He estado un poco preocupado en estos días. He estado viendo que el programa de misiones está bien en nuestros países; personas están ofrendando y dando a las misiones, apoyando algunos ministerios y misioneros, etc. Pero me preocupa cuando este involucramiento en algo lejos llega a ser la única forma para algunos cristianos de llegar a cumplir la Gran Comisión.
Es mucho más fácil entregar dinero para resolver un problema. Es mucho más fácil apoyar a los misioneros que hacer su labor en su propio vecindario. De hecho, es mucho más cómodo compartir el evangelio y amar a la gente estando en un viaje misionero en otro país con personas que nunca van a volver a verle que arriesgarse en hacerlo a tu amigo o tu vecino. Escucha las palabras de un autor, A.W. Tozer, quien se ha dedicado a la formación espiritual y la evangelización de la Iglesia. Y por favor ofrece tu comentario si deseas después.
“La idea del amor es una cosa hermosa mientras no demanda que lo pongamos en práctica con alguna persona específica. En ese caso llega a ser una molestia. Muchos cristianos aman misiones extranjeras y no pueden llegar a amar a los extranjeros. Aman a los chinos en Hong Kong y están dispuestos para dar generosamente para enviar a alguien para convertirles, pero nunca intentan convertirle cuando está presente en una lavandería en la Calle Principal.”
Es muy cierto este mensaje. Cuanto estamos dispuestos a dar?.En una ocasion una persona hacia este comentario . Creo q es muy bueno, porque 1a. Cor. 13 dice que el amor todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta (sufre), el amor nunca deja de ser.
Estoy en jovenes en mision, estoy feliz, doy gracias a Dios por esta oportunidad. Se que me espera mucho por hacer en la jornada de mi vida. Creo que Dios espera mas de nosotros, no solo servir por un periodo de tiempo, sino toda nuestra vida. No nos cansemos de compartir el mensaje de amor, de Salvacion.
Mientras leía este artículo, mi espíritu fue confrontado y mi corazón golpeado. Porque está en todo lo cierto, también me ha llenado de preocupación porque en algún tiempo o en este, la iglesia se acostumbre solo a cooperar y no a evangelizar sus alrededores. Y creo que es importante enfatizar también eso. En lo personal, enfatizamos los dos asuntos, porque siempre hemos dicho que «todos somos misioneros» y que «no vendrá otro misioneros hacer la labor que nos corresponde, con nuestros amigos cercanos, familia, trabajo, vecinos y a cuantos topemos en la calle, es nuestra responsabilidad de evangelizar» , ya que «nadie vendrá y ni sabrá hacer lo que a nosotros nos corresponde».
Dios les bendiga y sigamos a delante. Mientras que aquí no dormiremos, sino que cuanto más echaremos ganas y esfuerzo para no perder el verdadero propósito de la Gran Comisión: «… hacer discípulos a la imagen de Cristo».