4 Fases que enfrentarás después de un viaje misionero

Esta semana tenemos el gusto de recibir a nuestros primeros misioneros de Génesis para un retiro de re-entrada después de dos años de servicio en el campo misionero.  ¿Qué significa re-entrada? Este artículo y el que sigue te dará una idea.  Ellos han sido valientes y han plantado iglesias. Estaremos publicando algunos testimonios en las siguientes semanas, pero primero queremos ayudarles mientras ellos regresan a sus casas.  Esperamos que aprendas también después de leer estos artículos de CJ y Teri Palmer en www.preparemymission.com.  Y oremos por los misioneros quienes están volviendo a una normalidad no tan ‘normal’.

Escrito por: CJ Palmer

4Todos decimos lo mismo después de llegar a casa de un viaje misionero: “Recibí más de lo que di.” Lo que queremos decir es que nos vimos más impactados por el viaje, que incluso más que la gente que nos propusimos impactar. ¿Qué dejó el impacto? No importa dónde viajaste, por lo general es una combinación de cuatro elementos: la pobreza intensa, alegría increíble, cultura única, y un Dios poderoso.

Estos elementos crean una única experiencia de “reingreso” de 4 fases después de llegar a casa de su viaje. Estas fases son normales (y saludables); no trates de evitarlas. Abraza las fases y entiende que pueden hacer crecer tu madurez y tu fe.

Fase 1: Agotamiento

¡Whoa! Usted acaba de llegar a casa después de un viaje de misión de dos semanas. Usted ha viajado 5.000 millas, cavó un pozo, pintó una escuela, jugó con los niños, se quedó hasta tarde, despertó temprano y cruzó 5 zonas horarias.

Es tiempo para una siesta.

El agotamiento es normal. En esta fase es importante darse uno o dos días para recuperarse del viaje después de llegar a casa. Si puedes, quédate en casa en vez de la escuela o el trabajo y da a tu mente y cuerpo la oportunidad de ponerse al día con todo lo que has experimentado.

Fase 2: Depresión

Después de un día o dos, el agotamiento por lo general se convierte en depresión. Esta depresión generalmente se deriva de lo que encontró en el extranjero. Tal vez encontraste la alegría en medio de la pobreza y la paz a pesar de las circunstancias difíciles. No importa lo que experimentaste, la gente en casa “simplemente no lo entiende.” Tú quieres volver. La sensación de que la vida está a punto de “volver a la normalidad” es deprimente.

En esta fase es importante recordar que mientras la vida sigue y vuelve a la normalidad, no tienes que volver a la normalidad. El Dios que te dio esas sensaciones increíbles y experiencias en el extranjero es el mismo Dios en casa.

Fase 3: Frustración Cultural

La realidad es lo que tenemos en frente. La gente en casa no van a entender lo que has visto y experimentado. Es frustrante. Lo que es aún más frustrante es que nuestra cultura no parece importarles. No parece que haya nadie que se preocupe por los huérfanos que has visitado en Nicaragua o el agua potable para la tribu que has visitado en Etiopía.

En esta fase es crucial recordar que tu viaje abrió tus ojos, no los ojos de los demás. Eres responsable de la forma en que vives de ahora en adelante, no todos los demás. Esperemos que en respuesta a que vives una vida cambiada por lo que experimentaste, tus amigos y familia se darán cuenta y querrán acompañarte. Sin embargo, tratar de cambiar todo el mundo tan pronto como llegues a casa sólo terminará en frustración y decepción.

Fase 4: Resolución

Estás de regreso en la escuela o el trabajo, y las cosas finalmente se han establecido. En esta fase se resolverá la tensión que has experimentado en el último par de fases en una de dos maneras. Ya sea que “olvides” lo que Dios ha revelado por reanudar tu rutina normal, o vas a implementar un cambio.

Es vital resistir la tentación de dejarse simplemente volver a la normalidad. No tienes que ir a África o iniciar una organización sin fines de lucro durante la noche, pero sí es necesario hacer algo. ¿Recuerdas esas increíbles experiencias y sentimientos de tu viaje? No los dejes ir. Que te motiven a vivir de otra manera.

Vive intencionalmente

Vivir de manera diferente significa vivir intencionalmente. No tienes que estar en un país en desarrollo para vivir intencionadamente, tampoco. ¿Qué medidas puedes tomar para cambiar la forma en que vive en el hogar, la escuela y el trabajo? Tu viaje misionero fue un regalo. Sería una pena desperdiciarlo, ¿no? Ora constantemente a medida que moldeas tu camino por estas cuatro fases, y pídele a Dios que te muestre cómo Él quiere que vivas intencionadamente en el futuro.

Publicado originalmente en: http://preparemymission.com/4-phases-everyone-goes-through-after-an-international-mission-trip/

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 25 abril 2016 en El Llamado, El Misionero Nazareno, La Misión y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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