Preguntas Que Quizás Te Estás Haciendo Sobre La Crisis De Refugiados En Europa

El 8 de Septiembre de 2015 publicamos la historia sobre la actual crisis de refugiados en Europa y cómo ayudarlos. Teanna Sunberg, misionera nazarena que vive en Hungría, ha escrito recientemente en su blog un artículo de seguimiento respondiendo a muchas de las complejas preguntas y situaciones que se han suscitado.

Preguntas Que Quizás Te Estás Haciendo Sobre La Crisis De Refugiados En Europa

Rev. Teanna Sunberg

Trad. Ariadna Romero

Quizás nadie imaginaba que el Medio Oriente se convertiría en algo así. Nadie soñó con bebés naciendo en las fronteras, o pequeños caminando kilómetros, o decenas de miles de familias durmiendo a la intemperie. ¿Quién podría haber mirado esa alambrada húngara y prevenir un flujo palpitante de personas desde Siria, Irán, Eritrea, Turquía y Afganistán? Llegando, unos tras otros. A este punto, más de 11,000 personas por día cruzan la frontera entre Serbia y Hungría.

Cuando hago una pausa entre las mantas y las tiendas de campaña y miro hacia esas vías del tren viejas y en desuso que se han convertido en el camino de miles, esta es la pregunta que se me viene a la mente: ¿Quién lo hubiera imaginado?

Mientras vemos como uno de los eventos más significativos de Europa durante el siglo XXI sucede ante nuestros ojos, es bueno recordar que cada persona que cruza esas vías del tren tiene una historia que contar. Ellos definen un momento de la historia que mañana será escrita y potenciada por los libros de historia, políticas, y reformas misiológicas. Pero hoy, en este momento, su crudo valor, su miedo, su cansancio y sus pies fríos nos ofrecen una auténtica imagen de la voluntad humana pura que quiere labrarse una vida mejor. Cada uno de ellos llega con la ansiedad reflejada en los ojos, y muchas preguntas.

Mi respuesta a sus preguntas es con frecuencia: “No lo sé”. Quizás nadie lo sabe.

Lo que sigue son más preguntas… Algunas de ellas por parte de los refugiados, algunas otras de parte de los lectores, la mayoría de ellas no pueden ser respondidas. Y las respuestas que ofrezco en realidad no son del todo respuestas, no cuentan toda la historia, no son la cúspide de la sabiduría, ni aún una perspectiva completa. A lo mucho, son pequeñas piezas de un drama humano muy complejo que está siendo monitoreado a través de Europa.The current crisis causes me to question my assumptions

Algunas de las Preguntas:

  1. ¿Todos los refugiados son Musulmanes? ¿Todos son de Siria?

No. Aunque un gran porcentaje de los refugiados son sirios, también hay grupos significativos de gente de otros países como: Afganistán, Pakistán, Eritrea, Turquía e Irán. La vasta mayoría son musulmanes, pero también hay Cristianos Kurdos entre ellos.

La siguiente pregunta es por lo general concebida por el miedo al extremismo religioso. En esencia, ¿son todos los refugiados radicales? Eso es como pensar que todos los cristianos están listos para hacer explotar las clínicas de aborto.

De repente estoy platicando con dos hermanos sirios afuera de la tienda de campaña a donde han venido a buscar provisiones para su familia: ropa seca y mantas. Ambos son hombres de negocios que tenían buenos trabajos en sus casas. Hablan el inglés fluidamente y platicamos sobre nuestras diferencias religiosas. Uno de ellos dice:

“Quiero respetar la vida de todas las personas. El Corán enseña esto, no quiero dispararle a nadie y no quiero que nadie me dispare. Quiero paz. Quiero una vida para mi familia.”

Y yo le creo.

¿Eso significa que dentro de los miles que llegan a Europa no hay radicales extremistas? No lo sé. Sin embargo, puede que haya una mejor pregunta para nosotros: ¿Cómo podemos manejar esta situación, de manera que nuestras acciones no generen extremismo? ¿Quizás parte de nuestro futuro recae en cómo manejaremos esta situación hoy en día?

  1. ¿Están huyendo de la guerra o vienen solo para tener una mejor vida económica?

