¿Hay Vida Después del Nacimiento?

EpisodeFullPicture_1074_GemelosEnVientreEn el libro Our Greatest Gift, Henri Nouwen cuenta una parábola de fe y esperanza. Él se imagina que gemelos–hermano y hermana–están hablándose en el vientre de su mamá.  Publicamos este relato en este blog hace seis años, pero lo publicamos nuevamente debido al hecho de que descubrimos que una historia muy parecida y más desarrollada fue escrita por Pablo J. Luis Molinero en su libro Morfogenia, con el título “Chico y Chica”.  Queremos que Molinero reciba el crédito merecida también.  ¡Disfruta!

La hermana dijo al hermano, “Yo creo que hay vida después del nacimiento.”

Su hermano protestó apasionadamente. “No, no, no hay nada más que esto. Este lugar es un lugar muy cómodo y oscuro, y no tenemos nada más que hacer que sólo sostenernos por el cordón que nos alimenta.”

La niña insistió, “Tiene que haber algo más que este lugar oscuro. Tiene que haber algo más, un lugar con luz donde hay libertad para movernos.” Todavía no podía convencer a su hermano gemelo.

Después de un momento de silencio, la hermana dijo, “Tengo algo más que decir y no creo que vayas a creerlo tampoco, pero creo que hay una madre.”

Su hermano se enfureció. “¡Una madre!” él gritó. “¿De qué estás hablando? Nunca he visto a una madre y tampoco tú. ¿Quién puso esa idea en tu mente? Como te dije, este lugar es todo lo que tenemos. ¿Por qué siempre quieres más? Además, este lugar no está tan mal. Tenemos todo lo que necesitamos, entonces estemos contentos.”

La hermana se abrumó con la respuesta de su hermano y por buen rato no se atrevía a decir nada. Pero no podía dejar sus pensamientos, y como sólo tenía a su hermano gemelo con quién hablar, por fin dijo, “¿No te sientes los apretones de vez en cuando? Son muy incómodos y aun a veces dolorosos.”

“Sí,” él respondió. “¿Qué hay de especial en esto?”

“Bueno,” la hermana dijo, “Yo pienso que estos apretones están allí para alistarnos para un mejor lugar, mucho más bello que este, donde vamos a ver a nuestra madre cara a cara. ¿No crees que eso es emocionante?”

El hermano no respondió. Estaba harto de las tonterías de su hermana y se sentía que la mejor cosa fue sencillamente ignorarla y esperar que le dejara en paz.

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 15 julio 2015 en Fe, Vida Devocional y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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