Dios quiere cambiar al mundo, por lo que antes debe cambiarnos a nosotros

Escrito por: Gregory Crofford*

trapeadorA los 16 años tuve mi primer empleo, trabajando en el departamento de productos de una tienda de comestibles. Una noche mi jefe me pidió trapear la habitación trasera. Yo hice el trabajo de la mejor manera que pude, pero él estaba insatisfecho. Cuando ya habían pasado varias noches, él me pidió mostrarle cómo lo había hecho y me dijo: “Greg nunca limpiarás el piso con un trapeador sucio metido en agua sucia. Tú solo vas a extender la suciedad alrededor”. La noche siguiente cambié la cabeza del trapeador sucio por uno limpio y frecuentemente cambiaba el agua. ¡Fue un éxito! El piso estaba limpio y mi jefe estaba feliz.

Observando la iglesia de hoy, a veces pienso acerca de trapear pisos. Hemos entendido que la transformación del mundo no es una distracción de la obra del evangelio. Es la obra del evangelio. Pero a menos que reconozcamos que Dios debe transformarnos a nosotros primero, entonces nos arriesgamos a ser solo trapeadores sucios empapados de agua sucia, esparciendo el sucio alrededor y sin ningún cambio. ¡No podemos asumir que porque los individuos han pasado toda su vida en la iglesia ellos han en encontrado el Cristo vivo que cambia vidas! Cada uno de nosotros debe decidir seguir a Jesús. El perdón y la pureza son accesibles, pero cada uno de nosotros debe reconocer nuestros pecados y hacer las paces con Dios por medio de Jesucristo (Romanos 5:1). El apóstol Pablo nos desafía a cada uno de nosotros:

Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.  No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:1-2)

La clave para que cambie el mundo es permitirle a Dios a través del Espíritu Santo cambiarnos a nosotros antes, y entonces, invitar a otros a acompañarnos mientras seguimos a Jesús. Discípulos semejantes a Cristo hacen otros discípulos semejantes a Cristo. Dios quiere cambiar al mundo, por lo que Él nos cambia a nosotros primero.

*Gregory Crofford (Universidad de Manchester, Inglaterra, 2005, 2008) es un anciano ordenado en la Iglesia del Nazareno. Es Coordinador de Educación y Desarrollo Ministerial para la Región de África (Iglesia del Nazareno).

Tomado de: http://gregorycrofford.com/2015/08/08/persons-transformed-making-christlike-disciples/

3 comentarios sobre “Dios quiere cambiar al mundo, por lo que antes debe cambiarnos a nosotros

Agrega el tuyo

  1. que bonita reflexion la verdad es que nos hace falta mucho de eso es por ello que debemos dejar que El Espiritu Santo sea quien llene nuestras vidas y poder ir y predicar el evangelio con poder por que El nos ha llenado primero
    de bendicion

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: