Cumpliendo la Misión en las Áreas Urbanas

Por: Rev. Scott Armstrong

Versículo clave: Además, busquen el bienestar de la ciudad a donde los he deportado y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad” Jeremías. 29:7 NVI.

¿Sabías que 4.400 millones de personas en todo el mundo viven en ciudades? Para 2050, la población urbana se duplicará con creces, en ese punto 7 de cada 10 personas vivirán en ciudades. Mega ciudades como Tokio, Sao Paulo y Londres reciben mucha atención, pero también pensemos en ciudades de nuestra región como la Ciudad de México, Managua, Puerto Príncipe y Kingston.

Es cada vez más vital que las iglesias descubran cómo ministrar de manera creativa y efectiva en las áreas urbanas.

El profeta Jeremías se encuentra justo en medio de un momento desgarrador en la historia de Israel. Habían sido deportados por la fuerza de Jerusalén al epítome del mal: Babilonia (v.4). Seguramente el Señor querría que preservaran su cultura y se mantuvieran alejados de todos los babilonios pecadores, ¿verdad? Y seguramente esto sería sólo una estancia de corta duración antes de que pudieran volver a la normalidad, ¿cierto?

El mensaje de Dios para ellos es impactante. Los israelitas debían construir casas, plantar jardines y establecerse (v. 5). Sus familias estarían allí por generaciones (v. 6). ¡Lo más importante es que no debían ver a su nueva comunidad como el enemigo sino interceder por ella y buscar su bienestar!

Nuestra tendencia como Iglesia es ver la ciudad que nos rodea como una cueva de pobreza, crimen y violencia. Esas cosas existen y, de hecho, deberíamos lamentarlas y tratar de encontrarles soluciones. Sin embargo, Dios ama la ciudad. Dios. AMA. La ciudad. Y tal como los israelitas en 586 a. E.C., hemos sido enviados a la ciudad donde vivimos hoy con un propósito.

¿Cuándo fue la última vez que clamaste al Señor por tu ciudad?

Oración: Padre, admito que hay partes de mi ciudad que preferiría evitar, pero sé que me tienes aquí por una razón. Trae paz a mi ciudad. Y úsame para que eso suceda.

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