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10 Cosas Que He Aprendido De La Gente Difícil

Escrito por Steve Dunmire. Trad. por Ariadna Romero

Cuando inicié en el ministerio, fui advertido que como pastor tendría que lidiar con gente difícil. La realidad es que no estaba preparado para lo venenosas que pueden llegar a ser estas personas.

He sido receptor de cartas anónimas vengativas, llamadas telefónicas de regaño en tonos violentos. He observado a mucha gente difícil literalmente salir furiosos de las iglesias en las que he servido (sin mencionar su comportamiento pasivo – agresivo, comentarios sarcásticos, chistes cortantes y cumplidos a las espaldas).

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Pero también he aprendido mucho de esta gente difícil. Aquí hay algunas lecciones que me han enseñado:

1. La Gente Difícil Tiene el Carácter Para Decir Lo Que Todos Están Pensando.

A veces, (no siempre) la gente difícil es la que te dice a la cara lo que otros solo murmuran por lo bajo. Ellos son a veces los únicos que tienen el carácter para decir lo que los demás están pensando. La gente difícil puede ser el equivalente pastoral a cuando un médico le ordena un análisis de sangre a un paciente: una forma eficiente de averiguar lo que está pasando en la sangre de la iglesia.

2. La Gente Difícil Me Ayuda A Tener La Piel Más Gruesa. 

Tratar con gente difícil es una de las formas más efectivas de desarrollar la piel gruesa que un pastor necesita para encajar en el ministerio. Quizás no haya un sustituto. Lidiar con gente difícil es a nuestras almas lo que el entrenamiento con pesas es a nuestro cuerpo, así que he aprendido a amar a la gente difícil, porque ellos me hacen más fuerte.

3. La Gente Difícil Revela Mis Inseguridades.

La gente difícil nos fuerza a enfrentar nuestras inseguridades y nuestra necesidad de ser queridos. Nos hace escoger ser firmes en algunas circunstancias en lugar de alimentar nuestra necesidad de ser aceptados. Su criticismo golpea la mentira que el Enemigo ha plantado en nuestros corazones: “Esto es lo que realmente eres, y todas las cosas bonitas que la gente te dice, es solo porque están siendo educados”. La gente difícil y los críticos en nuestra vida pueden ser como espejos carnívoros que critican una versión exagerada y distorsionada de nosotros mismos. Reconocemos inmediatamente que la imagen distorsionada no es lo que somos, y esto puede proveernos la oportunidad de ver nuestras vidas y a nosotros mismos como realmente somos. 

4. La Gente Difícil Me Hace Clarificar Lo Que Estoy Haciendo.

Justo como una cuerda desafinada en una guitarra nos hace afinar de nuevo las seis cuerdas, una persona difícil  en la iglesia puede llevarnos a clarificar todo lo que hacemos.  Nos fuerzan a hacer las cosas más claras y más precisas a causa de sus quejas y a veces, en anticipación a las quejas. En este sentido, la gente difícil hace nuestro ministerio mejor  debido a que nos fuerzan a ser claros y precisos acerca de lo que queremos hacer, y cómo lo vamos a hacer.

5. La Gente Difícil Me Muestra Que Estoy Haciendo Algo Bien.

Hay un hilo común que atraviesa cada punto de inflexión importante del ministerio, cada avance, cada éxito visible, cada vez que puedo señalar algún resultado medible, o incluso cada vez que recibo algún nivel de reconocimiento. El elemento común en cada uno de esas situaciones es la molesta presencia de la gente difícil que se opone a mí a cada paso del camino. Amo a la gente difícil porque son uno de los más confiables indicadores que he podido encontrar para saber que estoy haciendo algo bien. 

6. La Gente Difícil Crea Partidarios.

Un pastor necesita amistades significativas para poder resistir. Y en mi caso, algunos de mis más significativos amigos y colegas del ministerio han sido forjados en respuesta a la gente difícil de sus iglesias. A veces he visto a la gente hacerse mucho más partidaria mía como pastor debido a que han visto los ataques severos de los críticos. Estoy agradecido de tener muchas amistades significativas que fueron fraguadas en respuesta directa a la gente difícil.

7. La Gente Difícil Me Hace  Mejor Jefe Y Mejor Subordinado.

La gente difícil me ha ayudado a ver lo importante que es reconocer el buen trabajo, aplaudir el trabajo duro y expresar el reconocimiento. También me ayudan a ver que no se deben expresar todas las opiniones. En conjunto, me gustaría creer que soy menos crítico con aquellos que sirven por encima de mí gracias a mis experiencias con la gente difícil.

8. La Gente Difícil Me Lleva A La Oración.

Desearía que esto no fuera cierto, pero lo es. Y si la gente difícil me lleva a estar de rodillas en oración, entonces sé que son un gran regalo. A.W. Tozer escribe: “Cualquiera que se defienda a sí mismo se tendrá a sí mismo para su defensa, y a nadie más. Pero vuélvase indefenso ante el Señor y tendrá como defensor a nada menos que a Dios mismo”. La gente difícil me vuelve loco, así que me hacen arrodillarme en oración, y esa es una de las razones por las que he aprendido a amarlos.

9. La Gente Difícil No Es Un Obstáculo A Conquistar.

Escuché una vez a alguien que dio un sermón sobre Eliab, el hermano mayor de David, quien se puso furioso contra David  cuando éste  le preguntaba a los soldados sobre Goliat. El pastor señaló el hecho de que David había escogido en ese momento presionar sobre cómo derrotar a Goliat en lugar de detenerse a pelear con sus críticos.

Los críticos no son indicadores de éxito ni de fracaso, así que he elegido por adelantado pelear contra gigantes, no contra críticos. He aprendido a amar a la gente difícil porque amarlos es una opción. No quiero ser recordado como el hombre que triunfó sobre sus críticos; quiero ser recordado como el hombre que triunfó sobre gigantes.

10. Soy La Gente Difícil De Alguien.

Sé que he sido la gente difícil en la vida de alguien. A veces le parezco difícil a otras personas debido a un desacuerdo, a veces es solo por conflictos de personalidad, y a veces eso viene junto con ser una persona con liderazgo. Pero he aprendido a amar a las personas difíciles porque amarlas es una forma de hacer a otros lo que me gustaría que hicieran conmigo.

Aprender de las personas difíciles y aprender a amarlas es aún un trabajo en proceso, pero espero algún día ser capaz de amar verdaderamente a la gente difícil como Dios ama al difícil de mí. 

Vuelo 3411 y la Iglesia

Por Scott Armstrong

Abril 2017 no ha sido el mejor de los meses para United Airlines. Tal vez ustedes han escuchado acerca del pasajero David Dao quien fue arrastrado violentamente por el pasillo de un avión por un elemento de seguridad, después de negarse a dejar su asiento el 9 de abril, 2017 (ahora él ha llegado a un acuerdo con la línea aérea). El video nos dejó a todos horrorizados y United recibió mala prensa después de la desagradable experiencia. 

Soy un viajero frecuente en United Airlines y hoy recibí un correo de Oscar Muñoz, su CEO (por cierto, no sabía que éramos amigos tan cercanos). Él ofreció disculpas por el notable incidente y también declaró “las acciones significativas hablarán más alto que las palabras.” 

Sé que firmas y abogados de relaciones públicas están involucrados en la construcción de estas disculpas, así que no soy suficientemente ingenuo como para pensar que este es nuestro amigo Oscar compartiendo su corazón en la computadora, a altas horas de la noche. Sin embargo, en mi opinión, toda la carta está excelentemente escrita. No ofrece excusas y detalla nuevas políticas que se han adoptado para asegurar que el servicio al cliente es la prioridad más alta. 

