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Nuevo Laredo, México Impactado Con El Mensaje Del Evangelio

Nuevo Laredo, Tamaulipas ha sido impactado con el mensaje del evangelio a través de Proyecto Pablo; del 15 de julio al 6 de agosto de 2017 se llevó a cabo este proyecto como parte de la Iniciativa de la Frontera, coordinada por el matrimonio Molina Gutiérrez.

Luego de visitar las siete congregaciones nazarenas en esa ciudad, el pasado mes de abril, los pastores estuvieron dispuestos a recibir una capacitación para plantar nuevas iglesias, y como resultado acordaron implementar Proyecto Pablo.

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Así pues, 30 hermanos, miembros de las siete iglesias locales, participaron como misioneros voluntarios durante las tardes de los 21 días que duró el proyecto. La meta era abrir cinco misiones nuevas y cinco campos blancos por medio de evangelismo personal y herramientas como el Cubo Evangelístico, el “Libro Sin Palabras,” el Balón Evangelístico y Escuelitas Bíblicas para niños.

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Después de hacer evangelismo y discipulado en siete colonias y vecindarios, ¡los testimonios han sido gloriosos y los frutos asombrosos!: un total de 397 jóvenes y adultos aceptaron a Jesús en su corazón, 109 de ellos iniciaron con discipulado, junto con 41 niños que también aceptaron a Cristo; además, en el transcurso de esas semanas, varias personas se reconciliaron con Dios y hoy caminan nuevamente con Él. Los misioneros entregaron los resultados a los plantadores de las nuevas misiones, quienes continuarán con el seguimiento y la consolidación de los frutos.

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Los misioneros voluntarios de este programa están muy entusiasmados y se comprometieron ante el Señor para seguir siendo parte del equipo evangelístico de la ciudad.

Quienes asistieron al culto de cierre del Proyecto Pablo, pudieron confirmar que para ver nuevos convertidos, nuevos campos blancos y nuevas iglesias se necesita consagración, oración y mucha pasión. ¡La gloria sea para nuestro Señor Jesucristo, quien está edificando su Iglesia!

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Con información del Pastor Manuel Molina.

Hacia la Efectividad Misional: Analogía y Aplicación de la Efectividad Misional – Parte 7 de 7

Por Ed Stetzer

Yoyos, nuevas iglesias e iglesias establecidas.

La efectividad misional empieza con un entendimiento bíblico del mensaje y movimiento de la missio Dei, lo cual se espera dirija una iglesia a convertirse en un pueblo misional, quien abrace la postura misional y ponga en práctica un programa misional.

Entonces, ¿cómo esta serie de efectividad misional se aplica a la iglesia local hoy en día? Mi meta en este artículo es responder esta pregunta con una analogía y aplicación.

Analogía de una Misión Integral

Cuando pensamos en convertirnos en una iglesia misionalmente efectiva—seamos una iglesia nueva o ya establecida—imagina un yo-yo en movimiento.

  • La cuerda es la misión (ya que es la cuerda la que avanza).
  • El yoyo (forma circular) es la iglesia que tiene un movimiento (peso) centrípeto y centrífugo que se mueve hacia fuera y hacia dentro.
  • El dedo dentro de la cuerda circular, representa a la iglesia sostenida y cautivada por la misión. [Nota: Una iglesia fuera de la cuerda, no cautivada ni sostenida por la misión, es una iglesia que existe como un monumento y no un movimiento, y de acuerdo a muchos misiólogos como Lesslie Newbigin no es realmente una iglesia.]

He aquí cómo funciona la analogía. En un estado sin movimiento, el yo-yo existe como una comunidad misional (personas) cautivada por la misión en su ambiente local. En este estado, tiene una comunidad sólida sostenida fuertemente por la cuerda (misión).

Cuando el yo-yo sea puesto en movimiento y comience a extenderse, manifiesta la marca misionera de envío (postura). Por tanto, significa que una iglesia es enviada en misión. Cuando el yo-yo alcanza su estado extendido, el yoyo manifiesta la marca misional de multiplicación (programa), porque se vuelve una iglesia extendiendo la misión hasta lo último de la tierra.

Por ir centrífugamente ‘hacia fuera,’ el yoyo tiene una fuerza centrípeta de ‘regresar’ a su posición original.missional-church_image.jpg

Aplicación de una Misión Completa

¿Cómo es que iglesias nuevas y establecidas llegan a ser misionalmente efectivas? La que sigue es una lista de las fortalezas y debilidades que iglesias nuevas y antiguas poseen en lo que se refiere a la efectividad misional.

