Los tres rasgos que tienen en común quienes transforman el mundo – Parte 2 de 2

Esta entrada es la continuación del artículo anterior.

Escrito por: Nicole Unice

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  1. Valentía

La valentía es el punto de arranque de la autoconciencia y la autoeficacia. Sin valentía, nunca tomarás acción de las percepciones encontradas en la autoconciencia y los sueños creados por la autoeficacia. La valentía son las agallas necesarias para confesar tus más profundos defectos de carácter cuando te has dado cuenta que te están deteniendo. La valentía son las mismas agallas que se necesitan para trabajar tiempo completo e inscribirse en una escuela de posgrado cuando te das cuenta que tus sueños necesitarán más educación.

La valentía dice todavía no soy lo que puedo ser, y puedo hacer algo al respecto. Enfrentar la verdad de nosotros mismos sin valentía es deprimente. Tener sueños de lo que pueden ser nuestras vidas sin valentía es auto-sabotaje. Nada que vale la pena sucede sin trabajo duro –y antes de vencer las dificultades inevitables, la valentía será requerida. 

Afortunadamente, servimos a un Dios que promete “nunca dejarnos, ni abandonarnos,” (Deuteronomio 31:6) que nos ofrece “vida, y vida en abundancia” (Juan 10:10). Cuando estamos en Cristo, Él nos llama a “ser transformados por medio de la renovación de su entendimiento” (Romanos 12:2). Esto es un proceso continuo y siempre profundo que verdaderamente necesita trabajo –el poder del Espíritu Santo, que está activa, consistente, amable, y amorosamente llevándote a la verdad y más cerca de Cristo. No somos llamados como cristianos a ser formados pasivamente por las fuerzas de este mundo, pero somos llamados para ponernos nosotros mismos en las manos de Dios, sabiendo que Él nos está formando a través de las circunstancias para recibir su plenitud, libertad y gozo.

Artículo publicado originalmente en: http://www.relevantmagazine.com/life/three-traits-every-world-changer-has-common

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 28 septiembre 2016 en El Mundo Hoy, Liderazgo, Otro y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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