Reflejando a Cristo: Un constructor estratégico de equipo

Escrito por: Howard Culbertson

Baptism siteNo mucho después del bautismo de Jesús en el río Jordán (foto izquierda), Él llamó a 12 como Sus “discípulos.” Los elegidos no iban a ser simplemente seguidores o una “agrupación”. La elección de ellos fue un movimiento intencionado, estratégico de parte de Jesús.

Durante los tres años del ministerio de Jesús en la tierra, aquellos hombres fueron su equipo ministerial. Mientras viajaban alrededor, les enseñó y les fue mentor. En medio de ministrar a las multitudes, Jesús se dio a sí mismo a estos 12 hombres. Tenía una misión a largo plazo para estos hombres, una misión que continuaría después de que subiera a los cielos.

Aquellos discípulos pudieron observar de cerca a Jesús como Él modeló la enseñanza, la predicación y el ministerio integral. Cada día de reposo Él asistió a servicios de la sinagoga con ellos. Los animó. Él los reprendió. Habló con estos 12 hombres acerca de las relaciones. Él oró por ellos. Planteaba preguntas para ayudarles a procesar sus enseñanzas. Él respondía a sus preguntas.

Esos 12 hombres recibieron en su servicio mismo, la inducción del puesto de trabajo de Jesús. Él les dio responsabilidades. Los envió de dos en dos y luego los ayudó a reflexionar a su regreso. Él lanzó una visión para el futuro, un futuro en el que ya no estaría físicamente presente con ellos.

Un poco de una estructura surgió incluso en un grupo pequeño. Tres de ellos se convirtieron en una especie de “consejo ejecutivo.” El grupo tenía un tesorero. Tres años llenos de acontecimientos y no mucho tiempo antes de su ascensión, Jesús les dijo a esos 12 hombres, “Como el Padre me envió, también yo os envío” (Juan 20:21). Y ellos fueron, llevando el evangelio más allá de las fronteras de Israel y empujando hacia los extremos del mundo conocido.

Los misioneros globales deben seguir el ejemplo de la construcción estratégica del equipo de Jesús. De hecho, el ejemplo de Jesús dio forma a la estrategia que el apóstol Pablo empleaba en su trabajo de plantación de iglesias en el borde norte del Mar Mediterráneo.

De seguro, los misioneros sienten una carga para anunciar el Evangelio a tantas personas perdidas como sea posible. También queremos llamar a los creyentes a una vida de santidad. Sin embargo, si queremos seguir el ejemplo de Jesús, ¿no deberíamos ser constructores estratégicos del equipo? ¿No deberían los misioneros seguir el modelo de Jesús y formar equipos de discipulado y plantación de iglesias para llevar adelante el trabajo mucho más allá de que misioneros extranjeros hayan re-desplegado en otro lugar?

Publicado originalmente en: http://engagemagazine.com/content/reflecting-christ-strategic-team-builder

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 6 junio 2016 en Biblia, El Misionero Nazareno, Liderazgo y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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