¡Paciencia!

Alejandra García de Guatemala, sirviendo como misionera voluntaria en Génesis, para la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana; escribió una hermosa reflexión que quiero compartir contigo para que te ayude a crecer, tanto como a mí.

11403149_1110126909002349_4527314134720219218_nHace un par de años inicié a cultivar orquídeas en casa, me encanta el proceso desde que se siembra, hasta que llega a florecer.
La primera vez que trasplanté una Orquídea, estaba tan feliz, preparé bien la maceta y la sembré. Al pasar los días y después semanas, no veía ningún cambio…  Pensé: “Creo que hice algo mal”; la saqué de la maceta y al verla, en lo profundo tenía un pequeño puntito blanco, donde estaba saliendo una raíz, me emocioné y rápidamente la volví a sembrar, pero al moverla, una planta ya no pega, y se seca, y eso pasó con mi orquídea. 
Después de varias semanas perdidas en ese proceso, nuevamente volví a sembrar… Pero esta vez hice algo diferente, ya no la toqué, aunque por fuera no veía ningún cambio, esperé y esperé. Al cabo de unos meses, dio su primer retoño, sus hojas salían a flote. 
Ahora me preguntaba ¿cuándo daría flor? Pero eso fue más lento aún, meses y meses pasaron… Al cumplir un año, nació su primera flor, me sentí feliz, pues era la primera que sembraba. 

1546116_924129787602063_2002416783475585100_nTodo este proceso, me recuerda la paciencia que debemos tener cuando esperamos la voluntad de Dios. Muchas veces queremos solucionar las cosas con nuestras propias manos y lo más seguro es que como yo, al arrancar la orquídea, echamos a perder lo que Dios estaba haciendo. Aunque nosotros no podamos verlo, el Señor está trabajando, aún en medio de situaciones difíciles.

Hemos de pasar por muchas cosas, para que nuestra fe sea probada y con ello aprender a tener paciencia y la paciencia hace que confiemos plenamente en El Señor. 

Con mis orquídeas aprendí a tener paciencia en su cultivo y que al año nacen unas hermosas flores, las cuales lamentablemente sólo duran un mes. Pero cuando caminas por fe y aprendes a tener paciencia confiando en que Dios obrará a su tiempo, es lo más hermoso que se puede experimentar. Y lo mejor es que sus bondades y promesas no tardan un mes, ¡sino son eternas!

René Gutiérrez, misionero voluntario en Veracruz, México agrega: “como biólogo comprendo este proceso y hay mucha sabiduría en la naturaleza, pero también, lo entiendo como misionero voluntario… ¡Grande es Dios y asombrosas son sus obras llenas de sabiduría y poder!

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Santiago 1:2-4

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 13 julio 2015 en El Misionero Nazareno, Fe, Liderazgo y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Fanny Santamaria

    Muy linda la reflexión.

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