Nuevas iglesias tienden a poseer las siguientes fortalezas:

  • Un fuerte programa misional de evangelismo y una conciencia profunda de vivir el envío.
  • Una mentalidad de ‘Ir y Decir’ más que de ‘Venir y Ver.’ La realidad es que las nuevas iglesias no sobrevivirán si no alcanzan personas.
  • Una pasión y visión para alcanzar a los no creyentes y a quienes no pertenecen a una iglesia. Por ejemplo, en un estudio de iglesias establecidas, hay 3.4 bautismos por cada cien miembros residentes, pero en las nuevas iglesias el promedio son 11.7 bautizos por año. En pocas palabras, las nuevas iglesias alcanzan nuevas personas.
  • Un deseo de ser parte de los ritmos de la comunidad local y de encontrar maneras de servir a la comunidad.
  • Una flexibilidad de contextualizarse a la cultura presente más que a la cultura de hace dos o tres décadas.

Sin embargo, las nuevas iglesias tienden a poseer las siguientes debilidades:

  • Una falta de estructura y organización. En otras palabras, normalmente tienen una comunidad débil. He encontrado que muchas nuevas iglesias luchan con desarrollar equipos, líderes, sistemas y procesos que ayuden a facilitar el ministerio y la misión. Ellos luchan con el fundamento, y por eso están en necesidad de crear un conjunto centrado de límites teológicos primarios, así como una sólida estructura que incluye gobierno, sistemas, y procesos.
  • Una falta de macro multiplicación. En otras palabras, ellas tienden a nunca ser iglesias madre de otra iglesia. mientras parece que las nuevas iglesias son mejores multiplicándose en forma micro (haciendo discípulos), me gustaría ver a más de ellas multiplicándose de forma macro (iglesias plantadoras).

Las iglesias establecidas tienden a poseer las siguientes fortalezas:

  • Una fuerza centrípeta recuperada del fundamento que ellos han establecido—usualmente a través de sus programas, sistemas, procesos y estructuras.
  • Una sólida base financiera con recursos para financiar la actividad de la misión y misiones globales.
  • Una presencia estable y consistente en la comunidad. En algunos casos, la iglesia se ha vuelto un ancla en la comunidad.

Sin embargo, las iglesias establecidas tienden a poseer las siguientes debilidades:

  • Una dificultad para multiplicarse en ambas formas: micro y macro. No se puede negar que la mayoría de las iglesias establecidas en Occidente están en problemas. Miles se cierran cada año, mientras otras luchan para mantenerse, o frenar el declive. Normalmente, entre más tiempo tiene una iglesia que ha sido establecida, sucede más un desvío en la misión. Basado en investigación, las iglesias que no están involucradas en multiplicación, especialmente en plantación de iglesias, están más enfermas que aquellas que sí están involucradas. Por tanto, ellas podrán usar más intencionalidad en su postura y programación misional.
  • Un enfoque hacia adentro. Muchas iglesias establecidas comúnmente han perdido de vista la misión. En lugar de estar motivadas por la misión, constantemente están motivadas por mantener sus tradiciones, preferencias, cultura y sistemas. Ellas caen en la misma trampa que la iglesia de Jerusalén; ellas van se exceden en su fundamento y terminan protegiendo y preservando su cultura y homogeneidad a costa de la misión. (Desafortunadamente, las iglesias normalmente eligen el mantenimiento en lugar de la misión).
  • Permiten establecer una “clerificación” donde el clero pagado hace todo el trabajo mientras que los miembros se sienten a consumir y observar.
  • Liderazgo prohibitivo. A pesar de que tal vez hay un fundamento sólido con fuerte liderazgo, en algunos casos, las iglesias establecidas son controladas por lo que Mark DeVine llama “carteles laicos” que actúan como los influyentes de la iglesia que prohíben el avance del liderazgo y de la misión.

¿Por qué comparto todo esto? Mi objetivo es mostrar áreas donde las iglesias muestran fuerza mientras se mencionan áreas donde la iglesia puede mejorar. Mi intención al enlistar los puntos débiles no es vergüenza, sino brutal honestidad. Si eres un pastor o líder de la iglesia, tal vez sea de ayuda hablar acerca de estos artículos y discutir las fortalezas y debilidades de tu iglesia.

Vivimos en tiempos cambiantes.

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Mi objetivo en esta serie fue resaltar cómo las iglesias hoy pueden ser misionalmente efectivas.

