Hay espacio en mi corazón

Crocker_Gustavo-6249_r_For_PrintEscrito por: Gustavo Crocker / Trad. por: Erika Chaves

Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada…” (Lucas 2: 7 NIV).

Mientras yo estaba visitando a una de las islas del Caribe este año para celebrar la ordenación de varios hombres y mujeres en el ministerio, no pude dejar de notar que eran los primeros días de noviembre y las tiendas ya estaban decoradas para Navidad.

“La gente se prepara para la Navidad antes de tiempo porque hay mucho que hacer, lugares para ir, y presentes para comprar”, dijo el mandatario local, quien notó mi sorpresa al ver qué tan temprano la gente se prepara para la Navidad en su país.

Empecé a pensar que tal vez esta preparación temprana en muchos lugares no tiene tanto que ver con el nacimiento de Cristo como con el ajetreo que hemos hecho. Reflexioné sobre las muchas familias que han llenado sus agendas con planes de vacaciones, visitas familiares, viajes a los centros comerciales, y otras actividades relacionadas que hacen en esta temporada festiva. Sin embargo, muchas personas sólo han utilizado el nacimiento de Cristo como una excusa (aunque una buena) para reunirse, dar regalos a nuestros seres queridos y extender los días festivos. Nuestras vidas y horarios se han vuelto tan llenos que nos queda muy poco espacio para Jesús.

Al mismo tiempo, esta temporada trae buenos recuerdos de mi infancia en la iglesia local que visitábamos. Recuerdo haber pasado semanas en preparación para las obras de Navidad y los musicales. Pero debido a las limitaciones de nuestro entorno pobre, que no tenía la expectativa de regalos o vacaciones fuera de casa, teníamos ganas de celebrar la venida de Cristo al mundo. ¡Había algo único en la celebración de su nacimiento!

Una de las canciones que aprendí en la preparación de las obras de teatro de Navidad era un recordatorio de que entre más ocupada esté la temporada, menos espacio hay para Cristo. También eso recordaba a la iglesia que así como Él nació en Belén, no había lugar en la posada para Él.

Podemos aplicar esta lección ahora y hacer espacio en nuestro corazón para Él. Esa vieja canción tiene una letra simple pero de gran alcance:

“Venid a mi corazón Señor Jesús,

Hay espacio en mi corazón para Ti”

Al celebrar el Adviento de este año, mi oración es que nos detengamos muchas veces a celebrar a Cristo en medio de nuestras ocupadas agendas. Pido a Dios que dejemos espacio en nuestros presupuestos para compartir con alguien que lo necesite, como si estuviéramos dando a Cristo mismo. Oro en particular que esta temporada sea el mejor momento para que hagamos lugar en nuestros corazones y así Cristo llegue a ser el único dueño de nuestras vidas.

Tomado de: http://nazarene.org/files/docs/bgs/WOH1214.pdf

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 7 diciembre 2015 en Calendario Cristiano, Fe y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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