Consuelo Ofrecido

“Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados” (Isaías 40:1-2).

Entre los capítulos 39 y 40 del libro de Isaías, podemos notar una transición. De los capítulos 1 al 39 Dios le advierte al pueblo de Dios que necesitan cambiar sus caminos o serán deportados al exilio. ¿Conoces el final? Bueno, no cambiaron sus caminos. Sí, se fueron al exilio.

Dios les dio generaciones para arrepentirse, pero no escucharon sus advertencias. ¡Su desobediencia pecaminosa se agravaba! Se esperaría que la reacción de Dios fuera un frustrado: “¡Te lo dije!”. Ciertamente se lo merecían.

Sin embargo, donde es esperado el castigo, es ofrecido el consuelo. Donde se merecen palabras duras, la ternura es, en cambio, la respuesta. Donde se justifica el juicio, el perdón se extiende.

Es asombroso. Y es suficiente para hacerte empezar a creer que Dios los ama—y nos ama—a pesar de nuestra desobediencia.

pexels-photo-226616.jpeg

No importa lo que hayas hecho y no importa lo que hayas escuchado antes, la invitación está vigente hasta hoy. Consuelo, ternura y perdón siguen siendo ofrecidos. ¡Acéptalos ya!

*Este mini-devocional fue escrito para la aplicación de la Juventud Nazarena Internacional (JNI) de la Región Mesoamérica. Les animamos a descargar y usar esa app, a través de la cual se estarán compartiendo pensamientos devocionales cortos como éste (escritos por varios líderes).

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 30 abril 2018 en JNI, Liderazgo, Vida Devocional y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Wendi S. Aquino

    Amen, cuando se perdona el amor florece !!! Cuando Dios nos perdona olvida nuestras transgresiones y nunca más se acuerda de ellas, así nosotros cuando perdonemos debemos olvidar el daño causado, y al mismo tiempo como lo dice aya arriba el consuelo y la ternura no deben faltar ….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: