrefacción e intenso olor procuraba hacer mi trabajo.

Tenía cuestionamientos y quejas. ¿Por qué tenía que hacer esa labor? En cualquiera de los hospitales donde me formé, una auxiliar de enfermera debía hacer esa tarea, no un médico. Cuando de pronto esa inconfundible voz interna habló a mi mente y a mi corazón.

“Erika, no te he pedido que vengas a diagnosticar o tratar enfermedades difíciles, te he llamado a que me sirvas, a que des lo mejor de ti y ames a estos pequeños”.

Mi orgullo y arrogancia de no querer ensuciarme, entorpecían mi misión, la misión de Dios.

En otra ocasion durante mi tiempo de servicio misionero en África, llegué a estar en cama dos días con malaria. No podía comer, hablar, o moverme.  Dios probó mi confianza en Él y no en la medicina.

Ese día, sentí que Dios quería darme más de una lección.  Él me puso en mi lugar, mi orgullo y confianza en la medicina se esfumó y me hizo darme cuenta que yo debía humillarme, someterme a Él y creerle. Pedí perdón al Señor. Han pasado doce anos desde ese incidente.

La lección de servir en humildad, es decir ponerse bien la toalla, sigue siendo una lección cotidiana, no necesariamente agradable. Ninguna lección en la escuela de Dios es agradable.

Duane Elmer, quien escribió Crosscultural Servanthood, sirviendo en el mundo con una humildad como la de Cristo, usó la analogía de la capa y la toalla. Mientras los reyes, con toda su pompa y esplendor se deleitan en lucir sus capas en toda ocasión posible, los siervos pasan desapercibidos.

Las reglas del reino son muy diferentes a las reglas del palacio. Jesus vino a enseñarnos con su vida lo que significaba ser siervo. Él era Rey, pero escogió la toalla – por nosotros.

Vino a enseñar a sus discípulos – y a nosotros- cómo usar la toalla. Aquellos preferían la capa, ser vistos y reconocidos por los demás como “el equipo de Jesus”. Les gustaba el privilegio de tener una posición o un título. Su corazón estaba tan lejos de captar la escencia del servicio…*

*Esta entrada será continuada en dos días…

2 comentarios sobre “La Capa o la Toalla

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  1. Es de bendición leer su experiencia!!! Porque me hace recordar lo que Dios ha hecho conmigo, agradezco profundamente su Misericordia y Amor, si estoy aquí aun es porque el me sustenta, me ha enseñado que no debo poner mi confianza en lo que se, quitando mis posibles armas para comprender más de su Grandeza y Poder, como dijo Job de oídas te había oído mas ahora mis ojos te ven!!!

  2. ¿Cómo era posible que la madre no se dio siquiera cuenta del estado de la herida del pie de su hijo? Es una historia desgarradora. trayéndolo a nuestro entorno,cuantos pastores ven a sus ovejas con ese mismo problema, están perniquebradas, con problemas muuy diversos, se están muriendo en vida, etc., y les dan el tiro de gracia, acaso una llamada telefónica? una visita? una palabra de consolación? van a buscar a la oveja perdida? qieren qe las ovejas vengan hacia ellos para qe las consuelen, qe salgan de la barranca donde han caído y qe están medio muertas para qe las curen, qe acaso ya las sagradas escrituras cambiaron? claro, lo del hijo prodigo es otra historia, pero cuando se habla de la toalla, el servicio es lo mas grandioso, cuando JESUS dijo, ejemplo os he dado Juan 13:14-16, no se aferro qe era DIOS. Humildad, qe implica? se hizo siervo, qe es servicio, es amor en acción. Las reglas del REINO las tenemos qe acatar, somos súbditos, tenemos qe obedecer el mandato del REY DE REYES, no es qe no querramos o por votación de la mayoría en una asamblea general, de regentes, o de oficiales qe se debe de obedecer o no, no, es obediencia total, ni una jota ni una tilde debe cambiarse, la escritura no es de interpretacion privada 2 Pedro 1:19-21, es de solo obediencia total. si somos sus hijos, sus ovejas, si EL es nuestro pastor, si EL es nuestro PADRE, le debemos obediencia total. DIOS LES BENDIGA.

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