Caminando Hacia la Cruz

CAMINANDO HACIA LA CRUZ

Por: Raphael Rosado

Jesús les preguntó: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Pedro respondió: “Tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente” (Mt. 16:15-16).

Esta verdad por importante que sea no significa que nuestro único propósito en la vida sea conocer a Jesús y aprender de memoria sus palabras como hacemos en la escuela.  Me atrevería, incluso a decir que Jesús espera más de nosotros que una relación personal.  Jesús quiere que seamos más como él cada día.  En 1 de Corintios 11:1, Pablo nos recomienda: “Sed imitadores de mí como yo de Cristo.”  Jesús no es solo nuestro Dios, sino también nuestro modelo.

La pregunta obligada que muchos se estarán haciendo es: ¿Cómo puedo yo parecerme a Jesús?  Solo existe una manera: caminando con él.

Caminar hacia la cruzDéjame darte un ejemplo: Ningún ser humano nace sabiendo hablar y caminar.  Sin embargo, nunca he visto una escuela para enseñar a los bebés estas destrezas. Aun así, la mayoría de nosotros camina y habla.  ¿Cómo es que aprendemos sin que nadie nos enseñe? Sencillo – observando e imitando a otros.  No es casualidad que los niños aprendan el idioma del país en que viven.  En algún sentido somos imitadores por naturaleza. Y si hemos de imitar, ¿Quién mejor que Jesús para modelar nuestro carácter?

Me entristece mucho cuando observo nuestra incapacidad de identificarnos con nuestro prójimo y amarle como Jesús nos amó.  Hemos estado imitando el modelo equivocado.  Habiendo recibido los beneficios de la cruz, hemos ignorado lo que la cruz exige de nosotros.

La temporada de Cuaresma es el periodo ideal para que comiences un recorrido por la vida de Jesús a través de los evangelios. Para que camines en su compañía, desde el pesebre hasta la cruz. Para que observes con detenimiento cada uno de sus actos, sus palabras, sus sentimientos.  Llora con él frente a la tumba de Lázaro, enójate junto a él frente a los mercaderes del templo, acompáñale en su soledad en Getsemaní, vive el dolor en sus palabras desde la cruz mientras moría por tí.  Pero sobre todas las cosas, experimenta de primera mano el profundo amor que te demostró en la cruz.

Es solo cuando nos atrevemos a recorrer el camino que llevó a Jesús a la cruz, que realmente entendemos cuanto él nos amó.  Por experiencia, sé que es imposible conocer el amor de Jesús y no ser transformado por él.  Al observar detenidamente al Jesús que se sacrificó por nosotros en la cruz, aprendemos la destreza más maravillosa de la vida, la de amar como el amó (Juan 15:12).  ¡Señor Jesús ayúdanos a tener el valor de caminar contigo a la cruz y ser más como tu cada día!

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Raphael Rosado es miembro del Distrito Oeste de Puerto Rico.  Ha ocupado múltiples posiciones dentro de la JNI a nivel Local y Distrital, incluyendo Presidente de JNI local de 2003 a 2005 y Presidente de JNI de Distrito de 2012 a 2014.  Además, ha desarrollado un Ministerio como Predicador a través del Distrito Oeste de Puerto Rico.

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