Iglesia Orgánica – Parte 4 de 4

Escrito por: Rev. Marco Velazco para Sendas, Costa Rica

avatar4. La iglesia en casa: una comunidad de bienes compartidos (Hechos 4:32-35). La casa le permitió al cristianismo primitivo reafirmarse en la vida cotidiana, en un espacio no litúrgico o tradicionalmente sagrado. La casa fue el primer lugar de reunión de comunidades cristianas. Correspondió a la estrategia evangelizadora de los dirigentes cristianos como Pablo. Si el paterfamilias o jefe de casa se convertía también lo haría toda la casa como parece suceder con el carcelero de Filipos.
Cuando leemos estos pasajes así como el de Hechos 2:42 y 4:32, no logramos discernir cómo fue posible esto. Podemos decir que no fue algo tan espontáneo como solemos pensar, más bien fue un hecho más o menos intencional: la casa o familia donde era posible expresar relaciones cercanas y de cuidado mutuo.
• La iglesia es un locus teológico. Es decir un espacio con un significado propio pero debido a la proclamación del Reino de Dios ha trascendido la casa común y se ha convertido en medio o un instrumento del Reino de Dios.
• Las iglesias de casa expresan como casi ningún otro espacio un valor cristiano fundamental: la naturaleza del Dios Trino con relaciones interpersonales dignas, la comunión de fe y la participación de todos sus miembros.
El movimiento de iglesias orgánicas tiene un buen fundamento bíblico pero no tiene por qué ir en contra de la congregación más grande, sino que bien puede ser una expresión más saludable de esta.
Concluyo esta serie de reflexiones sobre la iglesia orgánica:
El Reino de Dios se estableció y desarrolló en espacios donde la semilla del evangelio diera fruto al ciento por uno. Ese espacio fue la casa o familia.
¿Dónde están los espacios donde el Reino de Dios puede hacer su mejor impacto?
Expresamos mejor la naturaleza de Dios como Trino cuando las relaciones mediadas por Jesús son prioritarias de tal manera que se promueve la edificación mutua y la reconciliación.
La adoración auténtica está íntimamente unida a la calidad de nuestras relaciones. “Si cuando traes tu ofrenda al atar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti ve y reconcíliate….”.

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 27 junio 2016 en La Iglesia, La Misión, Liderazgo, Otro y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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