Día de Pentecostés: ¿Hace Falta Poder?

Día de PentecostésHace Falta Poder

Por Raphael Rosado

Me parece muy interesante la forma como Jesús comisionó a sus discípulos antes de ascender al cielo. En Hechos 1:4, la Biblia nos relata que Jesús les ordena que no se fueran de Jerusalén sino que esperaran la promesa del Espíritu Santo. Resulta significativo que Jesús no enviara a sus discípulos a predicar inmediatamente. De hecho la Biblia nos relata que los discípulos, siguiendo las instrucciones de Jesús, se dedicaron a orar (v. 14). Durante este tiempo no predicaron, no hubo milagros, no hubo trabajo misionero, no hubo plantación de iglesias, solo oración. Resulta interesante que los discípulos ya tenían la inmensa mayoría de las herramientas que necesitaban para su ministerio.

Durante tres años habían caminado con Jesús. Habían vivido con Él cada instante de sus vidas. Habían escuchado sus enseñanzas y habían tenido la oportunidad de hacer preguntas y aclarar sus dudas. Habían visto el ejemplo de Jesús, la forma como trató a los pecadores, la forma como se enfrentó a la oposición, la manera en que predicó y enseñó a las multitudes. Habían sentido su amor y misericordia para con el mundo. Más importante aún, eran los únicos testigos de su resurrección. Los discípulos eran los únicos con el conocimiento y la experiencia para poder comenzar la iglesia. Sin embargo, a pesar de todo este conocimiento durante 40 días luego de la ascensión de Jesús, guardaron silencio.

No cabe la menor duda que los discípulos tenían fe. Después de todo, ellos habían conocido a Jesús como nadie en el mundo. La fe de los discípulos había sido probada en el fuego, y aun cuando habían cometido errores, Jesús los había restaurado directamente a cada uno de ellos. La negación de Pedro había sido perdonada e incluso al incrédulo Tomas le fue dada la gracia de poner su mano en las heridas de Jesús. El Señor fue muy paciente con sus discípulos dándole todas las oportunidades posibles.

Pero a pesar del conocimiento, la experiencia y la fe de los discípulos, ellos no estaban listos para comenzar el ministerio. Si hubieran salido el día de la ascensión a predicar el evangelio, hubieran fracasado. Esta verdad demuestra que, en el ministerio, la fe y el conocimiento no son suficientes por sí solos para garantizar el éxito. Hace falta un elemento adicional. Hace falta el poder que solo el bautismo del Espíritu Santo puede dar.

“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,” y entonces “me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (v. 8). ¡No debemos nunca olvidar que el primer y más importante ingrediente en el éxito de nuestro ministerio es el poder del Espíritu Santo!

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 8 junio 2014 en Calendario Cristiano, Oración, Vida Devocional y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: