
En la entrada pasada introdujimos el concepto de «líderes catalíticos,» o líderes cristianos que hacen discípulos, y estos hacen otros, estos otros, otros y así sucesivamente.
Aunque la palabra «catalítico» no se usa en la Biblia, quizás el lugar más obvio donde encontramos los resultados de la catálisis es el libro de Hechos. Jesús había invertido su tiempo, sus enseñanzas, y todo sus fuerzas en los doce. Ahora, ¿qué están haciendo? Están predicando e impactando multitudes.
Sin embargo, no sólo realizan campañas masivas (aunque muchas veces nos gusta enfocarnos en la respuesta de la gente después de escuchar el sermón de Pedro en Hechos 2:41, por ejemplo). Ellos se involucran 100% en el discipulado de los nuevos convertidos. Siguen predicando en el templo y en lugares públicos, pero otra base de todo el crecimiento fenomenal está en el discipulado que se realiza en las casas de los nuevos creyentes (Hechos 2:42-47; 5:42; 12:12, 17, etc.). Ellos se derramaron en otras personas quienes lo hicieron en las vidas de otros, quienes se multiplicaron día tras día, año tras año…¡y ahora tú y yo estamos acá por este movimiento catalítico!
Aunque el término catalizador es nuevo (por lo menos para referirse a líderes), toda la Historia de la Iglesia nos ha dado líderes catalíticos. Otros ejemplos más modernos serían Juan Wesley, Dante Gebel, y Luís Palau. En nuestra Iglesia del Nazareno vemos catalizadores en las personas y ministerios de Phineas Bresee, Louie Bustle, Bruno Radi y muchos más.
Hace dos semanas estuve en una reunión pastoral en Palmares, Costa Rica. El Superintendente de Distrito, Johnny Calvo, había invitado a todos los pastores del Norte de Costa Rica y les urgió que trajesen «prospectos»: líderes actuales y futuros quienes estaban experimentando un llamado al ministerio.
La respuesta fue emocionante. Al final de un devocional y taller, Johnny empezó a invitar a los jóvenes presentes para dar testimonio de su llamado. Jóvenes de 17, 19 y 23 años vinieron uno por uno para decir públicamente que anhelaban ser pastores y plantadores de misiones. Espontáneamente otros comenzamos a acompañarlos y el resultado fue un gran tiempo de oración y rendición ante el Señor de la mies.
Jesús, Pedro, Juan Wesley, Bruno Radi, Johnny Calvo: el movimiento catalítico continúa llevando fruto. Podemos meternos en programas y actividades o podemos invertirnos en personas. Yo, hermanos, anhelo ser un catalizador.

Ánimo prospectos que hay mucha semilla qué sembrar y muchos frutos qué cosechar!!
En verdad es muy bueno tener este tipo de actividades donde uno como cristiano siente aún más fuerte el llamado a Servirle a Dios. Llamados a cumplir con la Misión que nos ha encargado el Señor Jesús… como buenos discípulos suyos.
Si hemos sentido este llamado de Servicio, no desmayemos en oración para que Dios cumpla sus propósitos en nuestra vida en su tiempo, bajo sus condiciones, siempre guiados por su mano poderosa.
No descuidemos nunca la relación personal con Dios… él quiere usarnos, y lo está haciendo desde ahora….
Ánimo prospectos que hay mucho trabaja semilla qué sembrar y muchos frutos qué cosechar!!
Bendiciones.
Verdaderamnete El Señor esta preparando a su pueblo; deseamos ser
catalizadores para la Gloria de Dios.