Liderando en oración – Parte 3 de 4

Entrevista por: Drew Dyck / Trad. por: Yadira Morales

Esta es la continuación de la entrevista de la entrada anterior. 

¿La oración puede servir como una función parecida a predicar? ¿Para no sólo comunicarse con Dios sino también para transmitir algo sobre Él? 

Muchos de los salmos declaran las características de Dios. Declaran su santidad, fidelidad, y recuentan cómo Él llevó a los hijos de Israel fuera de la cautividad. Así que sí, hay un lugar para eso en la oración. 

Tenemos un líder en nuestra iglesia que, cuando ora, a menudo reafirma las características de Dios. Al principio reaccioné contra eso: ¿Por qué es que él dice, “Dios, eres fiel. Dios, eres bueno. Dios, eres amable.”? Solo para llegar a las peticiones. Pero ahora pienso que él iba hacia algo. Necesitamos que nos recuerden las características de Dios. “Nuestro Padre, quién está en el cielo, santificado sea su nombre,” Jesús nos enseñó a orar. Lo que estamos haciendo es lo que estamos declarando. Nuestra oración no está haciendo a Dios más santificado o más santo. Simplemente estamos declarando eso para nuestros propios corazones, y yo pienso que estamos declarando eso en presencia del diablo. El diablo necesita saber que nosotros creemos que Dios es santo, y que estamos alineándonos con Él. Así que pienso que hay un tiempo para declarar los atributos de Dios en la oración. 

Todos hemos sido parte de un servicio donde la oración parece animar a las personas y unirlas. ¿Qué papel juega la oración en la formación de la comunidad de la iglesia? 

Hemos visto esta dinámica en nuestra propia congregación. Experimentar la alegría de la oración contestada es una experiencia maravillosa que establece un vínculo para la iglesia. Hemos visto el poder de la oración cuando hemos entrado a una iniciativa importante.

r123101-2-26Ahora mismo nosotros estamos intentando discernir si es tiempo de hacer algunas mejoras importantes. Nuestros superiores ya han pasado 40 días en oración, y ahora estamos recolectando datos de lo que va a costar. Llevaremos eso a la iglesia y diremos, ahora oren por esto durante 40 días. Luego vendremos juntos y tomaremos una decisión. Formular las iniciativas importantes en oración es esencial. Cuando la iglesia está orando sobre sus decisiones, les enseña a los individuos a orar también sobre sus decisiones personales.

Estoy suponiendo que en la mayoría de los contextos cuando es tiempo de orar, las personas se vuelven a usted. Ése es un privilegio. ¿También es una molestia? 

Realmente es un privilegio. Pasó justo hace un par de semanas en un evento de puertas abiertas en nuestro barrio. Fui más como un vecino que como otra cosa. Pero el dueño de la casa llamó a todos y dijo, “Eh, gracias por venir a mirar nuestra nueva casa. Estamos  contentos de estar aquí. Y, eh, está Max. ¿Max, subirás y orarás por nosotros”? Lo vi como una gran oportunidad. 

Como líderes de ministerio, necesitamos estar agradecidos por esas oportunidades. Debemos agradecer que cualquier persona nos invite a orar. No te puede molestar eso. Incluso en nuestra creciente sociedad secular, las personas quieren orar. Quieren hablar con Dios. Ellos tienen algo dentro que anhela conectar con su creador, sin embargo ellos definen eso. Así que es un gran privilegio para nosotros como ministros de ser llamados a orar y llevar genuinamente a las personas a la presencia de Dios. Aprovechemos cada oportunidad que se presente en nuestro camino. 

Había un tiempo cuándo iba al hospital y era incómodo preguntarle a un extraño, “¿Le gustaría que orara por usted?” Pero ahora no titubeo. Cada persona quiere que oren por ella. Aun cuando no te piden que ores por ellos, si ellos están en una cama del hospital, necesitan fuerza. Y ésa es una gran oportunidad. 

Espera más de esta entrevista en la próxima entrada.

Acerca de Scott Armstrong

Soy Scott Armstrong. Tengo la esposa más hermosa del mundo, Emily. Tenemos dos hijos: Elías (14 años) y Sydney (12 años). Soy misionero en la Iglesia del Nazareno, Región Mesoamérica, y Coordinador de GÉNESIS, un movimiento para impactar los centros urbanos de nuestra región de manera misionera.

Publicado el 22 agosto 2016 en Fe, La Iglesia, Liderazgo, Oración, Vida Devocional y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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