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En un momento dado, Muñoz declara: 

“Durante las semanas pasadas, hemos estado trabajando con urgencia para responder dos preguntas: ¿Cómo sucedió esto, y cómo podemos hacer lo mejor para asegurar que esto no vuelva a ocurrir nunca? Sucedió porque nuestras políticas corporativas fueron puestos por encima de nuestros valores compartidos. Nuestros procedimientos se interpusieron en medio de lo que nuestros empleados saben que es correcto.”  

Esos dos últimos enunciados están haciendo eco en mi cerebro. ¿Los captaron? 

Las políticas fueron puestas por encima de los valores. 

Los procedimientos fueron más importantes que “lo que es correcto.”

Yo vuelo en United, pero mi preocupación por el servicio al cliente de la aerolínea es mínima en comparación con nuestra misión como Iglesia de hacer discípulos a la semejanza de Cristo en las naciones.  ¿Entonces por qué estoy escribiendo sobre esto? 

Yo creo que la forma en que United está manejando esto tiene mucho para decir a la Iglesia. Espero que nosotros como ministros del evangelio descubramos lo que ellos encontraron después de mucha introspección, comunicación y tensión – antes, en lugar de más tarde. 

Es que en nuestros peores momentos como Iglesia, hemos permitido lentamente que las políticas reemplacen nuestros valores. Los procedimientos que originalmente fueron colocados para servir a “lo que es correcto,” gradualmente se convirtieron en dueños de esclavos que provocaron que prioridades esenciales como la misión o el carácter se sometieran bajo una tortura de una adherencia dogmática a las reglas. 

Decimos que valoramos la gracia, pero los recién llegados tienen que saltar a través de muchos aros moralistas antes de probar que merecen servir o liderar. 

Decimos que valoramos la santidad, pero guardamos rencor y cada reunión de junta es una lucha de poder pasiva-agresiva. 

Decimos que valoramos la niñez, pero veamos qué sucede cuando los niños del vecindario ensucien la alfombra y hablen durante todo el servicio.

Decimos que valoramos la misión, pero casi siempre esperamos que “ellos” vengan a “nosotros” en lugar de hacerlo al revés. 

¿Necesito continuar?

Que no suceda un fiasco del nivel de United Airlines para que como Iglesia nos comprometamos a una evaluación introspectiva de nuestras prácticas. Dolerá. Por momentos no nos gustará lo que veamos. 

Pero es necesario. De hecho, es bíblico. Jesús habla de este proceso en términos de podar y producir fruto: 

“Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?

Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.” (Lucas 13:6-9)

Debemos evaluar nuestra efectividad preguntando: ¿Estamos dando fruto como congregación? Para parafrasear a Oscar Muñoz: ¿cómo podemos hacer lo mejor para asegurar que, cualquier acción que no refleja la imagen y la voluntad de Cristo para nosotros, no vuelva a ocurrir nunca?

¡Esta autoevaluación valdrá la pena! Empezaremos a ver nuevamente a nuestra comunidad como Jesús la ve. Seremos conocidos nuevamente por la forma en que servimos y nos amamos el uno al otro. Llegaremos al punto de reconocer que las acciones significativas hablan mucho más alto que las palabras. 

En ese momento, nuestros valores dictarán nuestras políticas, y no viceversa. 

Eso, mis amigos, es una Iglesia de la que quiero ser parte. 

Eso es un vistazo del reino. 

Un Llamado que Cuesta Mucho a los Demás 

Por Scott Armstrong

¿Qué rendiste para servir a Dios? 

¿Qué entregaste o dejaste atrás para seguirle al Señor? 

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Ahora cambiemos la pregunta: Cuando tú decidiste dar tu vida a Jesús, ¿cuáles sacrificios se tuvieron que hacer en las vidas de otros? 

Debo aclarar algo.  Si para ti ser cristiano es únicamente llegar al templo, participar en los cultos y no hacer “cosas malas” durante la semana, no has hecho un gran sacrificio y tampoco los demás han experimentado dolor por tu cristiandad.  Me das tristeza, ¡porque Dios tiene mucho más para ti!  “Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10:10). 

¡Dios quiere usarte para trastornar las naciones!  Pero si dejarás huella de verdad en la vida de miles, tendrás que responder radicalmente a un llamado radical.  Se llama discipulado y el camino del discipulado se dirige hacia la cruz. 

Llevar tu cruz cada día y seguirle a Jesús a Gólgota implica sacrificio por supuesto.  Pero no solo sacrificio para ti.  ¿Qué les costará a los demás? 

Recuerdo un artículo que salió en The Los Angeles Times hace 25 años sobre la conversión del beisbolista reconocido de los Mellizos y Ángeles, Gary Gaetti.  En 1988 Gaetti entregó su vida a Cristo y sus amigos y otros jugadores inmediatamente notaron el cambio.  El jugador que había tomado mucho y dormido con docenas de mujeres ahora se distinguía por su integridad y fervor para Dios. 

Pero no todos estaban felices con el cambio.  Kent Hrbek, el mejor amigo de Gaetti y conocido por sus muchos vicios, empezó a distanciarse de su compañero de cuarto durante muchos años.  ¿Por qué tenía que llevar su Biblia a todos lados? ¿Por qué no quería ir a las fiestas y emborracharse como antes? 

En un momento de frustración durante una entrevista una vez, Hrbek dijo sobre el cambio en Gaetti, “Casi es como si hubiera fallecido.” 

Qué fuerte, ¿no? 

¿Es que Gaetti nunca sonreía ni estaba alegre? ¡No!  Después de convertirse, él era más gozoso.  Pero Hrbek estaba sintiendo el cambio – un cambio radical que significaba que su amigo no iba a compartir en los vicios de antes.  En mi opinión las palabras de Hrbek se pueden atribuir a la propia convicción en su vida que estaba sintiendo del Espíritu Santo. 

“Siempre fuimos muy amigos y siempre los seremos,” dijo Gaetti.  “Pero tiene que haber alguna separación en algún momento, no sólo de Kent, por mis creencias.” 

Si seguimos a Cristo con todo, implicará sacrificio profundo para nosotros, pero a la vez para otros. 

“Cuando Cristo llama a un hombre, se le ordena venir y morir.” – Dietrich Bonhoeffer (El Costo del Discipulado). 

Y el olor de un hombre muerto empezará a trastornar a los demás. 

Tu compromiso radical a Jesús implicará cambios en los que te rodean. Pero no te preocupes.  Es la idea.

Reflejando a Cristo: Servicio

Escrito por: Howard Culbertson

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Jesús se acercó al liderazgo de una manera muy diferente a la que la mayoría de la gente lo hace. Piensa, por ejemplo, en lo que Jesús hizo la noche antes de su arresto y crucifixión. Con el entusiasmo de la “entrada triunfal” en Jerusalén días antes de permanecer en el aire, Jesús asombró a sus discípulos al lavarles los pies. Pedro protestó, sin duda pensando en el estatus y los privilegios usualmente concedidos a los líderes. Los líderes, y especialmente los mesías, no realizaban tareas serviles como ¡lavar los pies de alguien!

Pedro y los otros discípulos debieron haberse dado cuenta mucho antes del enfoque de servicio en el liderazgo de Jesús. Durante los tres años de ministerio de Jesús, en Él no había nada pretencioso, nada de auto promoción, o de búsqueda de poder. Jesús no esperaba el mejor asiento. Él siempre se veía más cómodo relacionándose con gente pobre que con personas ricas y poderosas. Él nunca buscó los encabezados, Él nunca se promocionó a sí mismo. Ciertamente, en más de una ocasión después de sanar a un enfermo o sacar un demonio de alguna persona, Jesús decía, “No le digan a nadie.”

El Reino que Jesús anunció es un reino “al revés.” Al menos es así como lo llama Donald Kraybill. Kraybill usó esta frase como título de un libro, diciendo que capturaba la esencia de las palabras de Jesús, “Así que los últimos serán primeros, y los primeros, últimos” (Mateo 20:16).

Tristemente, los líderes cristianos a veces fallan para digerir completamente lo que Jesús dijo e hizo. Algunos asumen que a los líderes de la iglesia (incluidos los misioneros) se les deben ciertos privilegios y mejores cosas porque son “embajadores de Cristo” e “hijos del Rey.” Eso no es verdad. Nosotros representamos al rey del “reino al revés” en donde los privilegios y lujos como embajadores de este mundo están fuera de lugar. En el reino al revés, los líderes (y especialmente los misioneros transculturales) deben imitar a Jesús asumiendo un papel de siervos como Él lo hizo aquella noche hace mucho tiempo en el aposento alto.

Ser un líder siervo no se da naturalmente. Requiere un esfuerzo consciente. Sin embargo, los misioneros que consistentemente siguen el modelo de Jesús de liderazgo de servicio fomentarán y formarán movimientos en los cuales Jesús verdaderamente reine como Señor y Rey.

Artículo originalmente publicado en: http://engagemagazine.com/content/reflecting-christ-servanthood

La Capa o la Toalla

La Capa o La Toalla

Por Dra. Erika Ríos Hasenauer

Arrodillada, me esmeraba con limpiar lo mejor posible esa sucia herida del pie del niño africano. ¡Alguien tenía que captar con una cámara fotográfica las expresiones de mi rostro! Este simplemente reflejaba lo que mi mente procesaba: Preguntas, náusea y coraje.

¿Cómo era posible que la madre no se dio siquiera cuenta del estado de la herida del pie de su hijo? En un estado de casi putrefacción e intenso olor procuraba hacer mi trabajo.

Tenía cuestionamientos y quejas. ¿Por qué tenía que hacer esa labor? En cualquiera de los hospitales donde me formé, una auxiliar de enfermera debía hacer esa tarea, no un médico. Cuando de pronto esa inconfundible voz interna habló a mi mente y a mi corazón.

“Erika, no te he pedido que vengas a diagnosticar o tratar enfermedades difíciles, te he llamado a que me sirvas, a que des lo mejor de ti y ames a estos pequeños”.

Mi orgullo y arrogancia de no querer ensuciarme, entorpecían mi misión, la misión de Dios.

En otra ocasion durante mi tiempo de servicio misionero en África, llegué a estar en cama dos días con malaria. No podía comer, hablar, o moverme.  Dios probó mi confianza en Él y no en la medicina.

Ese día, sentí que Dios quería darme más de una lección.  Él me puso en mi lugar, mi orgullo y confianza en la medicina se esfumó y me hizo darme cuenta que yo debía humillarme, someterme a Él y creerle. Pedí perdón al Señor. Han pasado doce anos desde ese incidente.

La lección de servir en humildad, es decir ponerse bien la toalla, sigue siendo una lección cotidiana, no necesariamente agradable. Ninguna lección en la escuela de Dios es agradable.

Duane Elmer, quien escribió Crosscultural Servanthood, sirviendo en el mundo con una humildad como la de Cristo, usó la analogía de la capa y la toalla. Mientras los reyes, con toda su pompa y esplendor se deleitan en lucir sus capas en toda ocasión posible, los siervos pasan desapercibidos.

Las reglas del reino son muy diferentes a las reglas del palacio. Jesus vino a enseñarnos con su vida lo que significaba ser siervo. Él era Rey, pero escogió la toalla – por nosotros.

Vino a enseñar a sus discípulos – y a nosotros- cómo usar la toalla. Aquellos preferían la capa, ser vistos y reconocidos por los demás como “el equipo de Jesus”. Les gustaba el privilegio de tener una posición o un título. Su corazón estaba tan lejos de captar la escencia del servicio…*

*Esta entrada será continuada en dos días…

Un Camino Solitario (Parte I)

He escogido un camino solitario. No es una vía de tráfico, es una jornada por la que pocos se atreven a transitar. ¿Carreteras inadecuadas? No. Es la solitud.

¿Te has encontrado en algún momento en tu vida y jornada ministerial o de servicio a Dios completamente solo? ¿Volteas a tu lado y no hay absolutamente nadie a quien acudir? Si acaso ves a tu cónyuge, padre, madre, o amigo.

Recientemente experimenté una soledad mayor que la usual y un desgaste emocional que también afectó mi espíritu. Me arrodillé. Hubo lágrimas. Me sentía agotada, y sola en este ministerio. Tres personas del equipo de trabajo tuvieron que tomar la decisión de dejar de venir a servir los viernes por la noche.

Nos quedamos solos. ¡Tenía que asumir la labor de pastor, misionero, maestro de escuela dominical, encargada de la guardería, de la tienda de segunda mano y de la cocina!

Examiné algunas de mis decisiones, tratando de encontrar la razón por la cual me sentía como me sentía. Lo único que llegué a entender es que todo esto es parte de esta jornada. Es el camino del servicio.

La labor del siervo nunca ha sido ni será fácil. Además, el camino es solitario. No todos nos comprenden, ni siquiera los más cercanos.

La verdadera carrera del servicio a Dios y del liderazgo no se caracteriza por popularidad, sino por solitud.

 Aún Jesús, el máximo ejemplo de siervo líder era una persona popular y con un extraordinario don de gentes, pero era también una persona que se caracterizaba por su solitud. Fue precisamente esto lo que le trajo aún más cerca de Su Padre, lo que le daba la paz en medio de la tormenta, era el oasis que necesitaba cada día, era su sitio donde agonizaba en oración y donde obtenía la paz y descanso que su propio corazón necesitaba. 

Recuerda:

* ¡Cuando más solo te sientas, corre a Sus pies!

Es en la solitud cuando Su presencia se hace más real. Después de todo, Él es el Único quien verdaderamente te entenderá. Él habla todos los lenguajes del mundo y del alma.

El Maestro sintió la soledad más que nadie más en la tierra. Él te entiende. Si es Él quien te asignó la tarea que emprendes, no temas. Él también te ayudará en tu solitud.

Esa fue la confianza en mi corazón estos días. Si lo tengo a Él, ¡lo tengo todo!

Estas son algunas de las pistas que me han servido estos casi 20 años de servicio a Dios, 16 como soltera y 4 de casada. Espero que algunas te sean útiles también.

*Esta entrada es escrita por Erika Ríos Hasenauer y se continuará este viernes…

Este Miércoles de Cenizas, Servimos

“Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. Cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase, sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido” (Juan 13:1-5).

Mi esposa Connie y yo fuimos a un banquete de San Valentín en la iglesia hace unos años en el que aprendimos sobre “El lenguaje del amor”.  Parece que hay cinco formas (idiomas) predominantes que la gente se siente amado y que entonces, naturalmente, es su idioma preferido del amor. Básicamente, los lenguajes del amor son “tiempo de calidad”, “los actos de servicio”, “regalos de consideración”, “Contacto físico” y “las palabras de afirmación”.

Mi lenguaje de amor primario fue un “contacto físico” y la secundaria las “palabras de afirmación”. La primaria de Connie fue “actos de servicio” y la secundaria fue un empate entre los “regalos de consideración” y “tiempo de calidad”. Eso implica que no somos tan parecidos, pero sí nos complementan en varias maneras.

La Escritura de hoy, parece indicar que el Señor escogió un acto de servicio para expresar la magnitud de su amor cuando él sabía que el final estaba cerca. Había llegado el tiempo para que él dejara este mundo, y él quería que sus allegados entendieran lo mucho que Él los amaba personalmente.

Por lo tanto, Él tomó una palangana y una toalla y lavó el polvo, suciedad, mal olor, y sudor de los pies de sus discípulos.

La Escritura dice que Él tenía todo el poder. Esto significa que Él podría haber dado un maravilloso “regalo” en su lugar. De hecho, él podía haber evitado todo este escenario. Pero Jesús amaba a todos nosotros, tanto que se dirigía a la cruz por medio de la traición y mucho sufrimiento para mostrarnos a todos y cada uno de nosotros, todo el peso de su amor.

Este es Miércoles de Ceniza. Al comenzar nuestro viaje a través de la Cuaresma para el Domingo de Ramos, Semana Santa, Viernes Santo y Pascua – tomemos en cuenta cuánto nos ama Jesús, y cómo lo dijo en los idiomas de sacrificio, entrega, desinterés, y sufrimiento, así como de servicio. Encuentra maneras de mostrarle toda la extensión de su amor. Asegúrese de que incluya la clase de amor que se demuestra a la gente de su mundo.

“¡Que maravilloso es este amor, oh alma mía, alma mía! Qué maravilloso amor es lo que hizo el Señor, para llevar la maldición terrible de mi alma, mi alma.” Himno 1835 “American Folk”

–Clark Armstrong, Pastor de Victory Hills Church of the Nazarene en Kansas City, Kansas, EE.UU.


La Aventura de Preparación

Continuando nuestras entradas escritas por Claudia Cruz, en esta ocasión estaremos en dos estaciones de nuestra aventura de preparación misionera.

Segunda Estación: Este mismo lugar.

Sí, el BlogSpot: www.transformaelmundo.wordpress.com.

Así que siguiendo con asuntos de preparación y proceso de entrenamiento, esta página web existe y es diseñada para todas aquellas personas que quieren tener una preparación en misiones.  Es una forma informal de capacitarse en ello.  Especialmente se aplica a jóvenes y adultos que están o quieren seguir la misión en sus vidas.

El Blog es un medio que facilita tener  una perspectiva global de misiones, es una herramienta para iniciar un proceso de retroalimentación, donde puedes expresar tus puntos de vista y leer los de otras personas.

Provee un panorama bastante amplio, ya que personas en otros lugares están también siendo transformados por la palabra de Dios que se comparte a través de un espacio en la Internet.  Personalmente ha sido de mucha ayuda pues Dios me ha hablado a través de personas que no conozco, pero que por sus mensajes han tocado mi corazón.

El fuerte énfasis en la Gran Comisión de Jesucristo, hace que no perdamos el rumbo y sigamos con la mirada puesta en El.

Tercera Estación: Máxima Misión u otros Viajes Misioneros

¡Bienvenido a la estación súper dinámica!  Nuestro lema: “Amor y Servicio al máximo.”

Máxima Misión es un programa de viajes misioneros, sea en tu iglesia local, distrito, área, franja o región.  Toda la iglesia se moviliza para el servicio a Dios con sus dones y talentos.

Es un tiempo donde muchos de los participantes han escuchado y aceptado el llamado de Dios en sus vidas, donde se han formado nuevos líderes, se obtiene una visión integral del evangelio y también contribuyen de manera significativa a la comunidad, a través del servicio y testimonio cristiano.

Hay un ministerio esperando por usted, ya sea de compasión, evangelismo, discipulado, EBV, T y T — siempre hay un lugar para usted.  Puede verse enseñando en una comunidad lecciones bíblicas o pintando, limpiando calles, arreglando, etc.

Por medio de la evangelización, puede ver personas recibiendo a Jesús en sus vidas, con lágrimas en sus ojos, siendo transformados con el poder de Dios.  Y no sólo ellos son transformados, sino también nosotros.  Tal experiencia nos lleva a otras estaciones de formación que explicaremos en las siguientes dos entradas…

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