Una perspectiva cristiana de los desastres

UNA PERSPECTIVA CRISTIANA DE LOS DESASTRES (Estudio Bíblico)

*El siguiente estudio bíblico fue escrito por Dr. René Rivas, quien ministra en Guatemala actualmente.

Nota introductoria

Esta es la octava de ocho lecciones sobre desastres que escribí para ser publicados en un Manual de Capacitación, a editarse por Ministerios Nazarenos de Compasión.

Objetivo general de la lección 

Luego de esta lección el alumno podrá entender, desde la perspectiva bíblica, que los desastres siempre ocurren por una razón específica, y no necesariamente como un castigo de Dios. Asimismo, que los desastres nos dan la oportunidad de volvernos a Dios, y de mostrar nuestra compasión a los afectados.

Disaster response 1

INTRODUCCIÓN
No podemos dar una explicación fácil para cada desastre. En cambio, deberíamos buscar cuáles son los propósitos de Dios en cada situación distinta. A veces nos preguntarnos “¿Dónde está Dios en todo esto? ¿Por qué ocurrió y qué deberíamos hacer?” Necesitamos preguntarnos si realmente pasamos suficiente tiempo con las víctimas y si juntos hemos tratado de buscar la razón del desastre. En cada situación debemos preguntarle a Dios cuál es su propósito para ese evento.

La iglesia también debería tener cuidado de no explotar una situación de desastre. A no ser que Dios haya revelado claramente sus acciones a la iglesia, ningún dirigente cristiano tiene la autoridad de declarar que ese desastre en particular ocurrió como un castigo de Dios.

CÓMO ENTENDER LOS DESASTRES

En la Biblia se menciona variedad de desastres. Algunas veces encontramos explicación de la causa y otras veces no. En esta lección estudiaremos distintas causas de un desastre.

Los desastres como causa de relaciones dañadas
Muchos de los desastres que se mencionan en la Biblia no parecen ocurrir por una razón específica. En Génesis 3 leemos que, debido a que la gente le dio la espalda a Dios y quiso vivir a su manera, se quebrantaron las relaciones entre Dios y la gente, entre la misma gente, y entre esta y la creación. Por lo tanto, los desastres provocados por amenazas naturales o denominados “eventos imprevistos”, a menudo tienen como fundamento el pecado humano. Esto se debe a que las personas se han vuelto vulnerables por sus propias acciones y las de otras personas.

Los cristianos pueden verse afectados por los desastres tanto como cualquier otra persona. Los cristianos se enferman y mueren, tienen accidentes y pueden morir o perder seres queridos a causa de amenazas naturales. A pesar de que los cristianos estaremos seguros eternamente en las manos de Dios, porque en el cielo no habrá más muerte ni sufrimiento, ahora vivimos en la tierra y, por lo tanto, estamos propensos a sufrir las consecuencias del pecado.

Los desastres como juicio
La Biblia raramente menciona algún vínculo entre un pecado específico y los desastres. Muchos de los profetas proclamaron los desastres como una consecuencia de la adoración de ídolos.

Un ejemplo conocido de Dios enviando un desastre a manera de juicio es el diluvio en Génesis 6-8. Aquí, el diluvio es un juicio directo y universal a los seres humanos por su pecado. Luego del diluvio, Dios juró no enviar nunca más un desastre universal como tal sobre la tierra y su gente. Esto no significa que no habrá desastres naturales, sino que un impacto será limitado.

Los desastres como un llamado para volverse a Dios
Deuteronomio 28:15-68 es un ejemplo de Dios amenazando con un desastre para poder hacer un llamado a su gente de volverse a Él y obedecerle. En el libro de Jonás, leemos que Dios no destruyó la ciudad de Nínive como había amenazado hacer, porque después de la profecía de Jonás, la gente se arrepintió y se convirtió de su mal camino.

Aunque a veces Dios sí utiliza los desastres como juicio a las personas pecadoras, o para hacer que la gente se vuelva a Él, no debemos olvidar que algún día todos (aunque nunca seamos afectados por un desastre) seremos juzgados por Dios. Por lo tanto, los desastres nos pueden servir como un recordatorio del mundo desunido en el que vivimos y de nuestra necesidad de una relación restaurada con el Creador.

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(DANIEL MOREL/AFP/Getty Images)

¿Quién debe arrepentirse?
Lea Lucas 13:1-5. En este pasaje se menciona dos desastres. Uno es una masacre de la gente de Galilea. El otro es una torre que cayó sobre la gente de Siloé.
• ¿Las personas que murieron eran peores pecadoras que otras?
• ¿Qué punto está tratando de establecer Jesús en este pasaje?
• Con las palabras de Jesús en mente, ¿cómo debemos visualizarnos?
• ¿De qué manera esto hace una diferencia para nosotros si estamos tentados a decir que las personas afectadas se “merecían” un desastre específico?

Los desastres como una señal
La Biblia nos dice que los desastres continuarán durante el tiempo antes de que vuelva Jesús a restaurarse plenamente las relaciones.
Lea Mateo 24:3-8
• ¿Los desastres son una señal de qué?
• Jesús está diciendo que ocurrirán desastres antes de su regreso. Si nunca podemos completamente detener la ocurrencia de desastres, ¿debemos sentarnos y mirar? ¿Por qué no? ¿Cuáles pasajes bíblicos nos ayudan a llegar a esta conclusión?

NUESTRA RESPUESTA AL DESASTRE
Cuando ocurre un desastre, a veces no es fácil ver las cosas desde la perspectiva de Dios. Tal vez no seamos capaces de identificar por qué ocurre un desastre, pero siempre debemos estar listos para tomar alguna acción. Por ejemplo debemos:
• Confiar en que Dios sabe lo que está haciendo al permitir que ocurra el desastre, y puede traer el bien por medio de situaciones malas.
• Ver nuestro interior y evaluar nuestra relación con Dios. Debemos estudiar cuidadosamente de qué manera nosotros, nuestras iglesias y nuestras naciones están sirviendo o fallando a Dios, y buscas arreglar las cosas. Debemos volvernos a Él para ser perdonados por medio de Jesucristo.
• Ver de qué manera podemos ayudar a las personas afectadas por el desastre.
• Ver de qué manera podemos evitar que ocurran desastres en el futuro para reducir el sufrimiento innecesario. A menudo podemos hacer poco para evitar que ocurran amenazas, pero podemos reducir la vulnerabilidad de la gente a las mismas. Esto implica desafiar las relaciones dañadas o desiguales y defender los valores bíblicos de la compasión, la igualdad y la justicia.

Alegría frente al desastre
Los capítulos 1 y 2 de Habacuc describen una conversación entre el profeta y Dios sobre el futuro de la nación de Judá.
Lea Habacuc 3:1-2
• ¿Qué aprendemos sobre el carácter de Dios?
• ¿Cómo debe esto alimentar la manera en que oramos cuando estamos en situaciones difíciles?
Lea los versículos 3-15. Estos versículos describen en lenguaje poético la manera en que Dios ha demostrado su ira en tiempos anteriores.
Lea los versículos 16-18.
• ¿Cuál es la reacción de Habacuc ante el desastre que está aproximando?
– ¿Por qué Habacuc siente temor?
– Sin embargo, ¿por qué “espera pacientemente”?
– ¿Qué significa “alegrarse en el Señor”? ¿Qué relación tiene esto con el poder de Dios, como se manifiesta en los versículos 3-15?
• ¿Cómo nos relacionamos nosotros con la visión positiva de Habacuc en tiempos de dificultad?
• ¿Qué podemos aprender de este pasaje?
• ¿Se nos hace fácil “alegrarnos en el Señor” y confiar en Él en tiempos difíciles? ¿Cómo podemos animarnos los unos a los otros en este sentido?

Sirviendo a nuestras comunidades
Los cristianos son llamados por Dios a servir y bendecir a aquellos a su alrededor. Vea los siguientes pasajes bíblicos:
Mateo 5:13-16        Santiago 1:27
Marcos 6:35-44      Santiago 2:14-27
Lucas 10:25-38     1 Pedro 3:8-17
Juan 13:1-17          1 Pedro 3:10
Hechos 2:42-27     1 Juan 3:16-18
• ¿Qué están llamados a hacer los cristianos en sus comunidades?
• ¿Por qué están llamados a hacer estas cosas?
• ¿Qué actividades podría esto implicar a los desastres?
Lea Mateo 12:28-31; 1 Juan 4:10-21 y Mateo 5:43-45.
• ¿Cómo difiere la motivación cristiana de ayudar a los necesitados de la motivación de las agencias humanitarias seculares?

Miqueas 6:8 es una motivación clave tanto para llevar compasión después de haber ocurrido un desastre como para realizar esfuerzos por evitar que éstos ocurran. El Señor requiere:

Un compromiso con la justicia
A menudo los desastres son el resultado de la injusticia, como la codicia y la desigualdad. Por medio del trabajo en defensoría de derechos, los cristianos pueden desafiar estas relaciones injustas y lograr que las personas sean menos vulnerables a las amenazas.

Amor por la misericordia
Debemos tener compasión de los que están sufriendo. Debemos tener misericordia de las personas sin tomar en cuenta su cultura, religión, sexo, edad o habilidad, recordando que todas las personas tienen el mismo valor para Dios (Génesis 1:27).

La iglesia está en una buena posición tanto para ayudar en tiempos de desastres como para tomar acción para reducir la vulnerabilidad a las amenazas de las personas. Esto es así porque la iglesia existe a un nivel de base y sus miembros tienen una amplia variedad de habilidades y bienes. Las agencias cristianas de ayuda deben trabajar de cerca con la iglesia local, porque la iglesia local puede sostener el trabajo cuando la agencia de ayuda se retire.

La iglesia en Antioquía toma acción
Lea Hechos 11:27-30. Una profecía había predicho una gran hambre, y la iglesia en Antioquía decidió ofrecer ayuda a los cristianos en Judea.
• ¿Cómo respondió la iglesia a la gran hambre?
• ¿Qué podemos aprender del ejemplo de ayuda para la gran hambre que ofreció la iglesia de Antioquía?
• ¿Hay algo que podamos hacer ahora como preparación ante cualquier futuro aquí o en otro lugar?

Conclusión
A menudo los desastres hacen que la gente considere el significado de la vida, y causan que la gente encuentre entendimiento y consuelo espirituales. La gente se hace preguntas como: “¿Qué ha ocurrido?” “¿Por qué ha ocurrido?” “¿Existe un Dios amoroso?” “¿Por qué Él no lo evitó?” A menudo Dios utiliza esos acontecimientos en las vidas de las personas para cambiar corazones, mentes y vidas.
• ¿Deben los desastres cambiar el modo en que realizamos nuestro trabajo? ¿Por qué?
• ¿De qué manera evitamos tomar ventaja de la vulnerabilidad de las personas?
• ¿Debemos esconder el hecho de ser cristianos cuando estamos distribuyendo ayuda? Debemos proveer ayuda a toda persona afectada, sin importar su creencia religiosa. Esto se resalta en el Código de Conducta de la Cruz Roja, de aceptación internacional.
• ¿Cómo disuadimos a la gente de pensar que únicamente ayudamos a cristianos?

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 8 junio 2016 en Otro. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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