¿Dándole un Pez o Enseñándole a Pescar?

El lunes 30 de junio en este blogspot escribí sobre un caso de compasión en la vida real. Hay algo que está molestándome en estos días. He visto como pensamos que el dinero cura todo (especialmente si es el dinero de alguien más). Podríamos suplir las necesidades de nuestra comunidad si sólo tuviéramos más dinero. Podríamos construir un templo grande si sólo tuviéramos un grupo de Trabajo y Testimonio de otro país que vinera. Podríamos enviar misioneros de nuestros países si otro país o la región o la Oficina del Área o del Distrito pusiera los fondos. ¿Pero nosotros? No tenemos nada.

Yo he caído en esto también. Con un poco más en mi presupuesto, ¡imagínense qué pudiera lograr! Como si fuera el soberano dólar que dirigiera nuestro ministerio…

¿Qué dice 2 Reyes 4:1-7 sobre esto? Los recursos del Señor son inagotables. Él puede hacer milagros con una vasija de aceite si lo permitimos, pero requiere humillarnos y requiere el apoyo de la comunidad–no podemos hacerlo solos (vean lo que la viuda y sus hijos tuvieron que hacer en versículos 3-4).

Muchas veces cuando vemos una necesidad, no pensamos en Dios primero. Pensamos en el dinero. También, a menudo cuando existe una oportunidad de ministerio es mucho más fácil tirar dinero que invertir nuestro propio tiempo y nuestras propias fuerzas. ¿Hay hambre en la comunidad? ¿Hay mucho desempleo en este sector? Pues, repartamos víveres. Es mucho más fácil que ayudar a la gente a aprender un oficio, o caminar con ellos en la búsqueda desalentadora de un trabajo.

«Dale a un hombre un pez y le alimentarás por un día; enséñale cómo pescar y le alimentarás de por vida.»

Un comentario sobre “¿Dándole un Pez o Enseñándole a Pescar?

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  1. Realmente es preocupante como lo mensiona el articulo, cuando Jesus estuvo en la tierra con sus discipulos, el siempre de manera directa e indirecta les decia que Dios el padre lo suple todo, que si tenemos fe todo es posible. Lo que estoy diciedo es que demos aprender a tener fe… Jesus menciona como un grano de mostaza… pero el nunca dijo que mi fe deberia de ser como un grano de mostaza… si creemos en Dios todo es posible… a un tener fe del volumende de 100 granos de mostaza… siempre le pido a Dios que me enseñe hacer a realizar las cosas imposibles, cuando hago algo posible no hago ninguna diferencia.

    Jóvenes apasionados en Cristo.
    Una Vision por Una Mision.

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