Pablo: Un Misionero Fuera de Serie

"San Pablo Predicando en Atenas" por Raphael (1513-1514)

Como muchos sabemos, Pablo ya era un ardiente misionero antes de su conversión a Cristo, pero del judaísmo. Su experiencia y encuentro con Cristo intensificó su pasión misionera, ya no para el judaísmo, sino para Cristo y el evangelio del reino. Dios vio en él una materia prima misionera extraordinaria. Misioneros, como David Livingstone, han abierto continentes al evangelio. Pablo abrió todo un mundo. Pero, ¿cómo lo guió Dios a hacerlo? Pablo tenía tres características misioneras fundamentales:

1.- Enseñaba una doctrina y teología sana.

2.- Tenía un sencillo sistema de crecimiento.

3- Hizo discípulos en el camino.

Si observamos bien, esto es lo mismo que Jesús hacía. Para comunicar el evangelio, Pablo tenía un método. ¿Cuál era? Hablar. Creía que la palabra hablada era lo primordial para que el Espíritu Santo inspirara fe en el corazón de aquellos que no lo conocían. Pablo tenía un plan misionero activo que consistía en abarcar el mundo con el evangelio.  Por eso usó métodos estratégicos para comunicar el evangelio como: el confrontar a las personas con el señorío de Cristo, plantar y nutrir iglesias de fe, comunicarse claramente y servir. Se concentró en desarrollar a líderes y dejarlos a cargo. Usaba los “puentes” naturales del parentesco familiar, las amistades y otros contactos para dispersar el evangelio. Enseñaba a promover la justicia, la verdad y la misericordia en la sociedad y a cuidar la tierra creada por Dios.

No hay duda que en Pablo vemos las virtudes de un misionero nato como Cristo lo identificó. Sin embargo, cuando aquel joven rabino se convirtió en el gran apóstol del cristianismo y se propuso extender el mensaje por todo el mundo gentil, se dio cuenta que para lograrlo, necesitaba de un sistema de entrenamiento y la llenura del Espíritu Santo.

Muchas veces pensamos que nunca pudiéramos llegar a ser como Pablo en nuestras vidas y ministerios.  No obstante, el mismo Espíritu que obraba en él ahora obra en nosotros. ¿Se parecen nuestras estrategias a las de Pablo? ¿Tenemos la misma pasión por el mundo que él tenía?

Un comentario sobre “Pablo: Un Misionero Fuera de Serie

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  1. Que Dios nos use y nos haga una generación de misioneros a Su imagen, para transformar el mundo. Si una persona (Pablo) conquisto dos continentes, que no podremos hacer hoy, siendo muchas personas más?

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