La efectividad misional empieza con una comprensión del mensaje y movimiento de la missio Dei, que debe resultar en representar las marcas de ser parte de un pueblo misional (comunidad), encarnar una postura misional (envío), y poner en práctica un programa misional (multiplicación).

Al hacer eso, las iglesias se convertirán en el vehículo efectivo de la misión de Dios, el vehículo que Él compró con la sangre de Cristo hace más de dos mil años.

Artículo publicado originalmente en: http://www.christianitytoday.com/edstetzer/2017/january/towards-missional-effectiveness-analogizing-and-applying-mi.html

Hacia la Efectividad Misional: La Marca de la Multiplicación – Parte 6 de 7

Por Ed Stetzer

Ve a donde está la gente, haz discípulos, planta iglesias

Estoy en una serie de artículos abordando el tema de la efectividad misional. En los dos artículos anteriores, he explicado las marcas de la misión de Dios. Lo que he procurado hacer es destacar el énfasis principal de cada marca en un esfuerzo por construir una imagen de la representación del mensaje y el movimiento de la misión. Hoy, abordaré la marca misional de multiplicación.

La Marca Misional de Multiplicación Explicada

Hasta ahora, he intentado resaltar las marcas misionales de comunidad y envío cuando la missio Dei es puesta en práctica en una iglesia local. Pero hay más de una marca misional que es representada cuando la iglesia abraza la totalidad de la misión de Dios, y la marca es multiplicación.

La multiplicación es usada por Dios para avanzar su misión a lo largo de todo el mundo. Mientras el impulso de multiplicación es esbozado en el Antiguo Testamento en lugares como Génesis 1:28 (“fructificad y multiplicad”), Génesis 15:5 (el número infinito de Abraham de la descendencia de Abraham), y Jeremías 29:6; se vuelve muy claro en el Nuevo Testamento.

La marca misional de multiplicación, particularmente en el Nuevo Testamento, se basa  en Mateo 28:18-20, Hechos 1:8, Hechos 9:15, y Romanos 15:20. En estos pasajes, es claro que la misión de Dios se extiende hacia fuera, a las naciones—a aquellos que no han escuchado el evangelio.

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El apóstol Pablo evidentemente comprendió esto. De hecho, Pablo vio la misión global de Dios conectada a un aspecto del pacto de Dios con Abraham. Pablo escribe a las iglesias de Galacia, “Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.” (Gal. 3:8). 

Entendiendo que la misión de Dios es dirigida hacia las naciones, Pablo implementó una estrategia de misiones que incluyó focalizar los centros urbanos poblados, evangelizar la ciudad (micro multiplicación), y plantar y establecer iglesias (macro multiplicación).

De acuerdo con Eckhard Schnabel, hay [por lo menos] quince fases o ubicaciones del trabajo misionero de Pablo que tuvieron lugar en 35 años entre su conversión (31/32 d.C.) y su muerte en Roma (67 d.C.). Durante esos años, Pablo tuvo tres viajes misioneros. Mientras Pablo iba a las naciones, él iría a sus ciudades.

Tim Keller afirma que esa parte de la estrategia de misión de Pablo incluyó ir a las ciudades más grandes de la región. Rara vez vemos a Pablo navegando lejos de las ciudades. Parece que Pablo creyó que las ciudades estaban donde el potencial para el impacto del evangelio y la multiplicación del evangelio sería mayor. Alvin Reid expresa que si las iglesias alcanzan las ciudades, ellas alcanzarán el mundo.

Parece que Pablo pensó lo mismo.

Una vez que Pablo estaba en la ciudad hacía al menos dos cosas: evangelizar personas y plantar iglesias. Pablo evangelizaba a través de predicar en las sinagogas locales, participar en grupos pequeños de estudio bíblico, conocer personas en los mercados, alquiler de salones y conferencias, e involucrando personas en su profesión (fabricación de carpas). Mientras hacía discípulos, después él plantaría y establecería iglesias.

Keller resume el involucramiento misional de Pablo en las ciudades, en esta manera:

Cuando Pablo empezó a reunirse con ellos [los convertidos], ellos eran llamados ‘discípulos’ (Hch. 14:22), pero cuando él los dejó, ellos eran conocidos como ‘iglesias’ (ver Hch. 14:23). Para ponerlo de forma simple, la multiplicación de las iglesias es tan natural en el libro de los Hechos como la multiplicación de individuos.

Como se ha visto en la vida de Pablo, la multiplicación requiere intencionalidad. Requiere ir a donde está la gente, compartir las buenas nuevas de Jesús, así como plantar y establecer iglesias autosustentables, autogobernadas y auto-propagada.

La Marca Misional de Multiplicación Ejemplificada

La iglesia en Antioquía ejemplifica la marca misional de multiplicación. Ellos se multiplicaron exponencialmente en Antioquía—alcanzando tanto judíos como a gentiles. No solo se multiplicaron en Antioquía, también alcanzaron personas más allá de su cuidad. Antioquía se convirtió en la primera iglesia enviadora a través del envío los primeros misioneros y se volvió la primera iglesia plantadora de iglesias (Hch. 13:1-3). Sencillamente, ellos se volvieron una iglesia multiplicadora. 

La marca misional de multiplicación es realmente el programa misional de la Iglesia Primitiva. El resultado final del programa misional de la iglesia se encuentra en Apocalipsis 5:9 y 7:9, donde Juan ve una visión del pueblo de Dios, de toda tribu e idioma, pueblo y nación. Por tanto, para que una iglesia sea misionalmente efectiva, debe convertirse en una iglesia multiplicadora—yendo donde está la gente, haciendo discípulos (micro multiplicación), y plantando iglesias (macro multiplicación). 

Artículo publicado originalmente en: http://www.christianitytoday.com/edstetzer/2017/january/towards-missional-effectiveness-mark-of-multiplication-part.html

Por Qué Jesús Nunca Nos Mandó a Plantar Iglesias – Parte 2 de 2

Esta es la segunda parte del artículo publicado en la entrada anterior.

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¿Nuestras acciones coinciden con nuestras palabras? 

Decimos que queremos ver iglesias plantadas desde afuera de nuestra cosecha, pero nuestras acciones y nuestras prácticas de liderazgo frecuentemente no coinciden con nuestras palabras. Y lo triste es que aunque nos enfrentamos con esas inconsistencias, probablemente vamos a seguir repitiendo nuestros comportamientos pasados—esperando resultados futuros diferentes (¿Quizá Ridley Assessment tiene que decir algo a aquellos de nosotros que supervisamos plantadores de iglesias?).

Cada vez que un modelo bíblico para plantación de iglesias es visto como anormal, el camino del cambio vendrá con dolor. 

Para que el cambio saludable ocurra, tenemos que cambiar nuestra eclesiología, misiología, así como lo que celebramos, recompensamos y esperamos. 

Definiciones incompletas = prácticas deficientes

Tenemos una comprensión incompleta de nuestra Comisión. Actuamos como si Jesús nos hubiera enviado a plantar iglesias. Somos enviados a hacer discípulos. Como resultado de hacer discípulos, las iglesias nacen. La importancia del modelo bíblico descansa aquí. No en el crecimiento transferido. No en las divisiones reñidas. Es el evangelismo que resulta en discípulos, quienes acuerdan estar y funcionar como la expresión local del Cuerpo de Cristo. 

Tenemos una compresión incompleta de la iglesia local. Si nuestra definición está incompleta, entonces todo lo que decimos y hacemos, relacionado con la plantación de iglesias, será deficiente. Frecuentemente esperamos que las nuevas iglesias plantadas manifiesten estructuras y organizaciones como las que se observan en iglesias con 20, 40, o 50 años. Con frecuencia, nuestra definición de iglesia local está encerrada con nuestros deseos culturales que no sabemos la diferencia entre las preceptos bíblicos y las preferencias culturales. 

Trabajamos desde una definición incompleta de plantador de iglesia. Si no reconocemos la naturaleza misionera (y de este modo las funciones apostólicas) de los plantadores de iglesia, entonces terminaremos igualándolos con los pastores. Y tómenlo de un pastor que ha estado involucrado en plantación de iglesias: misioneros y pastores tienen diferentes llamados, mezclas de dones, pasiones, y funciones que desempeñar en Reino. Acabamos enviando pastores para hacer trabajo apostólico, o enviando misioneros y esperando que sean pastores. Esto es una tormenta perfecta de problemas, frustraciones, agotamiento y desastres. 

¿Hay otras maneras para plantar iglesias además de las que leemos en el ministerio de Pablo?

Los problemas con nuestros modelos actuales

Sí, y estoy a favor de algunos de estos modelos. ¿Hay momentos cuando una iglesia debe dejar ir a algunos miembros para que ellos comiencen a trabajar en otra área? Sí. ¿Es bueno para una congregación enviar un pastor con varios miembros a plantar una iglesia “instantánea” en una comunidad? Sí, bajo ciertas circunstancias. 

