Celebración de Disciplina

Hace poco tuve el privilegio de enseñar un curso sobre “La Formación Espiritual del Adolescente y Joven” en Baja Verapaz, Guatemala.  Uno de los ensayos que algunos estudiantes tuvieron que escribir trataba con el libro Celebración de Disciplina por Richard Foster.  Acá reproduzco algunos extractos de uno de los mejores ensayos que recibí, escrito por Daisy Hernández Ixcopal.  Espero que esta reflexión te haga pensar en la importancia de desarrollar estas disciplinas espirituales en nosotros y en nuestros jóvenes.  ¿Cómo podemos vencer el pecado y cambiar nuestros entornos son una base de formación espiritual en nuestro caminar diario?

Cuando pensamos en la palabra “disciplina” es raramente una de nuestras palabras favoritas. Nos invoca imágines de castigo o de tiempos difíciles. Sin embargo cuando hablamos de la disciplina en relación a la vida espiritual, se ve claramente que la palabra viene siendo semejante a la palabra “discípulo.” Un discípulo de Cristo es una persona que sigue a Cristo y que en el proceso aprende de Él. El proceso del aprendizaje por un discípulo se trata no tanto de adquirir información como de adquirir la transformación de la vida como resultado de la relación. Para un discípulo el proceso de transformación siempre tendrá disciplinas espirituales.

Aunque el término “disciplinas espirituales” no está en la Biblia, el concepto por cierto sí está. Pablo le escribió a Timoteo y le instruyó a él “Rechaza las leyendas profanas y otros mitos semejantes. Más bien, ejercítate en la piedad, pues aunque el ejercicio físico trae algún provecho, la piedad es útil para todo, ya que incluye una promesa no sólo para la vida presente sino también para la venidera” (1 Timoteo 4:7-8). Pablo usa la palabra “ejercitar” en una manera en que sus lectores entenderían claramente.

Nuestra meta en la vida cristiana no es que seamos reconocidos por nuestras disciplinas. ¡Queremos ser cambiados! ¡Queremos ser como Jesús! ¡Nuestro deseo es de acercarnos a Él para experimentar su vida obrando en nosotros! Las disciplinas nos ayudan a lograr esa meta. Muchos cristianos están llenos de muy buenas intenciones. Salimos de la iglesia los domingos con la intención de vivir mejor esta semana. “Quiero leer mi Biblia más.” “Quiero orar más esta semana.” Magníficas intenciones. Pero si no nos entrenamos, y continuamos a entrenarnos en una vida consagrada, no lo podremos hacer. No es necesario que tengamos una lista estricta y autoritaria de las disciplinas espirituales. No es necesario que inmediatamente tratemos de emplear a todas en nuestras vidas. Lo que sí es crítico por nuestro bien estar espiritual es que sí empecemos a entrenarnos por la vida sagrada como Pablo le escribió a Timoteo.

Eso no va a pasar porque estemos de acuerdo con unos sermones o con unos artículos que hemos leído. Solo ocurre cuando entregamos nuestras vidas a las manos de Dios a través de Su Espíritu y dejamos que Él empiece el proceso de entrenamiento, mostrándonos los primeros pasos que debemos tomar en esta aventura de hacernos más como Cristo, un proceso aventuroso que dura por toda la vida.

En conclusión, las disciplinas espirituales  muestran nuestra autentica adoración ya que en ella descansa el fundamento  de nuestra relación personal con el Señor. Al entrar nosotros al mundo de las disciplinas espirituales, siempre habrá el peligro de convertirlas en leyes, por lo consiguiente tengamos el sumo cuidado de practicarlas de una manera variada y dinámica. Jesucristo prometió ser nuestro maestro y guía. No es difícil oír su voz. No es difícil entender sus instrucciones. Si queremos ser aprobados por Dios,  cuidemos nuestra relación con él. Ejercitémonos diariamente con ejercicios espirituales presentando nuestro cuerpo en sacrificio vivo santo y agradable al Señor.

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 27 octubre 2014 en Fe, Libros y Textos, Liderazgo y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Sigo leyendo acerca de esto, y me sigue desafiando.

    Así es, amigo Scott:
    Nadie nos recordará por nuestras buenas intenciones, al menos que estas se conviertan en obras.

    Un abrazo ~

    Yeri Nieto

  2. Sigo leyendo acerca de esto, y me sigue desafiando.

    Así es, amigo Scott:
    Nadie nos recordará por nuestras buenas intenciones, al menos que estas se conviertan en obras.

    Un abrazo ~

    Yeri Nieto

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