Esta es una pregunta capciosa. Están sucediendo guerras genuinas y persecuciones en aquellos países. Algunas de ellas perpetrados por gobernantes, algunas otras por facciones religiosas extremistas. Bombardeos, retenes, calles y edificios reducidos a escombros, asesinatos, violaciones. Esto es lo que está sucediendo en sus países de origen.

A veces pensamos que la pobreza es solamente financiera, pero hay cuestiones reales de la pobreza que van más allá de un déficit en la cuenta bancaria. La pobreza de elección o de oportunidades es igual de devastadora. Muchos de sus niños no han ido a la escuela en los últimos 3 o 4 años a causa de los disturbios civiles. Para muchas familias de clase media, tener dinero, casa o coche los convierten en blancos del peligro. La pobreza de elección/oportunidad significa que circunstancias más allá de tu control limitan significativamente o evitan por completo tu habilidad para proveer adecuadamente para ti y para tu familia.

Después de dos semanas entrevistando a los refugiados, uno de los comentarios más comunes hechos por los sirios es: “Amo mi país. Es hermoso y no quería irme. Si la guerra se detuviera, yo regresaría a casa”.

También sabemos que hay refugiados que vienen en busca de una vida más fácil – son refugiados económicos, a diferencia de los refugiados que huyen de la guerra.  Una de las preguntas en mi mente durante estos días es… ¿Cómo tendría que ser mi realidad para motivarme a enfrentar el sufrimiento y el peligro de abordar un barco dirigido por contrabandistas, pagar miles de dólares por un viaje y caminar por días con mis hijos a cuestas?

¿Cómo responderías a esa pregunta?the long journey to find home

  1. ¿Por qué estamos siendo tratados de esta manera en Europa?

Esta pregunta la hacen los refugiados. La verdad es que, Europa está dividida sobre la situación de los refugiados. Es complicado. Lo siguiente son solo dos piezas del rompecabezas. No todo el panorama, solo algunas piezas.

Parte de la división tiene que ver con la perspectiva histórica-religiosa y los miedos que tienen sus raíces en el Imperio Otomano o el Yugo Turco, como es llamado con frecuencia. Algunas divisiones surgen de preguntas prácticas que buscan una repartición efectiva y justa de los recursos reales necesarios para integrar a cerca de 1 millón de refugiados a la economía de la Unión Europea.

Muchos países de la Unión Europea que pertenecen geográficamente al sureste de Europa recuerdan un período histórico en el que los otomanos invadieron y dominaron a los Cristianos Ortodoxos y las tierras Católicas. Fue sangriento, brutal, aterrador y devastadoramente extenso, porque los Cristianos eran forzados a convertirse o morir. Los Búlgaros se refieren a esto como “los 500 años del Yugo Turco” y lo recuerdan como si fuera ayer. Así que, un millón de gente del Medio Oriente que desciende repentinamente moviéndose a través de sus pueblos y ciudades crea una preocupación y un malestar entendibles.

Estos mismos países también tienden a ser los más desafiados económicamente en toda la Unión Europea. La mayoría de ellos pasaron la Segunda Guerra Mundial, es el Bloque de países Soviéticos que han luchado los últimos 25 años por entrar a la Unión Europea. Hay una generación entera de Búlgaros, Romanos, Croatas, Eslovacos, Eslovenios, Húngaros, y Polacos que han estado literalmente perdidos. En otras palabras, gente que era de 40 años o más cuando el Muro de Berlín cayó en 1989, que perdió cualquier futuro que tuvieron alguna vez. Fueron el sacrificio que se quedó en el camino rumbo a una mejor economía. Fue un periodo de enorme dolor para los europeos sureños. Con la posible excepción de Polonia, la economía de ninguno de esos países es aún lo suficientemente fuerte, y la orden de la Unión Europea de aceptar una cuota de refugiados crea un riesgo para sus economías.

  1. ¿Cómo llegaron aquí y hacia dónde van?