Si bien, esos modelos tienden a ser difíciles de reproducir (en vista de nuestros cuatro millones de no creyentes), suponiendo desafíos de contextualización, que son costosos y a menudo el resultado no es un gran número de discípulos. La importancia de la definición bíblica para la plantación de iglesias no se encuentra aquí. Dichos modelos deberían ser la excepción cuando se trata de plantación de iglesias. Hoy, generalmente, son la expectativa. 

Espero que mis conversaciones “sorprendentes” continúen en el futuro. Esto es necesario mientras nos movemos hacia una dirección donde el modelo bíblico es considerado como la excepción. Pero hasta que nuestras expectativas de plantación de iglesias cambien, debemos hacernos a nosotros mismos una pregunta y reconocer la inquietante respuesta: 

¿Qué es lo que tenemos cada vez que un modelo bíblico es visto como anormal? 

Tenemos un grave problema.

Este artículo fue publicado originalmente en: http://www.vergenetwork.org/2013/09/09/why-jesus-never-commanded-us-to-plant-churches/3/

Por Qué Jesús Nunca Nos Mandó a Plantar Iglesias – Parte 1 de 2

Por J. D. Payne

Recientemente hablé con un líder plantador de iglesias de una denominación en particular. Mientras tomábamos un café, él me preguntó acerca del rumbo de nuestra iglesia respecto a la plantación de iglesias. Mi respuesta fue describir nuestras labores misioneras futuras en términos de lo que leemos acerca de esto en Hechos 13-14; 16; 1 Tes. 1:2-10; y Tito 1:5. Él reaccionó con mucha sorpresa como si mis pensamientos vinieran de una fuente anormal. 

Desafortunadamente, a través de los años, me he encontrado a mí mismo sorprendiendo muchas personas durante conversaciones similares. 

¿Qué es lo que revela, respecto a nuestra misiología y convicciones bíblicas cuando pensamos que es extraño proponer que aquellos equipos de plantación de iglesias del primer siglo, tienen algo que enseñarnos? ¿Qué es lo que revela respecto a nuestra mayordomía del Reino cuando vemos esta propuesta como algo peculiar? ¿Es que no reconocemos que existe un problema cuando etiquetamos a un plantador de iglesias como innovador, creativo o inusual, por seguir el modelo Paulino?

Por supuesto, no todo lo que leemos en la Biblia es un precepto. Sin embargo, creo que nuestro hermano Pablo y su ejemplo debería estar en un pedestal para que nosotros lo consideremos. Ustedes saben, Él fue un plantador de iglesias.

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Teniendo la definición correcta

Como mayordomos sabios del misterio de Cristo, debemos apegarnos a una definición  bíblica de plantación de iglesias, esta definición es: el evangelismo que da como resultado nuevas iglesias. O, para comunicarlo en otros términos: el hacer discípulos que da como resultado nuevas iglesias. La importancia del modelo bíblico está en esta definición.  

Imagina qué pasaría si comenzáramos a crear una atmósfera de plantación de iglesias en Norteamérica a través de la cual la expectativa para las nuevas iglesias es que ellas deben estar formadas por 95-100% de nuevos creyentes—en el momento en que esas iglesias son plantadas. 

Considera qué pasaría si nuestras estrategias no incorporan métodos que resulten en nuevas iglesias formadas por 95-100% de ciudadanos del Reino de largo plazo—en el momento de sus nacimientos. 

No necesitamos más sabores

¿Qué pasaría si reconocemos que un uso sabio de los recursos de nuestro Padre (es decir, dinero, personas) debería ser apoyar la plantación de iglesias desde afuera de nuestros campos de cosecha, en lugar de establecer un nuevo trabajo en una comunidad para proveer un estilo diferente de adoración/ministerio para los creyentes que ya están ahí?

No necesitamos otro sabor de iglesia en la tienda de helados del cristianismo; necesitamos grupos misioneros que se conformen con nada menos que el hacer discípulos que dé como resultado nuevas iglesias. 

¿Qué pasaría si equipamos y enviamos a los plantadores de iglesias con la tarea de ir solamente a los perdidos en la comunidad?

Sí, estamos diciendo que proponemos esas cosas, pero empecemos a cuestionar nuestros resultados. 

Intenta esto. La próxima vez que escuches acerca de una nueva iglesia plantada, un número record de nacimientos de iglesias en cierta área, o metas alcanzadas de plantación de iglesias, solo haz la pregunta, “¿Qué porcentaje de miembros de esas iglesias recientemente vinieron al Reino de Dios?”

