Por Carlos Monterroso, Asistente en Misión Mundial MAC
Llevo cuatro años viviendo con mi familia en una casa propiedad de mi papá, la cual años atrás habíamos dejado puesto porque el lugar se había considerado como zona roja (debido a la delincuencia). En ese lugar ya no entraban los repartidores de comida rápida ni los vendedores de agua purificada. El problema era una pandilla que se había formado y utilizaba como escondite un asentamiento (un conjunto de casas formadas por personas de escasos recursos que toman por la fuerza un terreno o área verde para vivir). Por lo mismo mi padre decidió alquilar la casa e irnos a vivir a otro lugar. Tiempo después me casé y regresé con mi esposa a vivir en esta casa.
Oramos para que Dios hiciera un milagro por la seguridad de nosotros y de la gente que vivía en este lugar y Dios contestó nuestras oraciones. Dios retiró de este lugar a los delincuentes y ahora tenemos paz.
Pero junto con ello Dios nos pidió ser parte de la solución. Nos dijo que debíamos hacer algo por la siguiente generación, así que eventualmente mi esposa y yo salimos a jugar con los niños de este lugar y empezamos a llevarlos a la iglesia. ¡Lo que inició con un grupo de 6 niños ahora es un grupo de 60 niños y 7 adolescentes y la cuenta sigue aumentando!
Dios responde a las oraciones pero en muchas ocasiones también quiere que seamos parte activa. Pensé que mi llamado a misiones estaba truncado y me sentí triste por un momento, pero ahora que veo lo que Dios está haciendo en esta comunidad, no puedo dejar de sentirme dichoso de formar parte de la obra de Dios. Creo que el llamado a misiones no sólo quiere decir que deba ir a otros países, puesto que en mi caso, frente de nuestra casa está la necesidad que Dios quiere que suplamos con una cultura totalmente diferente a la nuestra.
Si bien es cierto que hacen falta muchos obreros para que trabajen en los campos de Dios tambien es cierto que habra algunos que quieran hacerlo y en algunas iglesias se estan desaprobechando, por muchas cosas quizas por falta de experiencia de los pastores, por ser muy legalistas o incluso por que temen que su puesto de pastores les sea quitado. es o yo lo asemejo con los paisanos mexicanos que se van para los e.u.a. que aca en mexico no tiene esas oportunidades que les brinda esa nacion, muchas veces aca en su iglesia local se les limita, se les condiciona y no digo que este mal, por que las cosas que hacemos tiene que ser con mucho orden pero tambien es cierto que a los pajarillos devemos dejarlos que empiezen el vuelo, por que si no nunca podran depender de si mismos, es cierto muy cierto que el Espiritu Santo nos cuida y nos instruye pero tambien es cierto que el no hara lo que nos toca ha nosotros, devemos de hacer algo mas que orar a DIOS creo que devemos ser como aquellos grandes hombres que sirvieron a DIOS que se aventaron y fueron a donde les pidio sin nisiquiera darles un mapa, eso tambien resta obreros a los campos que Dios nos ha entregado
Como dice el sabio Salomon: nuestras vidas en las manos de Dios toman el curso que El quiere darles, que gran compromiso!!
Gracias por el recordatorio tan importante de ser sensibles a las necesidades cercanas!
Deseo que Dios te bendiga mucho en este ministerio y que bendiga mucho a tu familia tambien y que siempre les de la fuerza, la energia y la sabiduria necesaria para ser luz y reflejar Su amor en esta comunidad!
Muy buena historia. Todas las cosas sirven para que Dios moldee a sus hijos. Es un gran privilegio conectar a una nueva generación a Jesús. ¡Felicitaciones Carlitos!