Este lugar es “hogar”

Escrito por: Estela Reza / Trad, por: Erika Chaves

El lugar estaba frío. Todavía podía oler los pisos de madera fresca. La luz del sol que entraba en la casa trajo un poco de calor, pero ella aún sentía sus pequeños dedos temblando. Ella agarró con fuerza a la pierna de su padre mientras caminaban alrededor de las diferentes habitaciones. Este lugar se llamará hogar de ahora en adelante. El sol se ponía y la luna iluminaba la noche. Ella vio su respiración mientras dijo “Buenas noches mamá y papá”. Todavía era un lugar frío. Esa no era su casa. Ella se echó a llorar. Mamá y papá se sentaron con ella relajándola y reconfortándola mientras ella todavía deseaba ir a su casa. Aun gimiendo mientras trataba de contener las lágrimas que corrían por su rostro. Echaba de menos su casa. Cerró los ojos imaginando el lugar donde ella había bailado alrededor de la habitación con sus globos; ella amaba los globos y el baile. El lugar al que había llegado apenas unos días después de nacer. El lugar en el que experimentó la nieve por primera vez. Su escondite en el juego de “escondidas” ahora sería un secreto sólo para ella. En su memoria sería para siempre el día en que entró en la sala y vio a su padre ayudando a su hermana en matemáticas sentados en el suelo, mientras que su madre se sentó junto a su hermana mayor en el sofá de flores y su otra hermana estaba de pie delante de los altavoces cantando con su corazón afuera. Ellos la habían vuelto a ver y sonrieron, ella se sintió amada. Mientras se acordó de esa mentira en los brazos de sus padres, ella sonrió, abrió los ojos y vio su amor por ella. Ellos la apretaron con fuerza y le dijeron: “Pequeña, este lugar es para hacer nuevos recuerdos. Está esperando para que encuentres un nuevo escondite. Los pisos están ansiosos por sentir tus pequeños pies bailando alrededor con tus globos. Este lugar está a la espera para que sonrías y te sientas amada, de esa manera que haces para que nos sintamos amados cuando sonríes. Este lugar está a la espera de ser tu hogar”. Ella cerró los ojos y los apretó con más fuerza. Ella sintió las manos callosas de su padre tocándole la cara. Las manos que habían estado trabajando en la restauración de este lugar por semanas antes de que se mudaran ahí. Este lugar que fue abandonado y destruido, pero que durante muchos años había estado en construcción por el trabajo duro de su padre. Su corazón sintió las alas de un millar de mariposas mientras pensaba en el amor que su padre tuvo para restaurar un lugar para sus hijos llamado “hogar”. Un lugar que se consideraba feo y desolado se había transformado. Abrió los ojos. Él le sonreía. Ella puso su pequeña mano en la parte superior de su mano. Aun descansando en el regazo de su madre escuchaba sus corazones latiendo y la respiración. Su lloriqueo había cesado y las lágrimas se secaron. Ella miró a su alrededor en ese lugar, parecía tan grande y tan vacío. Ese lugar era todavía frío. Pero allí, en medio de ese lugar, era una niña que se sentaba en el regazo de su madre, de la mano de su padre con amor para dar luz al lugar más oscuro y calidez al lugar más frío. Ese lugar que fue restaurado para dar la bienvenida al amor. Ese lugar que continúa cambiando a medida que crecemos. Ese lugar que da espacio a aquellos que van sin rumbo. Ese lugar que tiene escondites para los nuevos juegos a las escondidas. Ese lugar que todavía tiene pequeños pies que bailan sobre el piso. Ese lugar que una niña vio una vez como un lugar extraño, es ahora una parte del hogar de su corazón. Ese lugar es un hermoso hogar.

 “Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; habiten en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, habitarán en ese hogar con mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, e hice un hogar en su amor”. Juan 15: 9-10 (El Mensaje)

estela

El Terraplén del Gigante, Norte de Irlanda

Fuente: http://estelareza.blogspot.ie/2014/11/this-place-is-home.html

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 19 noviembre 2014 en Familia, Fe y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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