¿Satisfecho Conmigo?

Yeri Nieto

«Verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho…» Isaías 53.11

¿ALGUNA VEZ te has preguntado cómo piensa Dios? ¿Te has puesto en Su lugar? ¿O si Dios está satisfecho contigo? Eso último es precisamente lo que hoy me pregunto: ¿está Dios satisfecho conmigo? Mi pregunta no es «en qué lugar de la carrera estoy» o si «estoy próximo a la meta»; no me cuestiono si voy adelante o muy rezagado. Tampoco me pregunto si estoy ganándole a otros o si estoy perdiendo. Y no me hago estas preguntas porque sé que Dios no me juzga con respecto a otros, ¡ni siquiera juzga como lo hacemos los humanos!

Me pregunto si Dios está satisfecho conmigo.

Isaías dijo que Dios vería el resultado de haber afligido Su propia alma cuando muriera en la cruz por mí y por toda la humanidad, y sólo así estaría satisfecho. Mi pregunta es: «Dios mío, ¿estás Tú satisfecho conmigo?, ¿puedes Tú decir acerca de mí que la aflicción de tu alma valió la pena?»

Hay muchas frases en la Palabra de Dios que me gusta tomar como «resúmenes» del mensaje de Él para mi vida. Una de las que más me gusta adoptar es la que dice el profeta Miqueas, cuando menciona que Dios ya nos ha hecho saber lo que pide de nosotros: «ser justos, hacer misericordia y humillarnos ante nuestro Dios» (Miqueas 6.6-9). Si Dios ya me ha hecho saber lo que es bueno y lo que pide de mí, entonces yo quiero hacerlo, y esforzarme este día para agradarle, para que Dios se sienta satisfecho de mí.

Oración: Padre mío, sé lo que es bueno y sé lo que Tú deseas de mí, pues tu Palabra me lo ha revelado; sólo dame fuerzas y aliento para lograrlo, para ser de Tu agrado, para que realmente te sientas satisfecho de mí.

2 comentarios sobre “¿Satisfecho Conmigo?

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  1. Cada noche me pregunto si lo que hice ese día valió la pena. ¿Me he esforzado como Jesús lo hizo?, ¿Dí todo lo que tenía para dar? O viéndolo de éste modo: ¿El sacrificio de Jesús fue en vano?, ¿Soy digno de Él (aún sabiendo que jamás lo seremos)? Mi oración siempre es y será que Dios me permita vivir un día más para volverme «digno» de su amor. Esto me llena de ánimos para el día que acaba, y de esperanzas para el que comienza

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