*En las próximas entradas voy a publicar extractos del Reporte de los Superintendentes Generales en la Junta General hace dos semanas en Lenexa, Kansas, EEUU. Creo que es sumamente importante leer y recibir estas palabras para que nos ayuden en nuestras vidas y ministerios. Si quieres todo el reporte en español, haz clic acá: Reporte JSG Febrero 2010.
No habrá discípulos semejantes a Cristo sin que haya “un nuevo corazón y un nuevo espíritu.” Aunque la Biblia claramente nos comunica que todos hemos de crecer en gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Cristo Jesús, el punto de partida para este peregrinaje es el momento en que recibimos un nuevo corazón y un nuevo espíritu.

El aceptar por fe este regalo de la gracia de Dios y el seguirle a Cristo puede ser una decisión costosa. Con profunda tristeza les informo que en los últimos cinco años han habido 47 mártires nazarenos. En una sola nación fueron destruidas 30 iglesias por incendio; y fueron asesinados dos pastores y nueve laicos.
Sin embargo, en medio de esta devastación, se han plantado 54 iglesias nuevas en esta misma nación. Es como si de entre la muerte naciera vida. No siempre sabemos cómo obra el Señor—simplemente sabemos que Él sí está obrando. Aun en medio de las circunstancias graves que enfrentan nuestros hermanos y hermanas cristianas en Haití, Dios está obrando.
Esta misión de hacer discípulos semejantes a Cristo en las naciones, necesita ser comprendido dentro del contexto de nuestro propósito como Iglesia del Nazareno, puesto que hay muchas denominaciones que comparten una misión semejante. Nuestro testimonio hace énfasis en lo siguiente:
- El dar a conocer a todo pueblo la gracia transformadora de Dios, hecha disponible a cada persona, por gracia, y por medio de la fe.
- La proclamación a todo creyente, de la doctrina y la experiencia de la entera santificación, animándoles y nutriéndolos dentro de la comunidad cristiana, hacia una entrega de su voluntad a la voluntad y a los propósitos de Dios. Sin este mensaje no tenemos nosotros una misión—sin esta misión no tenemos un mensaje.
- La incorporación de creyentes al compañerismo y a la membresía de la vida congregacional.
- El equipar para el ministerio a todos los que responden en fe.
- El enviar/comisionar a discípulos semejantes a Cristo quienes se reproducen como discípulos—en pro de la misión.
- Que la meta primordial de la “comunidad de fe” es de presentar a todos—estén en Haití u Holanda, Corea del Sur, el Congo o California—completos en Cristo en el día final (Colosenses 1:28).
estoy oracion por la necesidad del mundo para que el mundo se convierta a Cristo Jesus, para la solucion individual de sus conflictos
buena noticia para nosotros.
para poder aportar
gracias
Gracias, Óscar, por estos datos…
Nos servirán de mucho!!
excelente material, porque nos mantiene informados a los nazarenos.