Este artículo continuará en la siguiente entrada.

Foro de Ministerio Urbano – Parte 3 de 3

Esta es la última parte del discurso del Superintendente General David A. Busic presentado en el Foro de Ministerio Urbano de la Iglesia del Nazareno, realizado en Chicago el 13 de julio de 2016. Puedes encontrar la primera y segunda parte en la entrada anterior.

Tengo una pasión creciente por el contexto de ministerio urbano porque estoy convencido de que la plantación de iglesias y el ministerio de renovación en los centros urbanos del mundo necesita de más estudio y pericia para que la Iglesia del Nazareno siga creciendo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) proyecta que para el año 2030 seis de cada diez personas vivirán en la ciudad y para el 2050 este porcentaje subirá a siete de cada diez. Estas proyecciones casi duplicarán la población urbana global a 6.4 billones de personas.

resize-of-mex1The Associated Press reportó en junio de 2014 que por primera vez en un siglo la información del censo Americano indica que la mayoría de las ciudades más grandes de Estados Unidos están creciendo con mayor velocidad que los suburbios que las rodean. La Región Asia-Pacífico de la Iglesia del Nazareno ha reportado 107 ciudades de más de un millón que tienen menos de 3% de presencia Cristiana. A medida que la Iglesia del Nazareno ha ido creciendo en afluencia y socioeconómicamente en las últimas décadas, ha hecho un trabajo adecuado en alcanzar las áreas suburbanas y rurales. Sin embargo, al ministerio en las ciudades no le ha ido tan bien. Esta es una realidad desconcertante especialmente teniendo en cuenta las predicciones recientes en cuanto al crecimiento urbano que no muestra buena señal para el futuro de nuestra denominación.

Las ciudades son centros de diversidad cultural. Las ciudades marcan el paso de la economía global y local. Las ciudades moldean las áreas artísticas, educativas y tecnológicas de la sociedad. Los profesionales jóvenes e inmigrantes están moviéndose a las áreas urbanas por decenas de miles. Pero las ciudades permanecen como un desafío para las iglesias porque son caras, complejas y secularizadas. Además, los habitantes en la ciudad moderna son resistentes y escépticos al concepto de que la religión de cualquier tipo pueda solucionar los problemas globales de nuestro día. Por estas y otras razones la mayoría de nuestras ciudades no tienen suficientes iglesias.

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Las estrategias más comunes para el ministerio urbano de la Iglesia del Nazareno se han concentrado en centros de ministerio de compasión y en las congregaciones étnicas. Mientras que éstos continúan siendo modelos importantes, no pueden ser los únicos métodos para tratar las complejidades del mundo urbano. El “mundo urbano” se ha convertido en algo más que las personas que lo habitan en sus límites – se ha convertido en una cosmovisión en donde todos vivimos independientemente de donde esté localizada nuestra dirección.  

Si nuestras estrategias urbanas han de ser exitosas debemos aprender a dirigir la misión en vez de preocuparnos por la estructura. A mi amigo, Michael Mata, le gustaba decir: “Cuando se trata de las ciudades, la función debe preceder la forma.” Y por lo tanto hemos hecho algo más que invitarte a participar de esta mesa redonda. Te hemos invitado a que entres hasta la cocina y nos ayudes a determinar qué comida debemos servir al orar por tener la mente de Cristo.

Timothy Keller dijo: “Así como va la ciudad, va el mundo.” ¿Puede la Iglesia del Nazareno crear un movimiento urbano otra vez? Esta es mi esperanza y oración.

Puedes leer y descargar el discurso completo en el siguiente enlace: busic-presentation-urban-forum-july-2016-spanish

El Plan de Dios para la Multiplicación de su Iglesia

Como cada miércoles, hasta el 7 de diciembre de 2016, seguimos explorando las 10 características de una iglesia misional, una iglesia Génesis.

Por Emily Armstrong

“Mira, ¡esto es para ti!”

“Gracias…creo,” lo dije mirando escépticamente la bolsa Ziploc tamaño galón que mi amiga había colocado en mi mano. 

Tú también estarías escéptico. Dentro de la bolsa de plástico había una mezcla cremosa de color beige, que tenía pequeñas burbujas.

“¿Qué es esto?” pregunté.

“¡Es Pan de la Amistad Amish! ¿Alguna vez has comido Pan de la Amistad Amish? ¡Tan solo es el pan de canela MÁS delicioso que existe! No sé por qué se llama pan, porque yo lo como para el postre – ¡es muy bueno!“

“No entiendo. Esto es líquido cremoso en una bolsa. No veo ningún pan.”

“¡Ese es el punto! Hace 10 días alguien me dio una mezcla inicial para el pan, justo como yo te lo estoy dando a ti, y ¡ahora es mi turno de encontrar tres amigos que también lo quieran hacer! Voltea tu bolsa, y puedes ver las instrucciones escritas por fuera.”

Di vuelta a la bosa y vi escrito con marcador mágico “instrucciones” para los primeros 4 días que decían “aplaste la bolsa” – porque esto ayuda a la levadura a estar activa y mantiene la mezcla burbujeante.

Las instrucciones del día 5 eran diferentes – Tenía que “alimentar” la mezcla inicial con una taza de azúcar, una taza de harina y una taza de leche.

Del día 6 al 9 tenía que “aplastar la bolsa” otra vez.

Las instrucciones del día 10 decían que “alimentara” la mezcla nuevamente, y luego la dividiera en 5 porciones de una taza; 2 tazas eran para mí (una para hacer pan y una para comenzar el todo el ciclo otra vez) y las otras 3 porciones eran para colocarlas en bolsas Ziploc tamaño galón y darlas a 3 amigos que quieran hacer Pan de la Amistad Amish.

Mientras el proceso siga, habrá Pan de la Amistad Amish cada 10 días. Y ¡la mezcla no se echará a perder!

Me gusta el concepto del Pan de la Amistad Amish, porque es una receta que EMPIEZA con el pensamiento de que crecerá y se esparcirá – cuando una persona prueba el sabor de ese delicioso pan de canela, significa que muy pronto otras 3 personas serán beneficiadas con el proceso. Y luego esas 3 personas rápidamente se convierten en 9 personas…y puedes hacer la cuenta – el MUNDO ENTERO debe estar comiendo Pan de la Amistad Amish en cuestión de algunas semanas, ¿cierto? Entonces, ¿por qué no estamos comiendo ese pan?

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Porque el proceso se detiene. Las direcciones son simples, pero algunos días pasan y olvidamos aplastar la bolsa y nuestra levadura se muere. O llegamos al día cinco y no tenemos todos los ingredientes necesarios para “alimentar” la mezcla inicial. O en el peor de los casos, seguimos todas las instrucciones, pero estuvimos muy ocupados (o fuimos perezosos) para terminar la receta.

Como cuerpo de Cristo, pienso que ¡debemos ser como el Pan de la Amistad Amish! ¡Cada congregación tiene la responsabilidad de compartir el evangelio con el mundo entero! Las congregaciones no son iniciadas en las comunidades solo para alimentarse a ellas mismas – ellas son alimentadas para ¡DAR! La sexta característica de una Iglesia Génesis es que identifica, desarrolla y envía pastores, misioneros y plantadores nuevos con intencionalidad, enfocándose en la estrategia educativa de la denominación.

Toma un minuto para responder estas preguntas:

  1. En mi congregación, ¿quiénes han compartido que Dios les está llamando a ministrar fuera de la iglesia local?
  2. ¿Cuándo fue la última vez que mi pastor o el maestro de escuela dominical, presentó una oportunidad formal, de manera pública, para que la gente respondiera a un llamado al ministerio?
  3. ¿Cuándo fue la última vez que presentamos la licencia local de ministerio a alguien, o que enviamos a un misionero a un viaje misionero?
  4. ¿Cuántas personas de nuestra congregación están participando en oportunidades de educación teológica como la Escuela de Liderazgo o clases en el seminario?

Detesto ser la portadora de malas noticias, pero si no podemos responder estas preguntas, entonces en el mejor de los casos, simplemente estamos manteniendo el trabajo de Dios en el mundo, y en el peor de los casos, lo estamos asfixiando. En las palabras de nuestra receta de Pan de la Amistad Amish, olvidamos “aplastar la bolsa” o “alimentar la mezcla inicial.”

A menudo citamos el verso, “¡Rogad al Señor de la mies que envíe más obreros a su mies!” Sin embargo, ¿qué pasa si el Señor ha estado respondiendo nuestra oración, llamando a más y más de nuestras congregaciones a su mies y nosotros somos tan egoístas para enviarlos? ¿Podría ser que Dios bendice nuestra congregación con la habilidad de desarrollar líderes ASOMBROSOS para alcanzar el mundo entero con su evangelio?

¿Desarrollamos líderes asombrosos y luego no los dejamos ir porque los necesitamos? ¿Alguna vez has usado la excusa, “Por qué enviaría a tal y tal a tal y tal lugar, cuando tenemos tanta necesidad aquí?” Asfixiante.

El reto es crear un ambiente donde vemos como un honor cuando Dios llama a alguien de NUESTRA comunidad para servir en OTRA comunidad. En muchas maneras, esta es la bendición de Dios porque hemos sido fieles a nuestro papel de discipulado en nuestra congregación local – Dios reconoce nuestro buen trabajo a través de permitir que nos repliquemos a nosotros mismos en todo nuestro estado, nación, e incluso en el mundo.

Y cuando empezamos a replicarnos a nosotros mismos, un movimiento toma lugar. El reino de Dios en la tierra se expande y nos convertimos en actores clave en la expansión. Ya no solo estamos esperando ver a Dios obrando; nos involucramos en la obra de Dios. Vemos NUESTRA CONGREGACIÓN como “mezcla inicial” que sirve a los propósitos para ser esparcida “hasta lo último de la tierra.”

Así que esta soy YO, dándote a TI una bolsa Ziploc virtual de Pan de la Amistad Amish, y tú tienes la opción. ¿Vas a seguir las instrucciones, replicar el proceso y compartirlo con amigos, o vas a detener el proceso y tirarlo? ¡Mi oración es que tú experimentes la dulzura de desarrollar y enviar a la siguiente generación de líderes!

Una iglesia Génesis identifica, desarrolla y envía pastores, misioneros y plantadores nuevos con intencionalidad, enfocándose en la estrategia educativa de la denominación.

 

Para más información, visita el sitio web www.mesoamericagenesis.org o la página en Facebook https://www.facebook.com/MesoamericaGenesis/

 

 

 

Reflejando a Cristo: Un constructor estratégico de equipo

Escrito por: Howard Culbertson

Baptism siteNo mucho después del bautismo de Jesús en el río Jordán (foto izquierda), Él llamó a 12 como Sus “discípulos.” Los elegidos no iban a ser simplemente seguidores o una “agrupación”. La elección de ellos fue un movimiento intencionado, estratégico de parte de Jesús.

Durante los tres años del ministerio de Jesús en la tierra, aquellos hombres fueron su equipo ministerial. Mientras viajaban alrededor, les enseñó y les fue mentor. En medio de ministrar a las multitudes, Jesús se dio a sí mismo a estos 12 hombres. Tenía una misión a largo plazo para estos hombres, una misión que continuaría después de que subiera a los cielos.

Aquellos discípulos pudieron observar de cerca a Jesús como Él modeló la enseñanza, la predicación y el ministerio integral. Cada día de reposo Él asistió a servicios de la sinagoga con ellos. Los animó. Él los reprendió. Habló con estos 12 hombres acerca de las relaciones. Él oró por ellos. Planteaba preguntas para ayudarles a procesar sus enseñanzas. Él respondía a sus preguntas.

Esos 12 hombres recibieron en su servicio mismo, la inducción del puesto de trabajo de Jesús. Él les dio responsabilidades. Los envió de dos en dos y luego los ayudó a reflexionar a su regreso. Él lanzó una visión para el futuro, un futuro en el que ya no estaría físicamente presente con ellos.

Un poco de una estructura surgió incluso en un grupo pequeño. Tres de ellos se convirtieron en una especie de “consejo ejecutivo.” El grupo tenía un tesorero. Tres años llenos de acontecimientos y no mucho tiempo antes de su ascensión, Jesús les dijo a esos 12 hombres, “Como el Padre me envió, también yo os envío” (Juan 20:21). Y ellos fueron, llevando el evangelio más allá de las fronteras de Israel y empujando hacia los extremos del mundo conocido.

Los misioneros globales deben seguir el ejemplo de la construcción estratégica del equipo de Jesús. De hecho, el ejemplo de Jesús dio forma a la estrategia que el apóstol Pablo empleaba en su trabajo de plantación de iglesias en el borde norte del Mar Mediterráneo.

De seguro, los misioneros sienten una carga para anunciar el Evangelio a tantas personas perdidas como sea posible. También queremos llamar a los creyentes a una vida de santidad. Sin embargo, si queremos seguir el ejemplo de Jesús, ¿no deberíamos ser constructores estratégicos del equipo? ¿No deberían los misioneros seguir el modelo de Jesús y formar equipos de discipulado y plantación de iglesias para llevar adelante el trabajo mucho más allá de que misioneros extranjeros hayan re-desplegado en otro lugar?

Publicado originalmente en: http://engagemagazine.com/content/reflecting-christ-strategic-team-builder

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