Es fascinante escuchar sus historias, que casi siempre convergen hacia el mismo camino en el mapa Europeo. Sin importar sus orígenes, casi todos llegaron a Turquía en donde compraron su pasaje de barco. Muchos de ellos tuvieron que pagar más de $1,000 por persona para cruzar las 7 millas hacia Grecia. El viaje en barco es peligroso, con sobre cupo y “capitanes” que son más bien contrabandistas. Una vez en Grecia, hicieron otro viaje por tren, autobús o taxi hacia Macedonia, después a Serbia y finalmente a Hungría. Sus destinos de viaje hacia la Europa occidental son variados, con la mayoría yendo a Alemania y siendo Dinamarca su segunda opción. El viaje termina costando arriba de $2,000 por persona, de principio a fin.

El recorido les puede tomar de 15 días a 3 años, dependiendo de cómo viajen, de sus recursos, y por qué se fueron. Algunas familias sirias han huido de su país pasando algunos años en campamentos turcos. Los campamentos eran rudos, pero al menos estaban protegidos de la guerra. Cuando Alemania les ofreció asilo, empezaron su camino hacia el oeste.The railroad tracks that have brought thousands

  1. ¿Por qué el Occidente asume que somos pobres?

La palabra “refugiado” encierra un estereotipo que raramente es impugnado en el Oeste. Se asume que la gente empobrecida está huyendo hacia una mejor economía. Esa imagen mental está reforzada por los medios de comunicación que quieren capturar la quinta esencia y toman fotos de un individuo pobre, hambriento y sucio con necesidad de recibir caridad.

La posibilidad de que doctores, periodistas, ingenieros, diseñadores de interiores, diseñadores de páginas web y abogados salieran dejando atrás sus hogares, sus empleos, las preciosas piezas de generaciones pasadas, y caminaran hacia el Oeste… bueno, es insondable. La clase media de Siria, educada, y económicamente viable puede que no encaje con la imagen mental que se ha creado en el Occidente de la palabra “refugiado”. Así que, con el estereotipo vienen algunas cosas que asumimos:

Que el hecho de que los refugiados del Medio Oriente estén llegando a Alemania y Dinamarca es porque esos países les pueden proveer la mejor infraestructura social para costear sus hogares y sus gastos.

Que los refugiados están solamente sujetos a trabajos de servidumbre.

Que los refugiados son flojos.

Las conversaciones que he tenido con ellos desafían esos estereotipos. Conocí a un joven sirio que es diseñador de páginas web. Está intentado continuar su negocio de internet mientras hace su viaje a Dinamarca.

Uno de mis recuerdos más fuertes de esta crisis tuvo lugar hace dos semanas afuera de una tienda de campaña, en Keleti. Muhammad se ofreció a comprarme una taza de té mientras me sentaba junto a su esposa embarazada y su hermana. Inmediatamente insistí en que yo lo pagaría, porque por supuesto, Muhammad es un refugiado. Me imagino que rompí muchas reglas de hospitalidad sirias. Finalmente, él me detuvo y me dijo: “Teanna, no somos pobres. Huimos de nuestra casa debido a la guerra. Es diferente”. Esa taza de té, ese recuerdo, ese pensamiento han derribado mis estereotipos.

En Busca de Paz

No, nunca imaginé que el Medio Oriente se convirtiera en esto. Nunca imaginé que yo estaría en medio de la Zona de Tránsito. Y todavía no puedo desentrañar la realidad, el por qué huyeron, ni predecir el futuro que encontrarán, ni el futuro que elegirán forjarse.

Lo que he aprendido es que existen preguntas – en ambos lados de esas vías del tren-. Hay preguntas, temores que son válidos, y riesgos para todos los involucrados. Pero elijo imaginar que este engrane de culturas puede traernos conversaciones y relaciones interpersonales que nos pueden transformar. Como seguidora de Cristo, esa imaginación nace de la creencia que el refugiado del Medio Oriente que se llama Jesús, conoce nuestros miedos, mira nuestros corazones y nos obliga a avanzar hacia un reino que está llegando en nuestros días.

¿Recuerdas el reino? Es aquél donde el león yace junto al cordero. Aaah, si – ese reino.

De alguna manera, estos días me encuentro imaginando esa visión del reino en estas vías del tren tan inusuales en la frontera entre Serbia y Hungría.

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 18 septiembre 2015 en Compasión y Justicia, El Mundo Hoy y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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