¿Qué Es Cultura Y Por Qué Importa Tanto? – Parte 2 de 2

Continuación de la entrada anterior. Escrito por Ed Stetzer y traducido por Ariadna Romero.

¿Qué Es Cultura?

a3d081a76d5e763d18aa4d013dd25b85Hay mucho que hablar sobre cultura, pero no siempre hay mucha claridad sobre lo que significa realmente. La gente suele hablar acerca de la cultura, pero debemos pensar y discernir  sobre lo que es y cómo nos comprometemos con ella. Harvie M. Conn tiene un artículo muy útil en el Diccionario Evangélico de Misiones, ahí dice:

“Usamos el término “cultura” para referirnos a ideas comunes, sentimientos y valores que guían un comportamiento personal y de comunidad, que organizan y regulan lo que el grupo piensa, siente, y hace respecto a Dios, el mundo y la humanidad. Eso explica  por qué el pueblo Sawi de Irian Jaya considera la traición como una virtud, mientras los americanos lo ven como un vicio. Justifica también el horror koreano ante la idea de los occidentales de mandar a los ancianos a hogares de retiro, y el horror de los occidentales a la idea koreana sobre la veneración a sus antecesores. Es el clima de opinión lo que obliga a un esquimal a compartir a su esposa con un invitado, o lo que esconde tras un velo de cuerpo entero a la esposa de un Iraní musulmán fundamentalista. La palabra más cercana del Antiguo Testamento para cultura es “kosmos” (mundo), pero solo en lo que se refiere a los lazos de lenguaje, a la vida humana organizada (1 Cor. 14:10) o al sistema de valores contaminados por el pecado, las tradiciones, y las estructuras sociales de las cuales somos parte.” (Juan 17:11).

Esto significa que la “cultura” en sí misma no es algo malo, sino que es un compuesto de bondad y maldad (como es entendido bíblicamente) valores y vocaciones, costumbres y creaciones, creencias y comportamientos que caracterizan a un pueblo en particular en un lugar específico. En cualquier cultura podremos encontrar tanto la imagen de Dios como de ídolos, porque toda la gente está hecha a la imagen de Dios y refleja esa realidad de diferentes maneras, peo toda la gente es también pecadora que adora a otros dioses y rechazan al Señor. Algunas partes de una cultura  pueden ser consideradas buenas, mientras que otras se pueden considerar corruptas. Hablaremos sobre esto más adelante, pero aquellos que dicen que no debemos adaptarnos a la cultura están usando la palabra “cultura”  de una forma en la que no la usan los evangelistas misiólogos. Estaré citando el artículo de Conn en los próximos días.

¿Por Qué Importa Tanto La Cultura?

A través de mis experiencias con la plantación de iglesias en Búfalo y Erie, aprendí una importante lección, un error que desafortunadamente se comete muy a menudo en estos días. Muchos plantadores de iglesias plantan en sus cabezas y no en sus comunidades. Esto sucede de dos formas: algunos son del “tipo bíblico” y otros están “inspirados en modelos”. Y ambos cometen el mismo error de ignorar su cultura.

Es fácil desarrollar argumentos sólidos y teológicos sobre los componentes esenciales de la iglesia y la naturaleza del evangelio sin comprender las maneras en las que una iglesia  bíblicamente definida debe lucir y funcionar en diferentes contextos culturales. Los plantadores del “tipo bíblico” están convencidos de que solo deben conocer las Escrituras para alcanzar a la gente de la comunidad asignada. Pienso que todos necesitamos más fidelidad Escritural, pero a menos que puedan hacer también una exégesis de la cultura, estarán mal equipados para identificar los ídolos y comprender las formas en las que estos arruinan la comunidad.

Otros ven florecer un modelo efectivo de iglesia en un contexto determinado y creen que solo necesitan hacer una réplica de ello para alcanzar a las personas de su propio contexto. Evitan el trabajo duro de estudiar su cultura, y en vez de eso buscan importar el trabajo y las conclusiones dibujadas para diferentes contextos. Ambos tipos son trabajadores dedicados primariamente a plantar y liderar en sus cabezas en lugar de en sus comunidades.

Esto es mala misiología que no respeta la importancia de conocer y compenetrarse con la cultura.

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 6 noviembre 2015 en Cultura, El Misionero Nazareno, La Misión y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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