Dara, el que sigue a Jesús

Recientemente uno de mis amigos y colegas, Rolf Kleinfeld, un misionero Nazareno ministrando en Camboya, escribió la siguiente reflexión. Mientras iniciamos el año 2015, vale la pena preguntarnos: ¿Qué significa verdaderamente estar identificado con Cristo, sobre todo en un contexto donde el cristianismo no es común?

Tenemos el privilegio, como parte de nuestra misión, de visitar a los pastores y congregaciones de toda Camboya. Cuando viajamos, normalmente tomamos uno de los pastores que conocen la zona. Tú podrías ver que a pesar de que Camboya es sólo del tamaño del estado de Missouri en los Estados Unidos, todavía no tenemos la misma infraestructura. Tenemos carreteras principales, pero la mayoría de las congregaciones están ubicadas en caminos de tierra.camino Camboya

Para llegar a esta congregación específica, viajamos por la carretera principal, salimos de la carretera principal para el camino de tierra, salimos de ese camino de tierra para llegar a otro camino de tierra, y luego otro y otro más, ¡hasta que finalmente nos dirigimos al camino de tierra en donde está la iglesia!

A medida que nos acercábamos al pueblo, nuestro pastor compartió que él no recordaba dónde Dara, el pastor que estábamos visitando, vivía. “¿En serio?”, pensé. “¿Y me lo dices ahora?” Me reí por dentro y pregunté: “Entonces, ¿qué debemos hacer Lokru (‘Lok grew’ = pastor)? Tendremos que preguntar a alguien cuando lleguemos al pueblo”.

El pueblo al cual estábamos entrando no era pequeño – es probable que tenga 70 a 100 familias. Y Dara es un nombre común, como José, Juan, Pedro o cualquier nombre que sea común en su área. Así, el plan de ir en automóvil a la ciudad y preguntar por Dara, no necesariamente parecía la mejor idea en ese momento. ¿Te puedes imaginar, manejando en un pueblo de 300 a 400 personas, haces una parada en el mercado para preguntar por Juan?

No tan rápido llegamos a la ciudad y nos encontramos con una señora saliendo del mercado. Llegamos a su lado, abrimos la ventana y preguntamos: “¿Puede decirnos dónde vive Dara?” Ella nos miró y dijo: “¿Dara el que sigue a Jesús?” 

Me volví y miré a mi esposa, Debbie, quien se limitó a sonreír también hacia mí. “Sí, Dara el que sigue a Jesús.” “Oh, él vive …”, dijo la mujer, y luego nos dirigió a su casa.

¿Cuál es la primera cosa que viene a la mente de la gente cuando escuchan mi nombre? ¿O cuando escuchan su nombre? ¿No le gustaría ser conocido como ese? “Scott, el que sigue a Jesús.” “Juan, el que sigue a Jesús.” Eso, amigos, es vivir una vida transformada. Así es como me gustaría ser conocido.

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 31 diciembre 2014 en El Misionero Nazareno, El Mundo Hoy, La Misión y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. bendiciones.

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